Yihadistas avanzan por tres vías hacia Bagdad

Los combatientes marchan hacia la capital iraquí desde la provincia de Al Anbar, en el oeste del país, la de Saladino, al norte, y la de Diyala, al este.

Bagdad

Los yihadistas avanzan este viernes desde tres puntos hacia Bagdad, después de reforzar su poder en los territorios conquistados en el norte de Irak en una ofensiva fulgurante que ha llevado a Estados Unidos a plantearse una intervención.

Los combatientes del grupo radical sunita del Estado Islámico en Irak y el Levante (EIIL), que están a menos de 100 km de Bagdad, avanzan hacia la capital iraquí desde la provincia de Al Anbar, en el oeste del país, la de Saladino, al norte, y la de Diyala, al este.

Según testigos, cientos de militantes se están apiñando cerca de la ciudad de Samarra, a 110 km al norte de Bagdad, para tratar otra vez de tomarla.

Aprovechando la desbandada de las fuerzas armadas, miles de yihadistas han tomado desde el martes toda la provincia de Nínive (norte), incluyendo su capital, Mosul; Tikrit y otras regiones de la provincia de Saladino, y zonas de las provincias de Diyala y de Kirkuk.

En Al Anbar controlan desde enero la ciudad de Faluya, a 60 km al oeste de Bagdad, y parte de Ramadi.

Este viernes, varios oficiales anunciaron que las fuerzas iraquíes trataban de cortarle a los yihadistas el camino de Baquba, capital de la provincia de Diyala, a 60 km al norte de Bagdad.

Ante la impotencia del poder iraquí, dominado por los chiitas, y de su ejército, el presidente norteamericano Barack Obama ha dicho que su equipo de seguridad nacional se plantea "todas las opciones", aunque descartó desplegar tropas en tierra, retiradas desde 2011. Un alto funcionario norteamericano mencionó la posibilidad de movilizar drones.

El primer ministro Nuri al Maliki, un chiita en el poder desde 2006 y tachado de autócrata por sus detractores sunitas e incluso chiitas, ha urgido a las tribus a formar unidades de voluntarios para ayudar al ejército regular.

Su gobierno está debilitado por las divisiones confesionales, y la minoría sunita lo acusa de estar marginándolos del poder.

De hecho, los yihadistas de EIIL han encontrado cierto apoyo entre la población en las zonas conquistadas, y según expertos militares estadounidenses el grupo cuenta en sus filas con ex miembros de los servicios de seguridad del presidente sunita Sadam Husein, derrocado tras la invasión norteamericana de 2003.

EIIL nació en el oeste de Irak y se ha fortalecido también en Siria, donde controla amplias zonas de la provincia fronteriza de Deir Ezor. Su objetivo es crear un Estado islámico en un arco a caballo entre los dos países.