Ucrania debe dotarse de un gobierno este martes, Rusia muy reticente

Rusia podría suspender su ayuda financiera al cuestionar la legitimidad de las nuevas autoridades de transición ucranianas, que son proeuropeas.
Una mujer llora durante una concentración en la madrugada del martes en la plaza de la Independencia de Kiev
Una mujer llora durante una concentración en la madrugada del martes en la plaza de la Independencia de Kiev (AFP )

Kiev

El Parlamento ucraniano debería designar este martes un primer ministro y un gobierno de transición, medida de gran urgencia con una economía al borde de la bancarrota y la amenaza de que Rusia suspenda su apoyo financiero. Rusia, que cuestiona la legitimidad de las autoridades de transición proeuropeas, podría precisar su posición por boca de su ministro de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, que debe ofrecer una conferencia de prensa por la mañana en Moscú con su homólogo luxemburgués.

Rusia cuestionó hoy la legitimidad y los "métodos dictatoriales" de las nuevas autoridades ucranianas, que se dirigieron a los países occidentales para solicitar una ayuda financiera de urgencia y emitieron una orden de arresto contra el destituido presidente Viktor Yanukovich. Al día siguiente de la visita de la alta representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Catherine Ashton, el baile diplomático sigue este martes en Kiev con la llegada del número dos de la diplomacia estadunidense, William Burns, para apoyar a las nuevas autoridades y abogar por una recuperación política y económica..

Burns viaja acompañado de representantes del Tesoro estadunidense, que "trabajaran en concertación con socios como la UE y el FMI para discutir de un apoyo financiero necesario" para Ucrania, indicó el Departamento de Estado. La Casa Blanca, que se abstuvo hoy de calificar a Turchinov como presidente legítimo de Ucrania, se pronunció a favor de la formación de un gobierno de coalición multipartidista de tecnócratas.

"Es una especie de aberración llamar legítimo a lo que en esencia es el resultado de un motín armado", sentenció hoy el primer ministro ruso Dimitri Medvedev. "Si tenemos en cuenta que el gobierno son las personas que caminan por Kiev con máscaras negras y Kalashnikovs, entonces será difícil para nosotros trabajar con un gobierno de ese tipo", agregó.

Catherine Ashton se reunió la tarde de hoy con el presidente interino Olexandre Turchinov y fue a Maidán, la plaza de la Independencia de Kiev, para depositar flores en memoria de las más de 80 víctimas de la violencia de la semana pasada. El presidente francés, François Hollande, insistió hoy por teléfono ante su homólogo ruso, Vladimir Putin, sobre "la necesidad de una transición pacífica".

"Debemos hacer todo para aportar una ayuda financiera a Ucrania en este periodo difícil", declaró el presidente francés. "La Unión Soviética y Rusia deben trabajar juntos en este sentido", recalcó. Moscú prometió a Kiev en diciembre la concesión de un crédito de 15 mil millones de dólares y una importante rebaja del precio del gas. Sin embargo, hasta ahora, Rusia sólo ha transferido tres mil millones de dólares y la entrega del monto restante es ahora más que incierta.

En Kiev, el ministro interino de Finanzas, Yuri Kolobov, evaluó la ayuda que necesita Ucrania en "35 mil millones de dólares para el periodo 2014-2015". "Hemos pedido a nuestros socios occidentales la concesión de un crédito de aquí a una semana o dos", declaró. Kolobov propuso también la organización de una "gran conferencia internacional de donantes con la UE, Estados Unidos, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y otras organizaciones financieras internacionales".

Esta petición fue acogida positivamente por el ministro griego de Relaciones Exteriores, Evangelos Venizelos, cuyo país ejerce actualmente la presidencia de turno de la UE. "Debemos evitar una guerra civil, debemos evitar el colapso financiero y económico del país, y debemos celebrar una conferencia internacional para evitar la quiebra de Ucrania", sostuvo.

Los occidentales temen que la crisis de los últimos meses haya ahondado más la brecha entre el este rusófono y rusófilo, mayoritario, y el oeste nacionalista, donde se habla ucraniano. La Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) nombró a un enviado especial para Ucrania y propuso crear un grupo de contacto internacional para gestionar este "período de transición". Rusia llamó el domingo a su embajador en Ucrania para consultas y amenazó con aumentar sus aranceles a las importaciones de Ucrania si Kiev se acerca a la UE.