Visita de Putin a Crimea no hará más que exacerbar las tensiones: EU

Washington reiteró que no acepta la anexión ilegal de Crimea por Rusia, ni reconocerá los resultados del referéndum convocado para este domingo por parte de los separatistas rusos en las ...
Putin saluda hoy a ciudadanos del puerto de Sebastopol durante su visita a Crimea
Putin saluda hoy a ciudadanos del puerto de Sebastopol durante su visita a Crimea (AFP)

Washington, Slaviansk

Estados Unidos calificó hoy de "provocadora e innecesaria" la visita del presidente ruso, Vladimir Putin, a Crimea, territorio recientemente anexado por Moscú a expensas de Ucrania, y dijo que su único resultado será el de "exacerbar las tensiones". "Nosotros no aceptamos la anexión ilegal de Crimea por Rusia. Esa visita no hará más que exacerbar las tensiones", dijo a la AFP la portavoz del Consejo de Seguridad Nacional estadunidense, Laura Lucas Magnuson.

La portavoz reaccionó de esa forma a la visita que realizó Putin hoy a Sebastopol, el gran puerto de Crimea, para participar de la conmemoración de la victoria de 1945 sobre los nazis, celebrada el 9 de mayo en Rusia. Tras haber pasado revista a los buques de la Flota rusa del Mar Negro, el presidente ruso dijo en ese puerto que "el año 2014 permanecerá en los anales como el año que vio como los pueblos que viven aquí decidieron finalmente seguir con Rusia, confirmando así su fidelidad a la verdad histórica y la memoria de nuestros antepasados".

Por su parte, la portavoz del Departamento de Estado, Jennifer Psaki, se refirió a la visita como "provocadora e innecesaria". "Crimea pertenece a Ucrania", afirmó en referencia a la península del sur de Ucrania que fue incorporada por Moscú tras un referéndum organizado por separatistas prorrusos en marzo.

Las ya enormes tensiones en Ucrania podrían crecer en el contexto de la visita del secretario de Estado John Kerry a Londres la semana próxima, donde se reunirá con sus homólogos para hablar sobre Siria. Kerry habló hoy por teléfono con el ministro de relaciones exteriores ruso, Serguei Lavrov, respecto a cómo reducir las tensiones en el terreno.

"Lo que estamos esperando son hechos", dijo Psaki, después de que Rusia instara el domingo a los separatistas a suspender la organización de un referéndum en ciudades del este de Ucrania. "Para que esta crisis se acabe, necesitamos que sus palabras se hagan realidad", dijo Psaki.

Psaki reiteró que Estados Unidos no reconocerá los resultados del referéndum convocado para este domingo por parte de separatistas rusos en las regiones de Donetsk y Lugansk, en el sureste de Ucrania. "Los referéndum son ilegales según la ley ucraniana y en nuestra opinión son un intento de crear mayor división y desorden en el país", afirmó la portavoz del Departamento de Estado.

"Obviamente creemos que no deberían de realizarse y no son legítimos y no planeamos reconocerlos", añadió Psaki, quien dijo que EU está concentrado en respaldar las elecciones presidenciales previstas para el 25 de este mes en Ucrania. Los insurgentes prorrusos de la región ucraniana de Donetsk rechazaron este jueves la petición de Putin de aplazar el referéndum separatista convocado para este domingo, con lo que prácticamente han cerrado la puerta al diálogo con el gobierno de Kiev.

"No lo hemos decidido nosotros, lo ha decidido la población de Donetsk, que quiere manifestar su voluntad en las urnas", dijo en rueda de prensa ayer el copresidente del consejo de la autoproclamada "República Popular de Donetsk (RPD)", Denis Pushilin, al anunciar la respuesta a la petición del jefe del Kremlin.

También rechazaron la iniciativa de Putin los dirigente prorrusos de la vecina región de Lugansk, que convocaron para el mismo día 11 un referéndum de iguales características. Estados Unidos destinará 11.4 millones de dólares para garantizar las elecciones presidenciales en Ucrania.

A pocos días del referéndum organizado por los separatistas prorrusos en el este de Ucrania, Putin desafió claramente a Kiev y a los países occidentales con un acto cargado de nacionalismo en el puerto crimeo de Sebastopol. El líder ruso pasó revista a la Flota rusa a bordo de un buque, entre los gritos de "¡hurra!" de marinos y miles de espectadores.

