Leopoldo López, el dolor de cabeza de Nicolás Maduro

Con 42 años, López, es uno de los tres dirigentes de la oposición considerados radicales, actualmente está inhabilitado para presidir cargos públicos.

Caracas

El dirigente opositor venezolano Leopoldo López, que se entregó hoy a las autoridades después de ser acusado de instigar y organizar los recientes hechos de violencia en el marco de protestas antigubernamentales, emergió como una incómoda fuerza contra el gobierno de Nicolás Maduro instando a las protestas desde las urnas, pero, sobre todo, desde la calle.

López, de 42 años y actual líder del opositor partido Voluntad Popular, es abogado y viajó entre 1989 y 1993 a Estados Unidos para estudiar economía. Luego concurrió a la Universidad de Harvard, donde obtuvo una maestría en políticas públicas en 1996.

Fue fundador del partido Primero Justicia y alcalde del municipio Chacao entre 2000 y 2008. Renunció al partido por diferencias con otros dirigentes y creó Voluntad Popular.

Fue asesor de la empresa petrolera Pdvs, pero el gobierno lo acusó de haber gestionado una donación millonaria que luego sirvió presuntamente para crear Primero Justicia como partido.

En 2008 fue inhabilitado por esta acusación a postularse a cargos públicos por la Contraloría General de la República. Él aseguró que el caso violaba sus derechos políticos, pues la sanción fue por haber destinado dinero al pago de sueldos de maestros, bomberos y el servicio de luz eléctrica del municipio. La decisión había sido aprobada por el Concejo Municipal.

La inhabilitación rige hasta 2015 y, aunque ganó un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, el gobierno desconoció la decisión y López retiró su aspiración a la presidencia tras las primarias opositoras de 2012, que ganó Henrique Capriles.

Aunque amigos, López acusó a Capriles de no haber estado a la altura tras denunciar que Maduro cometió un fraude en las elecciones de abril del año pasado, que ganó con estrecho margen.

Mientras Capriles insiste en que su lucha es pacífica y electoral, López replica que la respuesta está "en la calle".

López ganó un nuevo impulso en las elecciones locales de diciembre pasado, cuando Voluntad Popular obtuvo 12 alcaldías, principalmente por el trabajo de su líder al recorrer el país.

Pero la semana pasada, después de que una marcha opositora degenerara en violencia y dejara tres muertos, 66 heridos y más de 100 detenidos, un tribunal ordenó la detención del dirigente opositor.

Según fuentes judiciales, los cargos incluyen asociación para el delito, intimidación pública, lesiones graves, homicidio y terrorismo.

López fue responsabilizado de la violencia en las protestas por varios funcionarios del gobierno, incluyendo a Maduro, quien afirmó que en Venezuela "está en marcha un golpe de Estado" promovido por la oposición.

El ministro de Relaciones Exteriores, Elías Jaua, también señaló como culpable de los hechos de violencia a Voluntad Popular y afirmó que el grupo recibe financiamiento del gobierno de Estados Unidos.

Al anunciar este lunes la expulsión de tres funcionarios consulares de la embajada de Estados Unidos, Maduro dijo que Washington intentó imponer condiciones a su gobierno ante la situación de agitación en las calles.

Dijo que Estados Unidos le pidió emprender un diálogo con la oposición, liberar a los detenidos en las protestas y cesar la persecución contra López, cuya detención provocaría "graves consecuencias internacionales".

López, casado y padre de dos hijos de cuatro y de dos años, clamó hoy en la manifestación celebrada previamente a su entrega: "Me entrego ante una justicia injusta, corrupta, que no juzga de acuerdo a la Constitución y las leyes. Me presento ante ustedes con un profundo compromiso de que si mi encarcelamiento sirve para que despierte el pueblo, lo asumo".

López le disputa el liderazgo de la oposición al ex candidato presidencial Henrique Capriles, quien enfrenta críticas ante la conducción de la lucha opositora. Y con su entrega de hoy a las autoridades, podría convertirse en un preso incómodo para el gobierno del presidente Nicolás Maduro.