Ucranianos prooccidentales buscan alianza de gobierno

Tras su victoria electoral, los partidos prooccidentales y nacionalistas de Ucrania buscan un gobierno que apoye al presidente Poroshenko, decidido a abandonar la órbita rusa.
Un hombre lee un periódico con los resultados de los comicios ucranianos, en Kiev
Un hombre lee un periódico con los resultados de los comicios ucranianos, en Kiev (AFP)

Kiev

Los partidos prooccidentales y nacionalistas de Ucrania buscan una alianza de gobierno tras su victoria abrumadora en las legislativas, mientras se reanudan los combates entre el ejército y los separatistas prorrusos en el este del país.

Los resultados parciales arrojan un apoyo amplio a la posición del presidente Petro Poroshenko, quien quiere que este país de 45 millones de habitantes y ex miembro de la Unión Soviética abandone la órbita rusa, a pesar de la dura oposición del Kremlin.

El presidente estadunidense Barack Obama felicitó hoy a los ucranianos por las "exitosas" elecciones realizadas, saludando la movilización en calma de millones de electores, pese a un entorno difícil en algunas regiones del país.

El mandatario estadunidense lamentó sin embargo que "las autoridades rusas que ocupan Crimea y los separatistas apoyados por los rusos en algunas zonas del este de Ucrania", hayan impedido a muchos ciudadanos ejercer sus derechos democráticos. Estas elecciones son "una nueva etapa importante en el desarrollo democrático" de Ucrania, subrayó Obama.

Además, Obama advirtió a los rebeldes prorrusos sobre la celebración de elecciones paralelas en sus bastiones: "Estados Unidos no reconocerá ninguna elección organizada en las regiones controladas por los separatistas si no están (...) organizadas con el acuerdo explícito del gobierno ucraniano y bajo su autoridad", subrayó.

Los separatistas prorrusos, que ocupan alrededor de 3% del territorio ucraniano y combaten al ejército regular desde abril, boicotean los resultados y prevén organizar sus propias elecciones presidenciales y legislativas el 2 de noviembre.

Los partidos prooccidentales y nacionalistas de Ucrania buscan ahora formar una coalición tras su victoria abrumadora en las legislativas, mientras se reanudaban los combates entre el ejército y los separatistas en el este del país.

Observadores internacionales indicaron que las elecciones se llevaron a cabo conforme a las normas democráticas, pese a unos cuantos "incidentes aislados", sobre todo intimidaciones y amenazas. El jefe de la diplomacia rusa, Serguei Lavrov, denunció, por su parte, "numerosas violaciones", aunque aseguró que Moscú "reconocerá" los resultados de los comicios.

En el este del país, Donetsk, el mayor bastión de los separatistas, despertó hoy con disparos de cohetes Grad, que acabaron con un fin de semana de calma relativa.

El ejército ucraniano afirmó que los rebeldes habían lanzado cohetes contra sus posiciones cerca de la ciudad costera de Mariupol. También anunció la muerte de dos soldados en la región de Lugansk, los primeros militares fallecidos en la última semana.

Los combates en el este del país, en los que murieron más de 3,700 personas desde abril, dificultan, sin embargo, alcanzar una paz duradera entre Kiev y los separatistas. Ni siquiera el alto el fuego fijado el pasado 5 de septiembre, con la participación de Moscú, consiguió detener la espiral de violencia.

Acercamiento "irreversible" a Europa

Los resultados parciales confirman que las cinco formaciones favorables a un acercamiento con la UE obtuvieron cerca del 70% de los votos. Los votantes dieron en cambio la espalda a los partidos prorrusos o vinculados con el ex régimen de Viktor Yanukovich, destituido en febrero, y a los de los veteranos, como la ex primera ministra Yulia Timoshenko.

Una vez escrutado el 55% de los votos, el Bloque de Poroshenko (21.6%) llega justo por delante del Frente Popular del primer ministro Arseni Yatseniuk (21.4%). El tercero es el partido conservador Samopomich (Autoayuda), con el 11%, seguido del Partido Radical (7.3%) y la formación de Timoshenko (5.6%).

Los antiguos aliados de Yanukovich obtuvieron el 9.8% de los votos con su Bloque de Oposición y los comunistas (3.9%) no alcanzaron los 5% necesarios para entrar al Parlamento, por primera vez desde la desaparición de la Unión Soviética.

Los comicios no se celebraron ni en Crimea, incorporada a Rusia en marzo, ni en las zonas controladas por los separatistas en las regiones orientales de Lugansk y Donetsk. Por eso, de los 450 escaños del parlamento, 27 permanecerán vacíos.

Los partidos ganadores tienen ahora la urgencia de formar una mayoría estable para sacar al país de la recesión, luchar contra la corrupción, acercarse a la Unión Europea, negociar con Rusia para que reanude su suministro de gas y acabar con el conflicto armado en el este del país.

Estas elecciones anticipadas tuvieron lugar ocho meses después de un levantamiento popular que duró todo el invierno (boreal) y que costó la vida a más de 100 personas, concluyendo con la caída de Yanukovich en febrero y provocando el peor enfrentamiento entre Moscú y Occidente desde la Guerra Fría.