Comité de ONU se extralimitó en reporte de abusos: Vaticano

El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, calificó de "anómalo" y de "ir más allá de sus competencias" el informe del Comité de la ONU sobre los Derechos del Niño.
Vaticano
(EFE)

Ciudad del Vaticano

El comité de la ONU sobre los Derechos del Niño se extralimitó en un reporte emitido esta semana en el que criticó la gestión del Vaticano a los casos de abusos sexuales contra menores, acusó hoy el vocero papal Federico Lombardi.

Lombardi publicó hoy un artículo en la página web de Radio Vaticano en el que asegura que no hay "enfrentamiento" alguno entre Naciones Unidas y el Vaticano, y que la Santa Sede continuará su compromiso para que se aplique la Convención de Derechos de la Infancia y mantendrá un diálogo abierto y constructivo con todos los organismos.

No obstante, destaca que el informe publicado el pasado miércoles contiene "graves límites", pues no han tenido en cuenta las respuestas escritas y orales que los representantes de la Santa Sede han dado sobre ese tema.

De acuerdo con el sacerdote jesuita lo "más grave" es que, en sus observaciones, el comité "parece ir más allá de sus competencias" al tratar de interferir en las posiciones doctrinales y morales de la Iglesia católica, dando indicaciones que involucran valoraciones sobre la anticoncepción o el aborto.

"No se puede no observar que el tono, el desarrollo y la publicidad dada al documento son absolutamente anómalos respecto al normal proceder en relación con los otros Estados parte adherentes a la convención", recriminó.

El comité produjo su reporte tras una sesión que tenía como objetivo pasar revista a la efectiva puesta en práctica de la Convención Internacional para los Derechos del Niño, suscrita por la sede de la Iglesia católica en 1990.

Lombardi recordó en su nota que este grupo de trabajo sesiona dos veces al año y recibe los informes de los diversos Estados adherentes, los estudia y los discute con las delegaciones por ellos enviados.

Estableció que sus recomendaciones son, a menudo, "flacas" y "de peso relativo", por ello "no es casualidad que nunca hayan tenido eco a nivel de la prensa internacional, incluso en el caso de los países donde los problemas de derechos humanos y de la infancia son notoriamente graves".

Reclamó también que, no obstante los delegados del Vaticano ofrecieron respuestas escritas y orales a las preguntas de los miembros del comité, esas no fueron tomadas en cuenta porque en el informe no se encuentra ni siquiera un reflejo de la información proporcionado.

"(Esto) hace pensar que el mismo ya estaba prácticamente escrito o, por lo menos, preparado antes de la audición (del 16 de enero en Ginebra, en la cual comparecieron los representantes pontificios)", indicó.

El portavoz advirtió que muchas veces, a lo largo de 20 años, la sede de la Iglesia católica explicó su naturaleza y precisó que no todos los clérigos católicos del mundo dependen de su competencia directa. Aún así el reporte no tomó en cuenta esto.

"¿No se es capaz de entender o no se quiere entender? En cualquier caso uno tiene derecho a sorprenderse", cuestionó.

Señaló que el modo de presentar las objeciones y la insistencia sobre diversos casos particulares parecen insinuar que el comité dio mayor atención a conocidas organizaciones, prejudicialmente contrarias a la Iglesia católica, antes que a la posición de la Santa Sede misma, firmante de la convención.

"Es típico de tales organizaciones no querer reconocer lo que ha sido hecho por la Santa Sede y la Iglesia en estos años recientes en el reconocer errores, en el renovar las normativas, en el desarrollar medidas formativas y preventivas", denunció.

Para Lombardi, El Vaticano ha sido objeto de una "atención mediática injustamente nociva" a causa del informe y ponderó que la ONU también se llevarán las consecuencias negativas por las críticas graves que el mismo comité se ha ganado, por actuar "más allá de sus competencias".

"La firma de la convención ha sido motivada por un empeño histórico de la Iglesia universal por el bien de los niños. Quién no se da cuenta de lo que esto representa para el bien de los niños en el mundo quiere decir que no conoce bien esta dimensión de la realidad", sostuvo.

"La Santa Sede continuará en empeñarse en el poner en práctica la convención y mantener un diálogo abierto y constructivo con los organismos por ella previstos", apuntó.