UE y Turquía alcanzan acuerdo para frenar llegada de migrantes

La ayuda financiera de la Unión Europea a Ankara rondará los tres mil millones de euros, mientras un migrante afgano fue abatido al intentar ingresar ilegalmente a Bulgaria.
Refugiados muestran su alegría al llegar a la isla griega de Lesbos tras cruzar el mar Egeo desde Turquía en una barca de goma
Refugiados muestran su alegría al llegar a la isla griega de Lesbos tras cruzar el mar Egeo desde Turquía en una barca de goma (AFP)

Bruselas

La Unión Europea y Turquía alcanzaron un acuerdo para frenar la llegada de migrantes al bloque europeo sumido a una creciente presión en las fronteras en donde esta noche un afgano fue abatido cuando intentaba ingresar ilegalmente en Bulgaria.

El Ministerio de Interior búlgaro indicó a la AFP que los guardias fronterizos búlgaros abatieron a un migrante afgano cuando intentaba ingresar a Bulgaria procedente de Turquía, en la región de Sredets.

"Un gran grupo de migrantes ilegales intentaron entrar en Bulgaria. Uno de ellos resultó herido y falleció cuando era transportado a un hospital", declaró a la AFP una portavoz del Ministerio de Interior. Se trata del primer migrante muerto por disparos de guardias fronterizos europeos desde que se agudizaron las llegadas a la UE.

En septiembre, Bulgaria desplegó a mil militares en la porosa frontera con Turquía, que se sumaron a un refuerzo similar de policías. El hombre muerto formaba parte de un grupo de medio centenar de migrantes que intentaron entrar en Bulgaria en la región de Sredets, sudeste del país, precisó.

"Un gran grupo de migrantes ilegales intentaron entrar en Bulgaria. Uno de ellos resultó herido y falleció cuando era transportado a un hospital", hacia las 19:00 hora GMT, declaró a la AFP una portavoz del Ministerio de Interior. Según la radio pública BNR, una patrulla de la policía fronteriza búlgara detuvo a 48 afganos que no obedecieron la orden de dar media vuelta.

Un alto funcionario del Ministerio de Interior, Gueorgui Kostov, precisó a la radio pública BNR que una bala disparada por la patrulla búlgara sin intención de dar a nadie había "rebotado e hirió en la nuca" a uno de los migrantes.

La víctima formaba parte de un grupo de unos 50 migrantes de 20 a 30 años de edad, y todos fueron detenidos. "No obedecieron" una orden de detenerse que les dio la patrulla búlgara", precisó. "Ninguno de los migrantes iba armado, pero se resistieron", añadió el funcionario.

El incidente provocó la partida anticipada de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del primer ministro búlgaro Boris Borisov que, reunido con sus homólogos en Bruselas, analizaba cómo frenar la llegada de migrantes a Europa provenientes de Turquía.

"Borisov me informó antes de partir. Muestra cuan importante fue nuestra discusión", dijo el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, en conferencia de prensa. Turquía se convirtió en el principal país de tránsito que utilizan los migrantes que intentan llegar a Europa, muchos cruzan el mar Egeo, otros lo hacen por tierra.

Desde principios de año llegaron a la UE 600 mil migrantes, unos tres mil murieron en el intento, la mayoría en peligrosas travesías del Mediterráneo. Otros siete migrantes murieron hoy, cuatro de ellos niños, cuando el bote en el que navegaban chocó contra un buque griego cerca de la isla de Lesbos.

Sin visas no hay acuerdo

El "plan de acción" acordado con Turquía se alcanzó apenas hoy luego de negociaciones en Ankara entre el gobierno turco y responsables de la Comisión Europea. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan había viajado la semana pasada a Bruselas.

Según fuentes europeas las autoridades turcas presentaron en Ankara sus condiciones, que presentó luego el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, a los líderes europeos reunidos en Bruselas.

Estas incluyen una ayuda financiera de hasta tres mil millones de euros, "es la cifra que tienen los turcos en la cabeza", dijo el primer ministro holandés, Mark Rutte. Juncker dijo no obstante a la AFP que aún no había una cifra concreta, que sería negociada "los próximos días".

También piden abrir nuevos capítulos en las negociaciones de adhesión de Turquía al bloque y flexibilizar la entrega de visados a los ciudadanos turcos. "Pero esto no quiere decir que renunciamos a los criterios de base que son la regla en este tema", dijo Juncker en conferencia de prensa.

"Nos pusimos de acuerdo sobre el contenido exacto de este plan de acción", indicó Juncker en conferencia de prensa. Esta condición, muy sensible para Europa, la expresó claramente esta mañana el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu.

"No firmaremos un acuerdo para readmitir [a los llamados migrantes económicos] sin antes obtener avances en el tema de las visas Schengen y una flexibilización en las condiciones para otorgar visas a los ciudadanos turcos", dijo. Facilitar la entrega de visas provoca "sudores fríos en varios Estados miembros", señaló un diplomático.

El presidente francés, François Hollande, dijo a la prensa que "no puede haber liberalización de visas si no hay controles. Es un movimiento paralelo". El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, señaló que los mandatarios celebraron este acuerdo, que cobra sentido "sólo si (Turquía) contiene el flujo de refugiados".

"Es una etapa mayor" en la gestión de la crisis migratoria, indicó, en nombre de los 28 mandatarios.

Más por más

Las discusiones entre los europeos se envenenaron cuando la canciller alemana, Angela Merkel, puso sobre la mesa la creación de un mecanismo permanente para repartir a los refugiados entre los 28. Su pedido fue rechazado por España, Polonia y Hungría, entre otros.

La UE ya se propuso acoger a 160 mil refugiados e intenta, dentro de su "agenda para la inmigración", que los llamados "migrantes económicos" sean readmitidos en sus países de origen si éstos son considerados seguros.

Para ello intenta que los países de origen, en su gran mayoría africanos, cooperen con el bloque para readmitir a sus ciudadanos expulsados de Europa. El consenso entre los 28 es fomentar la política de "más por más", para la que hay cada vez más apoyo, según un diplomático. Esta supone que los países de origen podrían recibir más ayuda financiera si aceptan readmitir a sus nacionales o menos en caso contrario.

La Comisión creó para tal efecto un fondo especial con pedidos de contribución para cubrir 1,800 millones de euros, del que aún se esperan los anuncios de aportación de los Estados miembros.