El Este de Estados Unidos, paralizado por la nieve

La tormenta invernal Pax ha causado entre 16 y 20 muertos, antes de virar hacia el noroeste, dejando además cien millones de afectados desde el pasado lunes.
Una persona camina bajo la nieve en una calle de Nueva York
Una persona camina bajo la nieve en una calle de Nueva York (EFE)

Washington

La tormenta invernal Pax que paralizó nuevamente el este de Estados Unidos el jueves causó entre 16 y 20 muertos y condenó a millones de personas a armarse de palas y de paciencia. "La nieve abundante continuará (cayendo) durante la noche" de jueves a viernes en el noreste del país "pero comenzará a disminuir del sur hacia el norte en el transcurso de la mañana del viernes", indicó el servicio de meteorología en su último boletín la tarde del jueves.

Según un recuento de los medios, la tempestad ha dejado entre 16 y 20 muertos, la mayoría en accidentes de ruta. Una mujer embarazada murió tras haber sido herida por un quita-nieves, y su bebé fue salvado por cesárea aunque permanecía en estado grave. Este nuevo episodio de un invierno particularmente duro para el este estadunidense había en un primer momento afectado, desde el miércoles, Georgia, Carolina del Sur y Carolina del Norte, antes de remontar hacia el norte.

Más de 2,300 militares de la Guardia Nacional fueron movilizados en siete Estados, desde Georgia hasta Delaware, para ayudar a los servicios de emergencia, informó el Pentágono. El gobernador del estado de Connecticut, Dannel Malloy, declaró el jueves por la tarde el estado de emergencia con el fin de obtener la ayuda de los servicios federales puesto que sus servicios de red viaria se quedaron sin sal.

Según el Departamento de Energía, unas 740 mil viviendas o empresas seguían privadas de energía eléctrica la tarde del jueves (unas cien mil menos que al inicio de la mañana) en once estados del sur, unas 340 mil en los estados de Carolina del Norte y del Sur. Más de 6,500 vuelos fueron cancelados este jueves hasta las 18:00 hora local (23:00 hora GMT) desde o hacia Estados Unidos, informó el sitio web especializado FlightAware. El miércoles ya habían sido suspendidos otros 3,700 vuelos.

La empresa que administra la circulación de trenes, Amtrak, también canceló la operación de diversas vías. En el centro de Washington, la circulación fue este jueves extremadamente difícil por la cantidad de nieve acumulada, de más de 30 centímetros (más de medio metro en la periferia). Las principales avenidas de la ciudad estuvieron prácticamente vacías, y los pocos transeúntes que trataban de llegar a sus trabajos debían enfrentar penosamente enormes amontonamientos de nieve y caminar lentamente por el medio de la calle para evitar las veredas intransitables.

Todas las escuelas de la región y la absoluta mayoría de las oficinas públicas ya habían alertado en la noche del miércoles que no abrirían sus puertas este jueves. El vicepresidente Joe Biden canceló una visita a Maryland, contiguo a Washington, y la Casa Blanca suspendió la conferencia de prensa diaria. En Nueva York, donde el jueves prosiguió la Fashion Week, nevó en abundancia. Una advertencia de tempestad y nieve fue decretada hasta las 06:00 (hora local, 11:00 hora GMT) del viernes y se esperan unos 30 centímetros de nieve hasta ese momento.

Los camiones recolectores de nieve circularon sin cesar en Manhattan, pero la cantidad de nieve acumulada llevó al alcalde Bill de Blasio a recomendar a los neoyorquinos dejar sus automóviles en casa y limitar sus desplazamientos a lo indispensable, complicando los últimos desfiles de la Semana de la Moda. El Servicio Nacional de Meteorología (NWS) había alertado en los últimos días la proximidad de un "domo gigantesco" de corriente de aire frío proveniente del Ártico y que se instalaría sobre una parte de Estados Unidos creando una "tempestad glacial" capaz de "paralizar" varios Estados.

El NWS llegó a adelantar un consejo a aquellos audaces que pretendían viajar en automóvil: "si precisa salir a la ruta, incluya una linterna extra, y deje agua y alimentos en el interior del vehículo", sugiriendo la posibilidad de largos períodos atascados en la nieve o el hielo. El miércoles el presidente Barack Obama había decretado el estado de urgencia en 45 condados de Georgia y Carolina del Sur, una decisión que permite a los servicios federales iniciar su operación de emergencia.

Hace dos semanas, Georgia ya había sufrido una fuerte tormenta, una situación extraña en el estado en la que la gestión de sus autoridades había sido criticada, ya que cientos de estudiantes se vieron obligados a dormir en su escuela debido al bloqueo de carreteras con nieve. La nieve está presente en 49 estados de los 50 del país, en todos excepto en Florida, según un mapa de los servicios de meteorología publicado el jueves.

Mientras los colegios públicos de la ciudad de Nueva York han abierto hoy sus puertas, los colegios católicos de Manhattan, El Bronx y Staten Island han cerrado, al igual los centros educativos de la mayoría de los distritos escolares de los condados vecinos. Filadelfia y Nueva York, donde se ha declarado el estado de emergencia, acumulan entre 30 y 40 centímetros de nieve, ya que han sufrido intensas nevadas durante todo el día, una situación que continuará durante la noche.

El Servicio Meteorológico Nacional explicó que, a medida que avance el viernes, el aire que entre desde el Atlántico será más cálido, por lo que las precipitaciones serán en forma de lluvia desde la costa de Nueva Inglaterra, mezcladas con aguanieve o lluvia helada. "Las fuertes lluvias y la nieve se dirigirán hacia la esquina noroeste de la nación", precisó.

Según el Canal Meteorológico, el lugar donde se ha registrado la máxima acumulación de nieve ha sido Mountain Lake, en el estado de Virginia, donde se han alcanzado los 55 centímetros de altura. Se calcula que cerca de cien millones de ciudadanos de Estados Unidos se están viendo afectados por el temporal, que desde el pasado lunes atraviesa el país desde el extremo sur.