Uruguay autoriza aumentar producción en planta de pasta, Argentina recurrirá

El presidente uruguayo, José Mujica, admitió que la decisión de permitir a la finlandesa UPM (ex Botnia) incrementar la producción podría molestar a Buenos Aires, mientras el canciller argentino ...
José Mujica, presidente de Uruguay, posa con escolares durante una ceremonia por la entrega de la computadora  Ceibal XO "número un millón" en Montevideo
José Mujica, presidente de Uruguay, posa con escolares durante una ceremonia por la entrega de la computadora Ceibal XO "número un millón" en Montevideo (AFP)

Montevideo

Uruguay autorizó el aumento de la producción de una planta de celulosa ubicada sobre un río compartido con Argentina, que se oponía al mismo, anunció hoy el presidente José Mujica, quien admitió que su decisión puede crear tensión con su vecino.

"Hemos autorizado a esta empresa a aumentar la mitad de lo que nos solicitaba", dijo Mujica en rueda de prensa, en relación al pedido de la pastera finlandesa UPM (ex Botnia) de aumentar su producción de 1.1 millones de toneladas anuales a 1.3 millones.

La respuesta argentina no tardó en llegar. El canciller argentino Héctor Timerman anunció que Argentina volverá a recurrir a la Corte Internacional de Justicia de La Haya ante la decisión uruguaya, en una declaración en Casa de Gobierno. "La decision unilateral de Uruguay deja a nuestro país en la obligación jurídica de recurrir a la Corte de La Haya", afirmó Timerman.

La autorización representa "aproximadamente unas cien mil toneladas en carácter provisorio, revocable, porque le estamos exigiendo la instalación de una torre de enfriamiento para asegurar que los fluidos que lleguen al río tengan temperaturas debajo de los 30 grados (...) y rebajar el contenido de fósforo que tienen los desechos que van al río", afirmó el presidente de Uruguay.

Destacó además que "esta fábrica hoy es la que tiene mejor guarismo en el mundo de las empresas que fabrican celulosa a partir de eucaliptus" y aseguró que "desde el punto de vista jurídico" los procedimientos para tomar la decisión "no merecen objeción".

La planta, en funcionamiento desde 2007, ha sido objeto desde su construcción de una dura controversia con Argentina, donde ambientalistas sostienen que contamina el río Uruguay, de administración compartida.

En protesta, vecinos y ambientalistas de la ciudad de Gualeguaychú (231 km al norte de Buenos Aires) bloquearon durante casi cuatro años el tránsito en un puente internacional bilateral.

Argentina llevó el caso a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, que rechazó en 2010 su demanda de relocalizar la fábrica, afirmando que no hay pruebas de que contamine, pero ordenó que ambos países controlen el impacto ambiental en el río.

El domingo, Argentina advirtió que de no haber acuerdo sobre el aumento de la producción denunciará el caso nuevamente en La Haya al tiempo que los ambientalistas de Gualeguaychú se declararon "en estado de alerta". Los cancilleres de ambos países mantuvieron ayer una reunión de varias horas en Buenos Aires, sin lograr destrabar la controversia.

En una poco habitual rueda de prensa en su despacho, en la que no admitió preguntas y por momentos consultó apuntes escritos a mano, Mujica dijo que se quedó "sin espacio para poder negociar".

"Tenemos que lamentar que esta decisión es francamente inoportuna desde el punto de vista político, fundamentalmente para Argentina, porque la Argentina está inmersa en un proceso electoral de corto plazo y naturalmente el clima político cuando existen elecciones no es el más adecuado como para tener razonabilidad", sostuvo.

El mandatario recordó que "muchas veces y en notoria soledad política" luchó para mantener una buena relación con el país vecino, porque "eso le conviene a mi pueblo trabajador". Pero destacó la importancia para la economía uruguaya de la inversión extranjera en el país, que ha alcanzado niveles históricos en los últimos años.

"No sé si gozaremos de la espléndida soledad que en materia de política exterior con la República Argentina hemos tenido siempre; no nos sorprendería, pero estamos de todas maneras acostumbrados", concluyó Mujica. "A mí me duele mucho, seguramente que puede crear tensión, mal entendido, pero nadie va a separar de mi corazón el cariño y el respeto que le tengo al pueblo argentino", enfatizó.

El diferendo en torno a UPM generó fuertes tensiones en particular durante las presidencias en Argentina del fallecido Néstor Kirchner (2003-2007) y Tabaré Vázquez en Uruguay (2005-2010). Vázquez reveló incluso hace dos años que el conflicto le hizo temer un desenlace bélico entre los dos países.

Desde su llegada al poder en 2010, Mujica defendió una política de acercamiento con Argentina, pero la mejora de las relaciones se ha visto sacudida por diferendos en torno al dragado de un canal compartido y las restricciones a las importaciones aplicadas por Argentina, entre otras medidas, que afectaron duramente a Uruguay.