Dos décadas después, Rusia vuelve a Cuba

El mandatario Vladimir Putin llega hoy a La Habana, en la primera fase de su gira por América Latina, que incluye Buenos Aires y Río de Janeiro, donde asistirá a la final de la Copa del mundo y ...
Es la segunda visita oficial del jefe del Kremlin desde el 2000.
Es la segunda visita oficial del jefe del Kremlin desde el 2000. (Reuters)

Moscú-La Habana

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, inicia hoy una gira de varios días por América Latina que lo llevará a Cuba, antiguo aliado de la Unión Soviética (URSS) durante la guerra fría (1947-1991), a Argentina y finalmente a Brasil, donde participará en la cumbre del grupo emergente de los Brics el 15 y 16 de julio.

Putin empezará el viernes una visita de un día a la capital cubana, donde se reunirá con su par Raúl Castro. Se espera también que el líder ruso visite al hermano mayor del mandatario, el ex presidente Fidel Castro. Aunque está retirado del poder desde 2006, el histórico revolucionario de 87 años recibe en su casa a menudo a visitantes extranjeros.

Moscú y La Habana tienen previsto firmar varios acuerdos y estrechar la cooperación político-económica.

“La tarea prioritaria que está en nuestra agenda bilateral es la ampliación de los vínculos económicos”, dijo Putin en entrevista con la agencia cubana Prensa Latina. Además “se estudian grandes proyectos en el campo de la industria y las altas tecnologías, la energía, la aviación civil, el uso pacífico del espacio cósmico, la medicina y la biofarmacéutica”, agregó.

La extinta URSS (1921-1991) fue el principal socio comercial y aliado estratégico de la Cuba de Fidel Castro hasta los años de 90, cuando la desintegración del bloque socialista puso a la isla al borde del colapso económico.

“Como es conocido en los años noventa del siglo XX los ritmos de nuestra cooperación bilateral se redujeron y los socios extranjeros de otros países nos dejaron atrás en varias áreas”, admitió Putin. “Estamos dispuestos a recuperar las posibilidades perdidas”.

El presidente Putin continuará su viaje el sábado en Argentina, donde se reunirá con su par, Cristina Fernández de Kirchner. Se espera que se firmen acuerdos de cooperación, entre ellos en la estratégica área energética.

Luego Putin viajará a Brasil, para asistir a la final del Mundial de fútbol entre Alemania y Argentina en el estadio Maracaná el domingo. Rusia es el anfitrión de la próxima Copa en 2018. Putin podría reunirse en paralelo con la jefa del gobierno alemán, Angela Merkel, también presente en la final. Estados Unidos y la Unión Europea presionan desde hace semanas al gobierno de Rusia, al que responsabilizan de la crisis en Ucrania. La gira concluirá con la asistencia de Putin a la cumbre de los Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), en Fortaleza y Brasilia.

El grupo de países emergentes busca crear dos instituciones opcionales al Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El nuevo Banco de Desarrollo, con un capital inicial de 50 mmdd, aportando cada país 10 mil millones. Está previsto que los fondos crezcan hasta  los 100 mmdd y que sirvan también para financiar proyectos de otras naciones en desarrollo.

El Acuerdo de Reserva Contingente (ACR) será a su vez un fondo disponible solo para los países del bloque, con un capital inicial de 100 mil millones de dólares.

En Argentina, la visita de Putin es vista como parte del contexto “auspicioso” de la relación bilateral, según afirmó el jefel gabinete porteño, Jorge Capitanich. Se espera que ambos países aumenten su intercambio comercial, las inversiones directas y las “asociaciones estratégicas para emprendimientos conjuntos”.

Argentina asistirá como invitada a la reunión de los BRICS, previo a la llegada a Buenos Aires del líder chino, Xi Jinping, el 18 de julio.