Washington, “decepcionado” por la inseguridad en Irak

El jefe del Estado Mayor del ejército descartó el envío de tropas.
Combatientes de Al Qaeda se han fortalecido en la ciudad de Faluya.
Combatientes de Al Qaeda se han fortalecido en la ciudad de Faluya. (Reuters)

Washington

El jefe del Estado Mayor del ejército de Estados Unidos, Ray Odierno, manifestó ayer su “decepción” por el deterioro de la seguridad en Irak y los episodios de violencia que vive la provincia de Al Anbar, pero descartó el envío de tropas para ayudar a las autoridades iraquíes.

“Obviamente está decepcionándonos a todos ver cómo se está deteriorando la situación en Irak. Pasé mucho tiempo de mi vida allí, desde 2006 a 2010, reduciendo el nivel de violencia. Creí que dejaba un país capaz de ir hacia delante”, comentó.

Odierno dijo además que la estrategia que debe seguir su país al respecto pasa por la ayuda diplomática.

“Lo que está ocurriendo es algo, a mi parecer, preocupante.

La mayor amenaza para nuestra seguridad nacional es que territorios que ya no están bajo el control de los gobiernos se conviertan en áreas dominadas por redes terroristas”, agregó el militar.

“Es algo que tenemos que observar, es algo sobre lo que tenemos que estar comprometidos políticamente y hacer entender a la gente que estamos preocupados por ello”, dijo.

Odierno, que fuera general de las fuerzas armadas estadunidenses desplegadas en Irak de 2008 a 2010, se unió, no obstante, a la opinión expresada por la Casa Blanca y consideró que no es momento de enviar soldados a Al Anbar.

“Es también importante mantener la ayuda diplomática. Pero diré que ciertamente este no es el momento de poner tropas sobre el terreno. Creo que es tiempo de dejar que ellos tomen medidas sobre el asunto”, opinó.

Estados Unidos anunció ayer que acelerará el envío de aviones no tripulados para labores de vigilancia y que prevé enviar misiles Hellfire durante la próxima primavera.

A su vez, el vicepresidente estadunidense, Joe Biden, telefoneó ayer al vocero del Consejo de Representantes Iraquí, Osama al Nujaifi, a quien reiteró el apoyo en su lucha antiterrorista contra la red de Al Qaeda, así como a las comunidades tribales que están haciendo frente a la red terrorista. 

Irak sufre un rebrote de la violencia sectaria y de los atentados terroristas, que causaron durante 2013 la muerte de ocho mil 868 personas, de las que siete mil 818 eran civiles, según cifras oficiales proporcionadas por las Naciones Unidas.

Asimismo el país se ve enfrascado con el fortalecimiento de los combatientes de Al Qaeda en el oeste de Irak donde ocupan la ciudad de Faluya.