Yerno de Bin Laden, declarado culpable

Sulaiman abu Ghaith, un imam kuwaití de 48 años, podría ser condenado a cadena perpetua, en el juicio de mayor entidad contra un responsable de Al Qaeda desde los atentados del 11S.
En esta imagen del 17 de abril de 2002 de la televisión saudí MBC puede verse a Suleiman Abu Ghaith
En esta imagen del 17 de abril de 2002 de la televisión saudí MBC puede verse a Suleiman Abu Ghaith (AFP)

Nueva York

Un yerno de Osama bin Laden fue declarado hoy culpable de terrorismo en un tribunal federal de Manhattan y podría ser condenado a cadena perpetua, en el juicio de mayor entidad contra un responsable de Al Qaeda en EU desde los atentados del 11S. El jurado consideró por unanimidad que Sulaiman abu Ghaith, un imam kuwaití de 48 años, es culpable de tres cargos de terrorismo, lo que puso fin a un juicio que se ha desarrollado durante tres semanas en los tribunales federales de Nueva York.

Abu Ghaith, vestido con traje negro y una camisa blanca, se mantuvo impasible y no hizo comentarios tras escuchar el veredicto con un sistema de interpretación en árabe. El veredicto de culpabilidad unánime llegó tras solo un día de deliberaciones entre los doce miembros del jurado, que encontraron culpable de los cargos de conspiración para asesinar estadunidenses (que puede suponer hasta cadena perpetua), apoyo a grupo terrorista, y conspirar para dar apoyo material a terroristas.

El juez federal Lewis Kaplan dictará sentencia el próximo 8 de septiembre, según indicaron a Efe fuentes de la fiscalía federal del Distrito Sur de Nueva York. Abu Ghaith, casado con Fatima, una de las hijas de Bin Laden, ha sido el dirigente de Al Qaeda de más rango juzgado en suelo estadunidense desde los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001. Había sido detenido en marzo del año pasado y enviado a Estados Unidos tras haber viajado desde Turquía a Jordania en un intento de reunirse con su familia.

Su extradición a Nueva York para ser juzgado en un tribunal civil, en lugar de ser trasladado al centro de detención de la base naval de Guantánamo (Cuba) para un juicio militar fue interpretado como un cambio de política de la Administración de Barack Obama. A diferencia de los tribunales civiles, donde el caso se ha resuelto en poco más de un año, los juicios militares en Guantánamo se desarrollan con enorme lentitud.

"Un jurado ha determinado por unanimidad que Suleiman Abu Ghaith no sólo conspiró para ofrecer apoyo material a Al Qaeda, un apoyo que finalmente dio, sino que también conspiró para asesinar a estadunidenses", destacó en un comunicado el fiscal federal, Preet Bharara. Abu Ghaith "fue más que el ministro de propaganda de Bin Laden", añadió el fiscal.

El juicio, que comenzó en la primera semana de marzo, tuvo su momento culminante la pasada semana, cuando el propio Abu Ghaith subió al estrado de los testigos para prestar declaración, algo que tomó a todo el mundo por sorpresa, al ser muy poco habitual en juicios por terrorismo. En esa declaración, el miércoles de la pasada semana, Abu Ghaith, reconoció que fue convocado en la noche del 11S a una cueva de las montañas de Afganistán, donde su suegro le preguntó su opinión sobre los atentados.

El acusado testificó que su respuesta fue que si los Estados Unidos demostraban que los atentados eran obra de Al Qaeda, "no pararían" hasta lograr dos cosas: "matar a Bin Laden y derrocar el régimen talibán" en Afganistán. Abu Ghaith reconoció que en las semanas siguientes participó en la grabación de varios vídeos, tanto con Bin Laden como con su "número dos", el egipcio Ayman al Zawahiri (considerado el actual líder de Al Qaeda).

En uno de esos vídeos, advirtió de que una "tormenta de aviones" caería sobre suelo estadunidense, pero en su testimonio aseguró que esa participación en las grabaciones se limitó a decir las palabras que le indicaba su suegro. A preguntas de su abogado, Stanley Cohen, y por medio de un intérprete en árabe, Abu Ghaith aseguró que no estaba al corriente de los planes de Al Qaeda de cometer atentados terroristas y negó haber participado en la preparación de ataques contra Estados Unidos.

Además, Abu Ghaith aseguró que nunca se convirtió en un miembro de Al Qaeda, aunque sí reconoció que, como imán, pronunciaba intervenciones de carácter religioso ante los combatientes islámicos que se formaban en campos de entrenamiento en Afganistán. Sin embargo, las imágenes de los videos que proyectó la acusación, en la que se veía claramente al acusado junto a los dos principales líderes de Al Qaeda lanzando diatribas contra Estados Unidos, acabó pesando más que su testimonio.

El fiscal Bharara señaló que, solo horas después de los atentados del 11S, Abu Ghaith "estaba usando su posición en la jerarquía homicida de Al Qaeda para persuadir a otros" para que se unieran "a la causa de asesinar más estadunidenses".