Uribistas marchan contra plan de Santos y las FARC

Miles de personas salieron a las calles de una docena de ciudades colombianas para repudiar el proceso de paz orquestado por el mandatario y la guerrilla.
Manifestantes de la ciudad de Cali portan un cartel con la imagen tachada del presidente Juan Manuel Santos.
Manifestantes de la ciudad de Cali portan un cartel con la imagen tachada del presidente Juan Manuel Santos. (Luis Robayo-AFP)

Bogotá

La oposición política colombiana, que lidera el ex presidente Álvaro Uribe, realizó ayer una exhibición de fuerza al llevar a las calles en todo el país a decenas de miles de personas para criticar al gobierno del actual mandatario Juan Manuel Santos, y en especial cómo conduce las negociaciones de paz con las guerrillas.

Las consignas de los manifestantes en las diferentes ciudades del país fueron: “No más Santos... No más FARC, no queremos terroristas en el poder. No más corrupción. Santos traidor... Santos, renuncie ya”.

Uribe, presidente entre 2002 y 2010, senador del opositor partido Centro Democrático y todavía con un importante caudal político según todas las encuestas, afirmó en la marcha en Medellín que Colombia no saldrá de la violencia mientras exista “impunidad” con el “narcoterrorismo”.

Esa ha sido una de las críticas más recurrentes que ha utilizado desde que comenzó el proceso de paz entre el gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) hace más de tres años en La Habana, ya que considera que no se penalizará suficientemente a los guerrilleros.

El ex mandatario invitó a cambiar desde las calles el rumbo del país, “defender la democracia”, luchar contra la corrupción y rechazar que el gobierno consolide lo que considera la entrega del país a los terroristas en las negociaciones de paz.

“Que esta marcha nos ayude a tomar conciencia sobre el daño que a la convivencia le hace la impunidad con el narcoterrorismo. Le dan impunidad a un grupo y aparece otro, y Colombia no saldrá de la violencia”, dijo.

Uribe aseguró que  la corrupción en las instituciones tiene un “efecto destructor” y pidió a sus compatriotas a que desde las calles cambien “tranquilamente el rumbo de Colombia”.

Esa reclamación tuvo su eco en la ciudadanía que llenó las calles y que también recogió las peticiones de Uribe en sus protestas.

Las marchas se reprodujeron en ciudades como Barranquilla, Cartagena, Cúcuta, Pereira, Sincelejo, Bucaramanga, Cali y Valledupar, pese a la lluvia que cayó con fuerza sobre algunas de ellas.

Junto con Medellín, la más numerosa fue la de Bogotá, donde los convocantes consiguieron llenar la céntrica Plaza de Bolívar, a pocos metros de distancia de la Casa de Nariño, sede del Ejecutivo.

Allí estaba previsto que Uribe tomara la palabra en un gran escenario montado para la ocasión, sin embargo la lluvia impidió que pudiera aterrizar en la capital colombiana y tuvo que dirigirse a los congregados a través de una llamada telefónica.

Las marchas en las diferentes ciudades fueron encabezadas por los dirigentes del partido Centro Democrático, que concentra a los principales sectores de la derecha y extrema derecha de Colombia, fundado por Uribe Vélez después que terminó su mandato en 2010.

En las marchas participaron congresistas opositores, militantes del Centro Democrático, simpatizantes de Uribe Vélez y sectores del sindicalismo afines al uribismo.

Incluso estuvieron presentes ex guerrilleros que negociaron la paz entre 1989 y 1991 y que fueron cooptados por los dos gobiernos de Uribe Vélez, y estudiantes universitarios de clase media y alta.

Destacó la presencia de un nutrido grupo de ex militares y ex policías, con camisetas verde olivo del uniforme castrense, expresando su animadversión contra la guerrilla, y rendían homenaje a sus compañeros caídos en la guerra.

Para los analistas políticos, esta manifestación es una demostración que de Colombia está polarizada frente a los diálogos de paz con las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Houston también

Unas 300 personas se congregaron en una céntrica calle de Houston, Texas, para protestar contra el proceso de paz que se gesta en Colombia, así como exigir la renuncia del presidente José Manuel Santos.

Con pancartas en mano y cánticos que aludían a una crisis energética, los colombianos se sumaron de esta manera a la serie de protestas programadas para ayer en su país de origen bajo la consigna “No+ (no más)”, en contra del narcotráfico, el aumento de impuestos, el desempleo y el acuerdo de paz que negocia el gobierno y las FARC.

Alejandro Suárez, uno de los coordinadores de la protesta, explicó que tratan de llamar la atención de los estadunidenses sobre los problemas que aquejan a Colombia.

Suárez criticó el proceso de paz con la guerrilla, que calificó de “falsas negociaciones con un grupo subversivo”. “Son un grupo alzado en armas que se financia a través del narcotráfico y el secuestro”, insistió.

(EFE/Houston)