Hallan más restos humanos en zona de accidente de avión

Los expertos internacionales recorrieron el campo en donde cayó el avión para encontrar restos de las víctimas y pruebas más contundentes sobre las causas del accidente.

Kiev

El grupo de expertos internacionales que examinó hoy la zona del siniestro del avión malasio en el este de Ucrania encontró nuevos restos humanos de los 298 tripulantes del aparato.

"Se han llevado consigo todos los restos humanos encontrados", informó el responsable de la misión de repatriación a Holanda, Pieter-Jaap Aalbersberg, en un comunicado divulgado por el Gobierno de ese país.

Forenses y especialistas en aviación de Holanda y Australia dedicaron varias horas a recorrer el campo donde cayó el avión, situado frente a la pequeña localidad de Grabovo, donde se encuentra la mayor parte de los restos del Boeing-777.

El grupo, formado por 53 expertos holandeses -el país con mayor número de muertos-; 38 australianos y 10 observadores de la OSCE (Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa), según Vladímir Groizman, viceprimer ministro ucraniano, llegó hoy a esa zona a través de un corredor seguro.

Los expertos se han dividido en grupos para completar su labor y una vez concluida la jornada decidieron no regresar a Donetsk, la capital regional, sino pasar la noche en una localidad más cercana, Soledar, bajo el control de las fuerzas gubernamentales ucranianas.

Según las autoridades australianas, en la zona podrían encontrarse los restos de 80 de los casi 300 ocupantes del aparato, de los que la gran mayoría se encuentran en la ciudad de Járkov o ya han sido repatriados a Holanda.

Los separatistas prorrusos que controlan parcialmente el amplio territorio en el que quedaron diseminados los restos del avión siniestrado aseguraron hoy que en la zona pueden quedar aún restos de las víctimas del fatídico vuelo.

"Un gran fragmento del fuselaje está junto a la localidad de Petropávlovka. No lo hemos levantado a la espera de que lleguen los expertos. Debajo puede haber cuerpos", dijo a la agencia rusa RIA-Nóvosti un portavoz de los sublevados.

Los expertos también buscan entre los restos del Boeing malasio pruebas sobre las auténticas causas de la catástrofe del aparato supuestamente derribado por un misil el pasado 17 de julio y objetos personales para enviárselos a los familiares de las víctimas.

Por otra parte, Rusia entregó hoy a la comisión de investigación internacional los datos de los controladores aéreos rusos sobre la tragedia del avión de Malysian Airlines.

Los datos entregados por representantes de la agencia federal de la aviación rusa, Rosaviatsia, corresponden a la situación aérea captada por el centro de control regional de la región de Rostov, limítrofe con Donetsk, en el momento de la tragedia.

La catástrofe ocurrió cuando el avión de pasajeros sobrevolaba una zona controlada por los milicianos separatistas a más de 50 kilómetros de la frontera rusa.

El presidente ucraniano, Petró Poroshenko, informó hoy sobre el comienzo de la investigación a la canciller alemana, Angela Merkel, quien agradeció a Kiev sus esfuerzos para garantizar la seguridad de la misión.

Los insurgentes prorrusos calificaron hoy de "intervención armada" el previsto despliegue de policías extranjeros en torno al lugar de la tragedia, aunque su objetivo sea garantizar la seguridad de los expertos internacionales.

"Por supuesto, ésta es una situación indignante que no contribuirá al arreglo (del conflicto). En resumidas cuentas, es una intervención militar", aseguró Andréi Purguin, viceprimer ministro de la autoproclamada república popular de Donetsk, a la agencia rusa Interfax.

El separatista denunció que "no se trata de decenas, sino de miles de policías".

"Según nuestros datos, Kiev se dispone a desplegar en el territorio de la república popular de Donetsk policías holandeses y australianos, pero no policía civil, como se dijo en un primer momento, sino (agentes) equipados con armas", destacó.

El acuerdo estipula que la misión estará compuesta por no más de 700 efectivos armados de Holanda, Australia y Malasia, y su mandato concluirá en cuanto termine la investigación de la catástrofe aérea.

El personal podrá portar armamento y "recurrir a la fuerza en defensa propia y en el cumplimiento de las actividades contempladas en el acuerdo", señala el documento.

Poco antes de que llegaron los expertos, fuerzas gubernamentales cayeron en una emboscada rebelde y sufrieron numerosas bajas en sus filas, hasta 10, según fuentes oficiales, y once desaparecidos.