Venezuela y EU se enfrentan en la OEA por medidas de Obama

El gobierno venezolano alertó ante la Organización de Estados Americanos (OEA) que Estados Unidos quiere apoderarse de su petróleo, y denunció la orden ejecutiva que ve la situación en Venezuela ...
La canciller venezolana, Delcy Rodríguez (c), junto al secretario general de la OEA, José Miguel Insulza (i), en la sesión especial de la OEA
La canciller venezolana, Delcy Rodríguez (c), junto al secretario general de la OEA, José Miguel Insulza (i), en la sesión especial de la OEA (EFE)

Washington

Venezuela alertó hoy ante la Organización de Estados Americanos (OEA) que Estados Unidos pretende apoderarse de su petróleo, pero Washington negó esas acusaciones, en el primer debate entre los países por las recientes sanciones de la Casa Blanca.

La canciller venezolana, Delcy Rodríguez, acudió al organismo hemisférico para denunciar la orden ejecutiva del presidente estadunidense Barack Obama que cataloga la situación en Venezuela -de crisis económica e inestabilidad política- como una "amenaza" para la seguridad nacional de Estados Unidos.

"La aplicación de leyes de esta naturaleza suelen preceder a intervenciones militares", alertó Rodríguez durante una sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA, en Washington. "Por eso hemos venido a esta organización a alertar no solamente de la sanción extrema, como una intervención militar (...), sino con agresiones de otro tipo como bloqueo financiero, comercial y económico", añadió la ministra.

La representante de Venezuela, país con las mayores reservas de crudo en el mundo, advirtió "que se pretende poner mano sobre nuestros recursos naturales estratégicos y nuestra principal empresa petrolera, PDVSA".

De hecho, Rodríguez denunció que las cuentas bancarias de varias misiones diplomáticas venezolanas han sido bloqueadas "en ocasión y en el marco" de la orden ejecutiva estadunidense, que en repetidas veces pidió a Washington derogar.

Consecuencias "impredecibles"

La discusión del decreto de la Casa Blanca en la OEA ocurre luego que la Unión Sudamericana de Naciones (Unasur) y el bloque ALBA respaldaran en los últimos días el reclamo venezolano y pidieran a Obama derogar las medidas.

Pero el escenario en el bloque continental más antiguo, que agrupa a todos los países de la región menos Cuba, puso por primera vez a Estados Unidos y Venezuela en la misma sala para discutir el último diferendo en los ya problemáticos lazos bilaterales.

El embajador estadunidense, Michael Fitzpatrick, negó que el decreto, que ordena sanciones contra siete funcionarios venezolanos señalados de violación de derechos humanos, busque desestabilizar a Venezuela, principal comprador del petróleo venezolano.

"No estamos preparando una intervención militar (...) No estamos buscando desestabilizar o derrocar al gobierno de Maduro en un golpe de Estado ni participamos en una conspiración para perjudicar la economía venezolana", afirmó. "Solo queremos evitar que venezolanos que consideramos han cometido violaciones de derechos humanos de otros venezolanos viajen a Estados Unidos o coloquen su dinero en nuestro sistema financiero", añadió.

La canciller venezolana no aceptó, sin embargo, ninguna de las explicaciones y, en una segunda intervención, reafirmó que el decreto es un "adefesio jurídico". El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, dio la bienvenida al debate del asunto en el foro interamericano, pero lamentó que existan tensiones entre dos países miembros, a pocas semanas de la Cumbre de las Américas, el 10 y 11 de abril en Panamá.

Insulza recordó que la cumbre en Panamá reunirá por primera vez a todos los mandatarios del continente, con la presencia histórica de Cuba, y "tenemos la obligación de resguardar eso". "Las consecuencias de las escaladas son siempre impredecibles", dijo el diplomático.

"Las consecuencias de las escaladas son siempre impredecibles, porque generalmente son interpretadas de una y otra parte en una manera que lleva a un aumento de la tensión", dijo Insulza durante la sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA para tratar la disputa bilateral.

Llamar a diálogo: Insulza

Insulza confió en que, "sin grandes condenas, ni grandes discursos, ni grandes oratorias, esta organización se ponga en el lugar que le corresponde, porque esta es la organización que debe buscar la concordia entre los países del continente" al ser la única que reúne a todos los Estados de la región excepto a Cuba.

El titular de la OEA dijo que acepta la explicación de EU de que no busca una invasión de Venezuela ni ningún efecto fuera del territorio estadunidense con el decreto que emitió la semana pasada el presidente Barack Obama, y que alertaba de la "amenaza" de la situación en Venezuela a la seguridad de EU e imponía sanciones.

Sin embargo, "no cabe duda de que en una región como la nuestra no es común que un país sea declarado amenaza a la seguridad de otro", opinó Insulza. "Esto no implica un paso inmediato, pero provoca preocupación, porque es un paso más en una escalada" de tensión que ya dura "varios años" entre EU y Venezuela, añadió.

El secretario general consideró la situación especialmente "preocupante" en un momento en que el continente esperaba con optimismo la Cumbre de las Américas del próximo 10 y 11 de abril en Panamá, a la que asistirá un jefe de Estado de Cuba por primera vez desde que comenzaron esas citas regionales, en 1994.

"No olvidemos que dentro de menos de un mes tendremos la primera Cumbre de las Américas a la que iban a asistir todos los jefes de Estado y Gobierno" del continente, recordó. "Eso es lo que tenemos que cuidar, tenemos la obligación de resguardar eso, y ciertamente no resguardamos eso con un aumento de la confrontación o con condenas que pueden ser divisivas, sino llamando al diálogo entre países para resolver sus problemas", defendió.

"Creo que la OEA debe llamar a un dialogo entre los países", agregó Insulza, que el próximo mayo dejará el cargo de Secretaría General que ha ocupado durante casi una década para cedérselo al ex canciller uruguayo Luis Almagro, elegido este miércoles para el puesto. "Debemos recordar este día como el día en el que dos países del continente buscaron soluciones, y por eso llamo a que esto ocurra en este foro", concluyó el titular de la OEA.

Apoyo generalizado

Venezuela encontró un respaldo generalizado a su denuncia en el foro interamericano, que contó con la presencia de siete cancilleres, venidos a Washington para la elección del nuevo secretario general de la OEA, Luis Almagro, el miércoles.

El embajador de Nicaragua, Denis Moncada, calificó el decreto de Obama como "totalmente inaceptable" y un "acto imperial inadmisible". "Estados Unidos debe acudir a la OEA si se siente amenazado por otro país miembro", dijo de su lado el canciller argentino Héctor Timerman, pidiendo a Obama revocar el decreto contra los funcionarios venezolanos.

Incluso México, un claro aliado de Estados Unidos, destacó que el "lenguaje que utiliza (el decreto) no contribuye a promover el diálogo", según dijo la vicecanciller Vanessa Rubio.

Pero en la ocasión también se colaron menciones a la situación interna en Venezuela, objeto de la preocupación regional por la detención de varios dirigentes opositores en el último año y la severa crisis económica que enfrentan sus ciudadanos.

"No podemos, en nombre de mi país, dejar de advertir que la dura situación que sufre el pueblo venezolano es anterior a la decisión interna del gobierno estadunidense", señaló el canciller de Costa Rica, Manuel González. "Son dos cosas separadas y ambas cuestiones merecen nuestra atención, eso esta claro", agregó.

Según fuentes diplomáticas consultadas por Efe, por el momento no se espera que de la sesión de hoy salga una declaración de la OEA sobre la tensión entre Estados Unidos y Venezuela, como las que ya han emitido la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA), y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).