UE y EU se enfrentan en Ucrania en una lucha de influencias

Las declaraciones de la diplomática estadunidense Victoria Nuland, que fueron consideradas "inaceptables" por Merkel, muestran la rivalidad que mantienen Washington y Bruselas en el país del este ...
La canciller alemana, Angela Merkel, durante una reunión en Berlín
La canciller alemana, Angela Merkel, durante una reunión en Berlín (AFP)

Bruselas

Las declaraciones poco agradables y embarazosas de una importante diplomática estadunidense contra la Unión Europea (UE) revelan la lucha de influencia a la que se libran Bruselas y Washington en Ucrania, bajo la irónica mirada de Moscú. La subsecretaria de Estado estadunidense, Victoria Nuland, mantuvo una conversación telefónica, según una grabación subida a internet el jueves, en la que se la escucha decir a su interlocutor: "¡Que se joda la UE!".

"Sin comentarios", reaccionó la portavoz de la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, mientras que Nuland, que se encuentra actualmente en Kiev, se rehusó a "comentar una conversación diplomática privada". "Nuestra preocupación está en otro lado, en el terreno, con los ucranianos, para intentar ayudarlos a hallar una solución a la crisis actual", dijo por su parte la portavoz de la Comisión Europea, Pia Ahrenkilde-Hansen. "Vamos a continuar, con nuestros socios internacionales, a desplegar todos nuestros esfuerzos" para resolver la crisis en Ucrania, agregó.

Pero la filtración bien organizada del contenido de la conversación de Nuland está en boca de todos en los pasillos de las instituciones europeas y representaciones diplomáticas. "Decir que la UE no hace nada en Ucrania es falso", aseveró un alto responsable europeo que pidió el anonimato. "Somos, fuimos y seguiremos siendo muy activos" para resolver la crisis política en Ucrania, dijo.

El embajador de un país importante de la UE subrayó que el bloque estaba implicado en Ucrania "desde hace muchos años". Puso a cuenta de la diplomacia europea y de sus contactos "frecuentes y regulares" con las autoridades y la oposición ucraniana el hecho de que el primer ministro ucraniano, Mykola Azarov, dimitiera, o que el Parlamento haya promulgado una amnistía y derogado leyes represivas. Más directa, la canciller alemana, Angela Merkel, estimó "absolutamente inaceptables" las declaraciones de Nuland.

"La canciller estima que estas declaraciones son absolutamente inaceptables. La canciller recalca que la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, hace un trabajo excelente", indicó la portavoz adjunta del gobierno alemán. En otra grabación subida a YouTube el martes se escucha a Helga Schmid, el brazo derecho de Ashton, hablando en alemán a un tal Jan que podría ser Jan Tombinski, embajador de la UE en Ucrania.

Schmid se queja de las críticas estadunidenses sobre el poco entusiasmo de los europeos con la idea de imponer sanciones a Ucrania. "Es muy molesto que los estadunidenses critiquen a la UE y digan que somos muy flojos", dijo. Pide a su interlocutor que vaya a ver al embajador estadunidense para pedirle explicaciones. "¿Por qué nos critican y nos ridiculizan?", pregunta la diplomática. "No quiero que Cathy (Ashton) sea puesta de lado. Esto nos puede dañar políticamente", agregó.

Estas revelaciones sobre los diferendos entre aliados cae de perillas a las autoridades rusas que acusan a las potencias occidentales de injerencia en Ucrania y de fomentar las tensiones. Una portavoz del Departamento de Estado, Jennifer Psaki, criticó a las autoridades rusas por haber hecho publicidad sobre el caso Nuland difundiendo la banda sonora de la conversación en Twitter.

Una de las primeras personas en poner el vínculo a la grabación de YouTube en Twitter es Dimitri Loskutov, un colaborador cercano al viceprimer ministro ruso, Dimitri Rogozin, ex embajador de Rusia ante la OTAN. "Occidente debe cesar el chantaje y la intimidación cuya ilustración es el encuentro de Nuland con los oligarcas, los representantes del presidente y de la oposición", declaró recientemente el consejero del presidente Vladimir Putin, Serguei Glaziev, en una entrevista publicada por el periódico Kommersant de Ucrania.