Yanucovich negocia con Putin en plena ola de protestas pro-UE en Ucrania

El presidente ucraniano abordó con su par ruso el tema de una "asociación estratégica" a pesar de la voluntad de Rusia de integrarse a la UE. 
Un manifestante golpea un tambor con el retrato del presidente ucraniano Yanukovich durante una protesta en Lviv
Un manifestante golpea un tambor con el retrato del presidente ucraniano Yanukovich durante una protesta en Lviv (AFP)

Kiev

El presidente ucraniano Viktor Yanucovich se entrevistó hoy con su par ruso, Vladimir Putin, para abordar el tema de una "asociación estratégica" con Rusia, pese a la movilización de la oposición ucraniana pro europea, que prepara una nueva manifestación el domingo para reclamar su salida. Reunidos en Sochi (sur de Rusia), ambos jefes de Estado hablaron "de cooperación comercial y económica (...) y de la preparación de un futuro acuerdo de asociación estratégica", según la presidencia ucraniana. La información fue confirmada por el portavoz del Kremlin Dmitri Peskov.

Este encuentro ocurrió después de la visita de Viktor Yanukovich a China, muy criticada por la oposición en pleno movimiento de protesta surgido tras su cambio de posición sobre la integración europea. Sin embargo, Yanucovich anuló una visita a Malta prevista la semana próxima "para concentrarse sobre asuntos de política interior". La oposición reiteró hoy su oposición firme a cualquier acercamiento con la Unión aduanera de las ex repúblicas soviéticas encabezada por Rusia.

"Las tentativas del poder de vender a Ucrania a Rusia fracasarán (...). Enfrentará una ola de protestas aun más importante", declaró Arseni Iatseniuk, uno de los dirigentes de la oposición. La oposición, que recibió estos últimos días un fuerte apoyo de los occidentales, llama por su parte a una nueva manifestación el domingo a las 10:00 hora GMT en la plaza de la Independencia, importante lugar de la Revolución naranja pro-occidental de 2004. Varios centenares de miles de manifestantes se congregaron el 1 de diciembre en esta plaza llamada también Maidan.

Esta movilización fue desencadenada por violencias policiales sin precedente el sábado pasado contra manifestantes en Kiev, que causaron decenas de heridos. La plaza de la Independencia está ocupada desde entonces por miles de opositores que pusieron barricadas. La opositora presa Yulia Timoshenko decidió cesar la huelga de hambre que observaba desde hace once días, anunció su hija Evguenia. El día anterior llamó a los manifestantes a derrocar "pacíficamente" al presidente, que ella comparó con Stalin.

Estados Unidos y los europeos dieron ayer su apoyo de peso a los manifestantes en la cumbre ministerial de la OSCE en Kiev. Varios responsables, entre ellos el ministro alemán de Relaciones exteriores Guido Westerwelle y la secretaria de Estado adjunta estadounidense de Relaciones europeos y asiáticos Victoria Nuland, se presentaron ante los manifestantes en la plaza de la Independencia. El ministro sueco de Relaciones exteriores Carl Bildt dijo que teme nuevos actos de violencia contra los opositores ucranianos luego de la salida de los occidentales.

"Temo que las fuerzas que quieren que Ucrania abandone la vía europea pueden recurrir a la violencia", escribió hoy en su cuenta Twitter. El Primer ministro ruso, Dmitri Medvedev, criticó hoy la participación de políticos occidentales en los asuntos ucranianos. "Nuestros socios vienen a Ucrania a nivel de ministros de Relaciones exteriores (...) y van al centro de la contestación política, participan en acciones que se salen del marco legal", dijo a la televisión rusa .

El día anterior, el jefe de la diplomacia alemana, Guido Westerwelle, había denunciado las amenazas y presiones económicas "inaceptables" ejercidas sobre Ucrania para alejarla de la UE, en alusión clara a Rusia. Las primeras medidas fueron tomadas contra los manifestantes: catorce persones acusadas de disturbios el 1 de diciembre frente a la administración presidencial en Kiev fueron detenidos provisionalmente. Amnistía internacional lanzó hoy una campaña de apoyo internacional a los "presos de Bankova", que llevan el nombre de la calle donde se encuentra la administración presidencial. El 1 de diciembre, centenares de personas resultaron heridas en ese lugar.