UE y Turquía acuerdan expulsar a migrantes llegados a Grecia

Los líderes de la UE llegaron a un acuerdo "unánime" con Turquía para devolver a los migrantes que lleguen a Grecia a partir del domingo.
Inmigrantes de Oriente Medio, en el campo de Idomeni, cerca de la frontera con Macedonia, en Grecia
Inmigrantes de Oriente Medio, en el campo de Idomeni, cerca de la frontera con Macedonia, en Grecia (AFP)

Bruselas

Los líderes de la Unión Europea (UE) alcanzaron hoy un acuerdo "unánime" con Turquía que permitirá devolver a los migrantes que lleguen a Grecia a partir del domingo. "Acuerdo unánime entre los jefes de Estado y de gobierno de la UE y el primer ministro de Turquía [Ahmet Davutoglu]", escribió el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, en un tuit.

"Es un día histórico porque alcanzamos un acuerdo muy importante", declaró por su parte Davutoglu en conferencia de prensa. Grecia empezará a devolver a los migrantes a Turquía a partir del domingo, confirmó el primer ministro checo, Bohuslav Sobotka.

Más de un millón de migrantes llegaron a Europa desde enero de 2015, provocando la peor crisis migratoria en Europa desde 1945. En lo que va del año llegaron más de 150 mil migrantes.

El acuerdo revisado, luego de la propuesta de Ankara del 7 de marzo, contempla que Turquía acepte a partir del domingo a todos los migrantes que lleguen a Grecia. Supone también que por cada refugiado sirio reenviado hacia Turquía, la UE acepte a un refugiado de los 2.7 millones que se encuentran en Turquía.

La canciller alemana, Angela Merkel, quien desempeñó un rol clave en los acuerdos, dijo que la operación comenzará el 4 de abril. Este plan despertó numerosas críticas, tanto por su legalidad en relación a la legislación internacional como por las concesiones que el gobierno de Ankara pedía a la UE.

Numerosos gobiernos europeos se inquietan ante lo que consideran derivas autoritarias de Ankara. "Algunos pueden pensar que este acuerdo es una solución milagrosa pero es más complejo", dijo Tusk.

"No es un buen acuerdo"

El acuerdo revisado "contiene los puntos señalados anoche [jueves]" cuando los líderes de la UE trazaron las líneas rojas sobre las que Tusk no debía ceder frente a Davutoglu, indicó una fuente europea.

"Se enviará de vuelta a Turquía a todos los nuevos migrantes irregulares que viajen de este país hacia las islas griegas a partir del 20 de marzo", una medida "temporaria y extraordinaria" para intentar terminar con los peligrosos cruces del mar Egeo.

Para evitar que la expulsión de los solicitantes de asilo no viole el derecho internacional, el acuerdo prevé que todos los pedidos de asilo den lugar a un "examen individual" en las islas griegas, lo cual requiere condiciones logísticas difíciles de reunir.

La ONU advirtió sobre el posible riesgo de expulsiones colectivas. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, consideró que "construir muros, discriminar gente o expulsarlos no es una respuesta al problema". "Es un trabajo herculino lo que nos espera, especialmente a Grecia", reconoció el presidente del ejecutivo europeo, Jean-Claude Juncker.

En tanto, la preocupación de Turquía, explicó la fuente europea, era la lentitud en el desembolso de la ayuda financiera. Se pusieron de acuerdo para acelerarlo y para identificar en una semana los proyectos concretos a financiar.

La UE ya había concluido un acuerdo con Turquía en noviembre por el cual Ankara reforzaría la lucha contra el tráfico ilegal, aceptaba recibir a los migrantes económicos, esto a cambio de una ayuda financiera de tres mil millones de euros, y abrieron un nuevo capítulo en el proceso de adhesión (de 35).

"La parte más difícil, una que satisface a las dos partes, es la de impulsar las relaciones entre la UE y Turquía y abrir nuevos capítulos" en las negociaciones de adhesión al bloque, añadió. Las partes convinieron limitar la apertura de nuevos capítulos a uno, el relativo a las provisiones financieras y presupuestarias, añadió, precisando que esto "es aceptable para Chipre".

La UE también aceptó fijar "a más tardar para fin de junio" la liberalización de visados para los turcos que viajen a Europa. "No es un muy buen acuerdo, pero estamos obligados. Nadie está satisfecho, pero no tenemos alternativa", resumió un diplomático europeo.

Régimen autoritario

Las exigencias de Ankara habían dejado perplejos a varios Estados miembros, algunos de los cuales denuncian un régimen que amordaza a la prensa y viola los derechos fundamentales.

El semanario alemán Der Spiegel denunció el jueves un ataque "a la libertad de prensa" después de que su corresponsal en Turquía fuese obligado a dejar el país.

A principios de marzo, la justicia turca puso bajo tutela al diario turco Zaman, crítico con el presidente Erdogan, adoptando una línea editorial íntegramente progubernamental. El jueves, la Casa Blanca pidió al gobierno turco que respete los valores democráticos.