Ultraortodoxos protestan contra un supuesto pacto con Francisco

“Nunca ha habido amor entre nosotros. Pretenden que seamos amantes, pero en realidad hay odio”
Vestidos con pantalón negro y camisa blanca se manifestaron afuera de la tumba del rey David.
Vestidos con pantalón negro y camisa blanca se manifestaron afuera de la tumba del rey David. (Ahmad Gharabli/AFP)

Jerusalén

Decenas de ultraortodoxos judíos se manifestaron ayer junto a la iglesia que alberga el cenáculo, en el sureste de Jerusalén, para protestar contra un supuesto acuerdo secreto entre el gobierno de Israel y el Vaticano para que este templo quede bajo jurisdicción de la Iglesia católica.

El complejo es sagrado para las tres grandes religiones monoteístas, ya que además de ser el lugar que santa Helena identificó como el de la Última Cena, los judíos consideran que alberga la tumba del rey David y los musulmanes otomanos lo usaron como mezquita.

“Estamos aquí para protestar por un acuerdo que no solo se hace a espaldas de la gente, sino que además lo niegan”, dijo Yosi, un haredim (ultraortodoxo) de 37 años.

Vestido con el tradicional pantalón negro y la camisa blanca con los flecos sagrados, Yosi calificó de “normales” las tensiones que han estallado en los últimos días a causa de los actos vandálicos de radicales judíos contra palestinos, cristianos y musulmanes.

“Nunca ha habido amor entre nosotros. Quieren que seamos amantes, pero en realidad hay odio Si echas un vistazo a la historia siempre ha sido así”, argumentó entre decenas de ultraortodoxos que se lamentaban por la supuesta decisión del Gobierno.

Avraham Goldstein, rabino jefe de la Yeshiva (escuela judía) alojada en el complejo del Cenáculo y la Tumba de David, aseguró que el lugar se ha convertido sobre todo en una atracción turística y que debería ser un ejemplo de convivencia entre las tres religiones.

“¿Por qué cambiar el estatus? Debe ser un lugar de peregrinación, de convivencia y de paz para todos”, subrayó Goldstein, quien dijo estar “feliz” de recibir y saludar en el edificio al papa Francisco en su próxima visita a Tierra Santa.

La propiedad del edificio que alberga el cenáculo, custodiado por los Franciscanos desde hace siglos, es parte de la agenda bilateral entre Israel y el Vaticano.