Detienen a jefe policial por muerte de mujer tras saqueo

El jefe de la Policía de Táchira fue imputado por "delitos de homicidio intencional y uso indebido de arma"
Las protestas por la falta de alimentos y medicinas son más frecuentes
Las protestas por la falta de alimentos y medicinas son más frecuentes (EFE)

Caracas

Un jefe policial en Venezuela fue detenido por la muerte de una mujer durante un intento de saqueo en San Cristóbal, capital del estado Táchira (oeste), informó la Fiscalía.

"El Ministerio Público logró la captura del jefe de la Policía de Táchira Yeisy Reneé Burgos Moreno, de 32 años, quien sería el presunto responsable por la muerte de Jenny Elizabeth Ortiz Gómez", informó la instancia en un comunicado.

Burgos está recluido en la sede de la Policía de Táchira y fue imputado por "la presunta comisión de los delitos de homicidio intencional calificado con alevosía y uso indebido de arma orgánica", precisó la nota.

Ortiz falleció el lunes en el Hospital Central de San Cristóbal debido a "múltiples heridas ocasionadas por perdigones que recibió en el rostro y en la cabeza", durante un intento de saqueo el día anterior en el Centro Comercial Industrial San Francisco, confirmó la Fiscalía.

En los hechos también resultó herido un niño de 13 años, informó el Ministerio Público.

El gobernador de la entidad, José Vielma Mora, dijo el lunes que el intento de saqueo fue "un ejercicio planificado por la derecha", pues "la gente iba armada con machetes, armas de fuego, martillos y bombas molotov".

En las últimas semanas han aumentado las protestas, saqueos y desórdenes en supermercados en distintas ciudades del país, ante el agravamiento de la escasez de alimentos y medicina, de lo que el gobierno culpa a la "guerra económica" que atribuye a empresarios y a la oposición.

Venezuela sufre una severa crisis agravada por la caída del precio del crudo -fuente del 96 por ciento de divisas- reflejada en una escasez del 80 por ciento de productos básicos, según la encuestadora Datanálisis, y una inflación de 180.9 por ciento en 2015, la más alta del mundo.