Yihadistas se apoderan de campo de gas en Siria: 111 muertos

Los combatientes del Estado Islámico mataron a 90 soldados y milicias civiles favorables a Asad, mientras se desconoce el paradero de 270 combatientes leales al régimen.
Residentes y trabajadores de rescate sirios buscan entre los escombros posibles sobrevivientes tras un ataque aéreo del ejército en Alepo
Residentes y trabajadores de rescate sirios buscan entre los escombros posibles sobrevivientes tras un ataque aéreo del ejército en Alepo (AFP)

Beirut

Al menos 111 personas murieron hoy en choques entre seguidores del régimen sirio y combatientes del grupo Estado Islámico (EI) por el control del campo de gas de Shaer, que acabaron tomando los yihadistas, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. La ONG, que anteriormente había informado de 23 fallecidos, precisó que noventa de las víctimas mortales son soldados y miembros de las Fuerzas de Defensa Nacional -milicias civiles progubernamentales-, mientras que el resto son radicales.

Por el momento, se desconoce el paradero de 270 combatientes leales al régimen, que podrían haber sido capturados o bien estar muertos o heridos por el asalto de los extremistas al yacimiento, situado en el este de la provincia central de Homs. El Observatorio, que cita a fuentes de confianza, agregó que una veintena de efectivos del régimen y de guardias del campo consiguieron escapar, y que consiguió hablar con dos de ellos.

El EI se ha hecho con buena parte de los campos de petróleo y gas en el norte de Siria. En la provincia de Deir al Zur, en el este, controla el yacimiento de crudo de Al Omar, el más grande del país. Por otro lado, la ONG señaló que el EI ha enviado refuerzos a los alrededores de la región de Kobani, de mayoría kurda y ubicada en la provincia septentrional de Alepo, como preludio de un ataque para tomar nuevas áreas.

En los últimos días, centenares de kurdos han cruzado desde la frontera con Turquía para respaldar a la milicia Unidades de Protección del Pueblo Kurdo en Kobani, que se prepara para defender la región. El EI declaró a finales de junio un califato islámico en Irak y Siria.

El OSDH informó también que al menos 180 combatientes leales al presidente sirio, Bashar al Asad, han muerto en la última semana en combates contra islamistas en el pueblo de Al Rahyan, en la provincia central siria de Hama. Esa localidad fue tomada en los últimos días por el Frente al Nusra, filial de Al Qaeda en Siria, y otros grupos afines, que libraron intensos combates con efectivos del Ejército gubernamental sirio y de milicias leales a Al Asad como las Fuerzas de la Defensa Nacional.

Los choques en esa población comenzaron el pasado día 11 con un atentado con un coche bomba, perpetrado por un suicida del Frente al Nusra de nacionalidad kuwaití. Al Asad, en el poder desde 2000, juró ayer su cargo por un tercer mandato, tras ser reelegido en los comicios de junio.

En su discurso de toma de posesión Al Asad aseguró que no parará la lucha contra los "terroristas" hasta que no quede ninguno en el suelo sirio. Más de 171 mil personas han perdido la vida desde el inicio del conflicto en Siria, en marzo de 2011, según el último balance publicado por el Observatorio.