La canciller alemana, Angela Merkel, había advertido ayer a Putin que sería "lamentable" que visitara Crimea. El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, recordó que la Alianza no reconocía "la anexión de Crimea por parte de Rusia".

En otro puerto ucraniano, Mariupol, se produjeron hoy nuevos choques armados entre prorrusos y el ejército regular ucraniano. El ministro ucraniano del Interior, Arsen Avakov, informó de la muerte de 20 separatistas y un policía. Los milicianos rebeldes habían ocupado el edificio de las fuerzas de seguridad en esa ciudad en días pasados.

"Los tanques (ucranianos) llegaron y dispararon contra el edificio" aseguró un testigo visual, que se identificó como Aleksandr, a un reportero de la AFP. "Hubo muchísimos disparos", añadió. El edificio acabó incendiado y en ruinas. Cinco policías resultaron heridos y cuatro insurgentes fueron capturados, indicó el ministro ucraniano en su página en Facebook. "Gran parte de los asaltantes han desaparecido en la ciudad abandonando las armas", subrayó.

En Slaviansk, bastión prorruso, se registraron disparos y detonaciones durante esta madrugada. Según la agencia Interfax, unos 40 hombres armados intentaron tomar el jueves por la noche, sin éxito, un puesto fronterizo en la región de Lugansk. El canciller ruso, Serguei Lavrov, pidió a su homólogo estadunidense, John Kerry, que presione a Kiev para que cesen las operaciones militares.

La anexión de Crimea, que prendió la mecha de la crisis entre Ucrania y Rusia en marzo, fue una "verdad histórica" declaró Putin ante una multitud entusiasta, que copaba los muelles del enorme puerto de Sebastopol. "El año 2014 permanecerá en los anales como el año que vio como los pueblos que viven aquí decidieron firmemente seguir con Rusia", explicó.

Esta visita a un territorio "ocupado temporalmente" constituye una "violación flagrante de la soberanía ucraniana" que confirma "una vez más que Rusia no quiere hallar salidas diplomáticas", protestó la cancillería ucraniana. En la Plaza Roja, ante miles de personas y un desfile protagonizado por once mil soldados, Putin había elogiado a primera hora del día "la fuerza triunfal del patriotismo ruso".

"Todos los rusos", dijo, "sentimos de manera especial lo que significa ser fiel a la patria y lo importante que es defender sus intereses". En Ucrania, las autoridades interinas de Kiev celebraron por su parte una ceremonia discreta en un parque, en presencia del primer ministro, Arseni Yatsenuk.

Moscú confirmó que Putin asistirá el próximo 6 de junio a la conmemoración del 70 aniversario del desembarco aliado de Normandía (Francia), donde coincidirá con su homólogo estadunidense, Barack Obama, aunque no está previsto oficialmente un encuentro.

Putin había propuesto a los separatistas del este ucraniano suspender su controvertido referéndum de independencia, convocado para este domingo, pero los militantes decidieron ignorar sus ruegos y mantener la consulta en las regiones de Donetsk y Lugansk. Las autoridades ucranianas ven en esta consulta el mismo camino que llevó a la incorporación de Crimea a Rusia.

Los separatistas aprovecharon la celebración histórica en Slaviansk para presentar como nuevo "comandante" de la insurrección a un militante local que se llama Igor Strelkov, pero que según el servicio de seguridad ucraniano (SBU) es un coronel de los servicios de inteligencia rusos, Igor Guirkin, que nació el 17 de diciembre de 1970 y vive normalmente en Moscú, ciudad que abandonó en febrero pasado para cruzar la frontera.

Strelkov dirige actualmente la milicia en Slaviansk y fue "propuesto" como "comandante de todas las fuerzas de 'autodefensa' de Donbas", gran yacimiento minero de la región, anunció el gobernador unilateralmente proclamado de Donetsk, Pavlo Gubarev.

El "gobernador" hizo el anuncio ante la plaza principal de Slaviansk, llena a rebosar con motivo de las ceremonias del 9 de mayo, fiesta de la victoria sobre la Alemania nazi de 1945. Strelkov, de 43 años, desmiente ser coronel ruso, pero los ucranianos lo implican en el secuestro de los observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), finalmente liberados el 3 de mayo.