Walesa reconoce un "error" pero niega colaboración con policía secreta polaca

El ex presidente de Polonia y fundador del sindicato Solidaridad, protagonista de la transición democrática, negó hoy que fuera un "informante" de los servicios secretos comunistas.
Su pasado durante el régimen comunista persigue al ex presidente de Polonia, que apoya estos días a la oposición venezolana en Caracas
Su pasado durante el régimen comunista persigue al ex presidente de Polonia, que apoya estos días a la oposición venezolana en Caracas (AFP)

Varsovia

El ex presidente polaco Lech Walesa, fundador del sindicato Solidaridad, volvió a desmentir hoy que fuera un "informante" de los servicios secretos (SB) durante el comunismo aunque admitió haber cometido un "error". "No me quebraron en diciembre de 1970, ni colaboré con el SB. Nunca cobré dinero ni hice informes escritos u orales", afirmó el Premio Nobel de la Paz en un texto publicado en su blog personal.

"Cometí un error, pero no como dicen. Dí mi palabra de no revelarlo. Seguramente no ahora. Salvo que otros lo hagan. El supervisor (del asunto) sigue vivo. Tendría que revelar la verdad, espero que lo haga. Yo tenía un corazón demasiado tierno", escribió Walesa sin dar más precisiones.

Walesa fue nuevamente acusado de colaboración con los servicios secretos comunistas tras el hallazgo de documentos en el domicilio del ex ministro del Interior y jefe de la policía secreta, el general Czeslaw Kiszczak, fallecido el año pasado. Esos documentos fueron obtenidos por el Instituto polaco de Memoria Nacional (IPN), que ya formuló la denuncia el miércoles en su página web.

"En su archivo personal hay un sobre con un compromiso manuscrito de colaboración, firmado Lech WalesaBolek. Entre los documentos de ese archivo, hay también recibos escritos, firmados con el seudónimo Bolek", declaró este jueves a la prensa Lukasz Kaminski, jefe de esta institución oficial que instruye crímenes nazis y de la época comunista.

En el pasado, Walesa, 72 años, reconoció públicamente que había "firmado un papel" por orden de la policía durante una de las tantas detenciones que sufrió cuando era un sindicalista opositor al régimen comunista. Sin embargo, calificó de "absurda" cualquier acusación de colaboración con la policía política.

La eventual colaboración de Walesa sigue siendo un asunto polémico en Polonia desde el principio de los años 1990, y una fuente de polarización entre simpatizantes y detractores. Entre sus enemigos jurados está Jaroslaw Kaczynski, líder del partido conservador Derecho y Justicia (PiS), actualmente en el poder en Polonia.

En 2000, un tribunal especial absolvió a Walesa de cualquier colaboración con el SB. Pero en 2008, IPN relanzó el debate al publicar un libro que afirmaba que Walesa fue registrado como agente secreto en diciembre de 1970, y luego eliminado de los registros en junio de 1976 por "falta de voluntad de cooperación".