Prorrusos piden envió de cascos azules a Ucrania

Los separatistas calificaron la decisión de Kiev de congelar el pago de pensiones, salarios y subvenciones sociales en el este del país como un genocidio social.
Un hombre repara un edificio dañado en la ciudad de Donetsk, al este de Ucrania.
Un hombre repara un edificio dañado en la ciudad de Donetsk, al este de Ucrania. (Reuters)

Kiev, Ucrania

Separatistas prorrusos del este ucraniano pidieron el envío de cascos azules internacionales a su territorio para "hacer constancia de la violación de los derechos humanos" que supone la continua suspensión de pagos de prestaciones sociales por parte del Gobierno de Kiev.

"Nos dirigimos a la comunidad internacional y a la Federación de Rusia para que pongan fin a una catástrofe humanitaria y genocidio social a los que han llevado las acciones del Gobierno ucraniano", según un comunicado de la autoproclamada república popular de Donetsk (RPD).

Los separatistas exigieron "convocar una sesión extraordinaria del Consejo de Seguridad de la ONU para estudiar la entrada de un contingente de paz con participación de representantes rusos" al territorio controlado por los prorrusos.

Alegaron que dicha medida es necesaria "para un control del cumplimiento de anteriores acuerdos y la resolución de la situación social y humanitaria" en la región.

Los prorrusos calificaron la decisión de Kiev de congelar el pago de pensiones, salarios y subvenciones sociales a los habitantes de las zonas controladas por los sublevados como "una declaración de guerra no a hombres armados sino a la población civil, ancianos y niños".

"Los ciudadanos que viven en esta tierra tienen los mismos derechos los ciudadanos del resto de Ucrania", añadieron.

Según los separatistas, "el Gobierno ucraniano se ha olvidado de que las pensiones pertenecen a la gente que ha acumulado ahorros a lo largo de toda su vida y entregado al Estado para su custodia y multiplicación".

Las autoridades de Kiev congelaron en julio todos los pagos al rebelde este ucraniano argumentando que los fondos destinados para las regiones separatistas son robados por los insurgentes y no llegan a sus destinatarios.

El presidente ucraniano, Petró Poroshenko, dejó claro el pasado 25 de septiembre que "no habrá contingente alguno en territorio ucraniano".

"No habrá contingentes, dado que la experiencia del uso de los contingentes de paz en Transnistria y en otros conflictos congelados llevó a la pérdida de soberanía sobre esos territorios", aseveró.