Estados Unidos espió a Merkel desde 1999 hasta 2013

Washington no aclaró hoy si espió en el pasado el teléfono móvil de la canciller alemana, cuyo número fue hallado en los papeles de Edward Snowden, el ex analista de la NSA, mientras Berlín ...
Angela Merkel habla con los medios a su llegada a la Cumbre de la Unión Europea en Bruselas
Angela Merkel habla con los medios a su llegada a la Cumbre de la Unión Europea en Bruselas (AFP)

Berlín, Washington

El diario alemán [i]Die Welt[/i] reveló hoy los "indicios plausibles" que llevaron a Angela Merkel a llamar por teléfono a Obama y pedirle explicaciones, enfadada, por el espionaje al que fue sometida por los servicios de inteligencia de EU.

Su número de teléfono móvil, el que la canciller usa "para todo", se encontró en los papeles facilitados por el ex analista de la agencia de inteligencia estadunidense NSA, Edward Snowden, afirma [i]Die Welt[/i], que tiene acceso a esos documentos que tiene en su poder el semanario alemán [i]Der Spiegel[/i]. Fue el semanario el que acudió a la Cancillería alemana con el dato.

Según esa documentación, la NSA habría tenido pinchado el teléfono Nokia 63 que Merkel utilizaba desde 1999 y el Nokia 71 que comenzó a utilizar en 2009, interrumpiéndose el espionaje solamente cuando, el pasado julio, a raíz del escándalo del espionaje estadunidense, su número de teléfono fue eliminado.

Desde entonces la canciller se comunica a través de un teléfono Blackberry con nuevo número que no habría sido espiado. Los indicios de espionaje han sido tomados en serio tanto por los servicios de inteligencia alemanes como por el Gobierno de Merkel, que hoy convocó al embajador estadunidense en Berlín para pedir explicaciones.

Mientras, el gobierno de EU no aclaró hoy si espió o no en el pasado el teléfono celular de Merkel, y reiteró que actualmente no está monitoreando sus comunicaciones ni lo piensa hacer en el futuro.

El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, eludió en su rueda de prensa diaria responder a la pregunta de si la inteligencia estadunidense espió en el pasado un teléfono celular de Merkel y argumentó que el Gobierno no va a hablar "públicamente" al respecto.

"Hemos dejado claro que Estados Unidos reúne inteligencia en el extranjero igual que lo hacen todas las naciones", señaló Carney. El portavoz recordó que el presidente de EU, Barack Obama, habló ayer por teléfono con Merkel y le aseguró que sus comunicaciones no están siendo espiadas ni lo serán en un futuro.

"Bajo la dirección del presidente, estamos revisando la forma en que recopilamos inteligencia para garantizar que hay un equilibrio adecuado entre las preocupaciones de seguridad de nuestros ciudadanos y aliados y las relativas a la privacidad", dijo Carney.

El portavoz sostuvo que, en lo que respecta a "denuncias concretas", existe "comunicación directa a través de canales diplomáticos al más alto nivel" con "buenos aliados" como Alemania.

También admitió la "tensión" que las revelaciones de Snowden sobre el modo de operar de la inteligencia estadunidense han provocado en las relaciones con países de todo el mundo, entre ellos Alemania, Francia, México y Brasil. Merkel dijo hoy que "no es aceptable en absoluto el espionaje entre amigos y aliados", en referencia a las sospechas de que EU ha accedido a su teléfono celular.

"Desde que (en junio) hablamos sobre la Agencia Nacional de Seguridad estadunidense (NSA), se lo he dejado claro también al presidente Obama: espiar a los amigos es totalmente inaceptable", señaló Merkel a su llegada a la cumbre de la Unión Europea (UE) en Bruselas.

Mientras, el ministro de Exteriores alemán, Guido Westerwelle, dio validez a los indicios acerca de que los servicios secretos de EU pincharon un teléfono celular de Merkel.

"Sin motivos ni indicios muy serios no hubiésemos dado un paso diplomático de esta gravedad", aseguró Westerwelle en la rueda de prensa que ofreció tras reunirse con el embajador estadunidense en Berlín, John B. Emerson, convocado por Exteriores de forma urgente por este conflicto bilateral.

Se trata de la primera vez desde la Segunda Guerra Mundial que un ministro de Exteriores alemán convoca al embajador de un país aliado.