Ucrania acusa a rebeldes de matar a "decenas" de refugiados

El presidente Poroshenko anunció un cambio en su estrategia militar en el conflicto con los separatistas prorrusos, quienes negaron ser los autores del bombardeo de un convoy de civiles que huían ...
Un soldado ucraniano hace un gesto mientras habla con niños en la pequeña ciudad de Popasna, en la región de Lugansk
Un soldado ucraniano hace un gesto mientras habla con niños en la pequeña ciudad de Popasna, en la región de Lugansk (AFP)

Donetsk

El presidente ucraniano, Petro Poroshenko, anunció hoy un cambio en su estrategia militar en el conflicto en el este de Ucrania, donde, según Kiev, "decenas" de refugiados murieron en un bombardeo de los rebeldes, quienes lo niegan. En el frente diplomático, el ministro ucraniano de Relaciones Exteriores, Pavlo Klimkin, anunció una visita el 23 de agosto a Ucrania de la jefa del gobierno alemán, Angela Merkel.

"Será una visita muy interesante", añadió Klimkin el día después de unas infructuosas negociaciones en Berlín con su homólogo ruso en presencia de los jefes de la diplomacia francés y alemán. El jefe de Estado ucraniano se reunió hoy con los representantes de las fuerzas del orden para elaborar una nueva estrategia en la operación militar lanzada a mediados de abril contra los separatistas prorrusos en el este del país.

La táctica empleada por el ejército ucraniano hasta ahora consistía en acorralar y asediar los principales bastiones de los insurgentes prorrusos, lo que le ha valido unos combates cada vez más mortíferos. Poroshenko solicitó en consecuencia un "reagrupamiento de las fuerzas" para "fragmentar la zona controlada" por los insurgentes e "impedir su abastecimiento de armas y equipamiento" a través de la frontera con Rusia.

Asimismo, el presidente ucraniano confirmó las declaraciones del líder separatista, Alexandre Zajarchenko, quien aseguró haber recibido el viernes blindados y 1,200 soldados entrenados en Rusia durante cuatro meses, una información desmentida por Moscú.

"Parte de ese material ha sido destruido", aseguró el presidente ucraniano. Kiev informó la semana pasada de la destrucción de parte de una columna de blindados rusos en territorio ucraniano, lo que provocó una oleada indignación internacional y el desmentido de Moscú.

"Decenas" de refugiados muertos

Ucrania acusó también hoy a los separatistas prorrusos de haber causado "numerosos muertos" en un ataque con lanzacohetes múltiples Grad contra una columna de refugiados en el este, cerca del bastión separatista de Lugansk. El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, calificó estas informaciones de "muy preocupantes" y pidió que los civiles puedan abandonar las zonas de combate en total seguridad.

Por su parte, Estados Unidos condenó "enérgicamente" este ataque e instó "a todas la partes" a "tomar todas las precauciones para proteger vidas inocentes", según la portavoz del Departamento de Estado, Marie Harf. Según el portavoz militar Andri Lysenko, la columna se encontraba en la carretera entre Jriashtsuvat y Novosvitlivka en un "corredor" humanitario utilizado en dos días por 1,800 personas para huir de Lugansk.

La columna llegó a una "zona de combates" en un momento en que los rebeldes contraatacaban. Los rebeldes desmintieron haber atacado a los refugiados. "No entendemos de dónde viene esta información. Ninguna columna de refugiados ha sido alcanzada en la región de Lugansk. No disparamos a nuestros propios convoyes", se defendió Zajarchenko.

Los militares ucranianos intentaban recuperar hoy Lugansk, asediado por el ejército ucraniano, que dio cuenta de nueves soldados muertos y 20 heridos en 24 horas en el Este. Donetsk, principal bastión separatista asediado por el ejército ucraniano, está privado de agua corriente ya que los disparos dañaron la línea eléctrica que alimenta su principal central de tratamiento de aguas.

Tras el fracaso de las negociaciones en Berlín, Moscú lamentó la falta de resultados en la búsqueda de una solución política para el conflicto, y Kiev advirtió sobre el riesgo de que las discusiones se alarguen para "salir del statu quo". El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, acusó hoy a Moscú de llevar a cabo una "guerra híbrida" en Ucrania y prometió hacer que la Alianza esté "en mejor forma, más rápida y más ligera para encarar los desafíos futuros".

El jefe de la diplomacia ucraniana aseguró que Rusia no estaba dispuesta a reconocer el envío de "armas y mercenarios" al este de Ucrania. El convoy de ayuda humanitaria ruso seguía bloqueado esta noche en la frontera, pese a un acuerdo logrado el sábado entre Kiev y Moscú sobre las modalidades de inspección de los 300 camiones.

La Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) dijo que falta "garantizar las condiciones de seguridad del convoy", algo que Kiev dice que es responsabilidad absoluta de Rusia.