Ucrania empieza el retiro de sus soldados de Crimea

Anuncia Kiev plan para evacuar a sus fuerzas militares de la península y trasladarlas a territorio “continental”, después de que tropas pro rusas tomaran su cuartel general en Sebastopol.
Oficial de la naval ucraniana abandona las instalaciones flanqueado por pro rusos armados.
Oficial de la naval ucraniana abandona las instalaciones flanqueado por pro rusos armados. (Vasily Fedosenko/Reuters)

Simferopol

Al tiempo que las autoridades ucranianas reconocían que elaboran un plan para retirarse de Crimea, Kiev decidió ayer exigir visas a los rusos y abandonar la Comunidad de Estados Independientes (CEI) que agrupa a once ex repúblicas soviéticas, en respuesta a la anexión de la península por Rusia.

De acuerdo a declaraciones realizadas ayer por el  jefe del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional de Ucrania, Andrei Parubi, su país agiliza el procedimiento para retirar a sus fuerzas militares de la península de Crimea.

“Estamos elaborando un plan que nos permita evacuar a los soldados y a sus familias de Crimea, para que se trasladen rápida y eficazmente a Ucrania continental”, declaró Parubi.

Parubi apuntó asimismo que Ucrania le pedirá a las Naciones Unidas que declare una zona desmilitarizada en Crimea.

Kiev también ordenó elaborar un plan para evacuar a los ciudadanos ucranianos que no quieren permanecer en la región separatista.

Las declaraciones de Parubi se produjeron después de que fuerzas pro rusas tomaran ayer sin violencia el cuartel general de la Marina ucraniana en Sebastopol y arrestaran provisionalmente a su comandante en jefe, Serguei Gaiduk.

De acuerdo a corresponsales extranjeros, soldados ucranianos abandonaron el cuartel general tras capturar a Gaiduk.

Kiev exigió a las autoridades separatistas de Crimea la liberación, entre otros, de Gaiduk, so pena de represalias.

En un comunicado habla de rehenes “militares y civiles”, aunque no precisa ni identidad ni número. Las fuerzas rusas y pro rusas rodean las bases militares ucranianas en Crimea desde hace semanas.

El ministro ruso de Defensa, Serguei Choigu, pidió anoche a los dirigentes de Crimea liberar a Gaiduk.

Parubi también anunció que el ministerio de Relaciones Exteriores volverá a exigir visas a los rusos y prepara su salida de la CEI, una alianza nacida cuando desapareció la Unión Soviética que lidera Moscú.

Esta última medida es sobre todo simbólica, aunque también supone que Ucrania, un país industrial y agrícola, se aleja cada vez más de la zona de influencia rusa.

En cambio, la instauración de visas, en particular si Moscú recurre al principio de reciprocidad, amenaza con afectar a centenas de miles de ucranianos que tienen familiares o van a trabajar a Rusia.

En el plano internacional, los dirigentes europeos, que se reúnen hoy y mañana en Bruselas, van a tratar de ponerse de acuerdo sobre una respuesta creíble, pero sin llegar a las sanciones económicas que afectarían también sus propios intereses.

El G7, cuyos dirigentes se reúnen el próximo lunes en La Haya, hablarán de la “exclusión permanente de Rusia” del G8, que aglutina a las principales economías del planeta, anunció el primer ministro británico David Cameron.

La península de Crimea se anexionó el martes a Rusia, tras la firma del presidente ruso, Vladimir Putin, de un tratado histórico con las autoridades separatistas.

Con unos dos millones de habitantes, en su mayoría de origen o habla rusos, Crimea había sido cedida por Rusia a Ucrania en 1954, cuando ambas repúblicas formaban parte de la Unión Soviética. Siguió bajo soberanía de Kiev tras la independencia de Ucrania en 1991, pero la flota rusa del Mar Negro conservó su base en Sebastopol.

:CLAVES

OBAMA: NO A LA GUERRA

El presidente estadunidense, Barack Obama, descartó cualquier acción militar en Ucrania, y llamó a construir un sólido frente diplomático contra Rusia en una entrevista para la televisión.

 “Los propios ucranianos reconocen que enfrentar a Rusia por medios militares no sería apropiado y no beneficiaría a Ucrania”, explicó a la cadena NBC News en San Diego, California.

En otra entrevista, con la filial de la NBC en St. Louis (Misuri), Barack Obama subrayó también ayer que “nadie quiere” que Estados Unidos “desencadene una guerra real con Rusia”.