Reabren World Trade Center de Nueva York

La compañia editorial Condé Nast comenzó a mudarse al One World Trade Center, un rascacielos de 104 pisos, considerado como el más alto de Estados Unidos.

Nueva York, EU

Trece años después del atentado terrorista del 11 de Septiembre, el resucitado World Trace Center vuelve al trabajo, en un hito emocional para los neoyorquinos y el resto del país.

El gigante editorial Condé Nast empezará a mudarse al One World Trade Center, un rascacielos de 104 plantas y 3 mil 900 millones de dólares que domina el paisaje de Manhattan. Es el edificio más alto del país.

"Algunos están nerviosos, otros están entusiasmados de mudarse al sur de la ciudad y empezar una transformación de la compañía, ayudar a revitalizar esta parte de Manhattan", dijo John Duffy, director de políticas y control de Condé Nast, al llegar a las oficinas.

Duffy, que trabajó en el viejo WTC en los años 80, explicó que el nerviosismo se debía a que algunas personas "van a sentir que podrían ser potenciales objetivos nuevamente".

El edificio es la pieza central del terreno de 16 acres (6 hectáreas) donde se alzaban las malogradas Torres Gemelas, y más de 2 mil 700 personas murieron el 11 de septiembre de 2001 sepultadas bajo humeantes montañas de escombros.

"El paisaje de Nueva York vuelve a estar completo, con el One World Trade Center tomando su lugar en el Bajo Manhattan", afirmó Patrick Foye, director ejecutivo de la autoridad portuaria de Nueva York y Nueva Jersey, propietaria del terreno y el edificio.

El rascacielos, diseñado por el arquitecto David Childs, ya se ha convertido en un punto de referencia de la Gran Manzana, con sus líneas simples, su espigada aguja y sus ventanales de vidrios espejados que brillan con el sol hasta enceguecer.

Foye señaló que el rascacielos "marca nuevos estándares de diseño, construcción, prestigio y sostenibilidad; la apertura de este edificio icónico es un gran hito en la transformación del Bajo Manhattan en un floreciente barrio (abierto las 24 horas)".

Con las cajas de material de oficina preparadas y sin rastro de las cercas de construcción, el director general de Condé Nast Chuck Twonsend tenía previsto entrar en lo que Foye describió como "el edificio de oficinas más seguro de América".

Por el momento se mudarán sólo 170 de los 3 mil 400 empleados de la compañía, llenando cinco plantas de la torre, señaló Patricia Rockenwanger, vicepresidenta y portavoz de la editorial. Unos 3 mil más llegarán a primeros de 2015.

El edificio está alquilado en un 60 por ciento, con otros 80 mil pies cuadrados (unos 7 mil 400 metros cuadrados) para la firma de publicidad Kids Creative, el gestor de estadios Legends Hospitality, el grupo de inversión BMB y Servcorp, proveedor de oficinas ejecutivas.

La Administración de Servicios Generales del gobierno reservó 275 mil pies cuadrados, y el Centro de China, un núcleo comercial y cultural, otros 191 mil pies cuadrados.

Desde la esquina nordeste del terreno, la torre mira al Museo y Monumento Nacional 11 de Septiembre construido donde estaban las Torres Gemelas. Su objetivo es honrar a los que perecieron en esa soleada mañana de septiembre.

Durante años, el siniestro agujero donde se hallaron más restos humanos fue descrito como la "zona cero" del atentado.

Ahora, el pináculo iluminado del One World Trade Center sirve como faro a los aviones que vuelan sobre la ciudad. La vista desde el tejado abierto se extiende desde Manhattan a la estatua de la Libertad, alcanzando Nueva Jersey Connecticut y el océano Atlántico.

El edificio de mil 776 pies (540 metros) se concluyó en ocho años, tras años de disputas financieras, políticas y legales que amenazaron con descarrilar el proyecto.