OMS pide tratar problema de drogas con enfoque de salud pública

Durante la inauguración de la Sesión Especial de la ONU sobre Drogas 2016, la OMS llamó a un enfoque de salud pública al abordar el tema de las drogas a nivel internacional.
La OMS propuso trata el tema de las drogas con una perspectiva de salud pública.
La OMS propuso trata el tema de las drogas con una perspectiva de salud pública. (Ungass 2016)

Ciudad de México

La directora de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Maragaret Chan pidió, durante la inauguración de la Sesión Especial de la Asamblea General de Naciones Unidas sobre las Drogas (UNGASS 2016)  ver el problema de las drogas como un tema de salud pública.

Por su parte, el presidente de la Oficina Internacional de Control de Narcóticos, Werner Sipp, pidió discutir durante esa asamblea una perspectiva de salud pública en ese mismo tema.

En su intervención, el presidente de Guatemala, Jimmy Morales, llamó a los países a centrar el paradigma sobre las drogas en las personas, tomando en cuenta “la salud y el bienestar de la humanidad” y no en los estupefacientes.

“Nos lleva a priorizar un enfoque humano centrado en la salud pública y no en las respuestas meramente punitivas”, dijo Morales.

Dijo que el problema de las drogas debe abordarse con base en la Carta de Naciones Unidas y defendiendo en todo momento los derechos humanos.

“Estamos consientes de que este proceso apenas inicia, es un primer paso que nos conducirá a una política global donde lo más importante sea el ser humano”, concluyó.

La cumbre sobre drogas de la ONU inició con la aprobación de un documento consensuado entre decenas de países, en el que se abre la vía a nuevas políticas, pero que está lejos de recoger las reformas más ambiciosas que demandaban muchos.

El texto, negociado el mes pasado en Viena, fue adoptado al inicio de una reunión de tres días en la que los países miembros analizarán el futuro de las estrategias antidrogas.

Pese al consenso, varias delegaciones tomaron la palabra inmediatamente para dejar claras sus reservas sobre el documento y, especialmente, para denunciar la ausencia de algunos elementos que consideraban clave.

La Unión Europea y países como Suiza, Noruega y Costa Rica lamentaron especialmente que la declaración no incluya un llamamiento a no utilizar la pena de muerte en delitos relacionados con las drogas, un castigo aún vigente en un buen número naciones, sobre todo en Asia.

"No hay evidencia alguna de que (el castigo capital) tenga un efecto disuasorio ante el crimen", defendió la vicepresidenta de Costa Rica, Ana Helena Chacón.

Mientras, los países que castigan con la pena de muerte este tipo de delitos, encabezados por Indonesia, defendieron que cada Estado tiene el derecho a decidir sobre su propio sistema de justicia en función de sus circunstancias.

Ese choque representó la profunda división que existe en el mundo sobre las políticas de lucha contra las drogas, con países que están avanzando hacia la despenalización o legalización de sustancias como la marihuana y otros que siguen apostando por la mano dura.

La declaración adoptada, pese a no introducir cambios radicales, sí reconoce la autonomía de los países para aplicar con una mayor flexibilidad las convenciones internacionales sobre drogas y abre así la puerta a nuevas políticas como las que defienden Latinoamérica y gran parte de Europa.

También llama a prestar más atención a los derechos humanos y a la salud en las estrategias antidroga, frente a la llamada guerra contra el narcotráfico que ha dominado el enfoque internacional en las últimas décadas.