Trump recula, dice no a deportación masiva

La jefa de campaña del candidato republicano a la Casa Blanca dice que para Trump echar a 11 millones de indocumentados no es “justo ni humano”.
El multimillonario se disculpó en días pasados con quienes “podría haber ofendido”.
El multimillonario se disculpó en días pasados con quienes “podría haber ofendido”. (Carlo Allegri | Reuters)

Washington

La promesa de Donald Trump de deportar a 11 millones de inmigrantes indocumentados si resultaba electo el 8 de noviembre parece haber sufrido una transformación ayer, cuando el candidato presidencial republicano le extendió la mano a una minoría cada vez más distante de los republicanos por su dura retórica xenófoba.

El magnate inmobiliario de Nueva York pretende definir en las próximas semanas los detalles de su plan de inmigración, dijo su nueva jefa de campaña, Kellyanne Conway.

Preguntado en la cadena CNN si el plan incluiría una "fuerza de deportación", que Trump había solicitado, Conway dijo que "está por decidirse".

Trump se reunió el sábado con seguidores hispanos en su sede de la Torre Trump, ocasión en la que varios participantes dijeron a la cadena en español Univision que su plan incluirá una vía para legalizar a millones de inmigrantes ilegales.

El multimillonario aceptó que "existe un gran problema con los 11 millones de personas que están aquí, y deportarlos no es posible ni humano", reconoció Jacob Monty, un abogado de Texas especializado en asuntos migratorios que participó de la reunión, citado por Univision.

El magnate, que se derrumbó en los sondeos tras la convención republicana de julio, declaró al grupo de hispanos conservadores que su plan garantizará un estatuto legal a los inmigrantes indocumentados, "que no serán ciudadanos pero estarán autorizados a estar aquí sin temor a ser deportados", añadió Monty.

Si esto es verdad, constituiría una gran rectificación de un candidato que comenzó su campaña a la presidencia con la promesa de construir un muro gigante en la frontera con México, al tiempo que acusó a los inmigrantes ilegales mexicanos de ser delincuentes y violadores.

"Lo que Donald Trump dijo ayer (sábado) en esa reunión difiere muy poco de lo que ha dicho públicamente, incluso durante su discurso en la convención el mes pasado en Cleveland", declaró a su vez Conway a la CNN.

Y "es que necesitamos, cito, un modo justo y humano de abordar lo que se estima son 11 millones de inmigrantes ilegales en este país", afirmó Conway, quien también participó de la reunión.

Conway, una experimentada analista de encuestas y asesora republicana, también declaró ayer a la cadena ABC News que la semana pasada fue "la mejor" de Donald Trump y que el candidato está ocupado actualmente en la elaboración de sus planes para derrotar a la milicia terrorista Estado Islámico (EI) y para reducir la criminalidad.

El jueves Trump había lamentado algunas de sus declaraciones durante la campaña como parte de sus "rectificaciones" para repuntar en los sondeos, pero no especificó a cuáles se refería.

"Él dijo que lamentaba haber herido a alguien en algún momento al decir algo con lo que no pretendía provocar daño", respondió Conway cuando se le preguntó específicamente por qué se estaba disculpando el candidato, que se ufana de no ser "políticamente correcto" y de "ir contra el sistema" político electoral en Estados Unidos y contra el establishment.

Conway trabajó para Ted Cruz, el rival republicano de Trump durante las primarias, y entonces expresó preocupación por el tono del empresario.

La nueva vocera fue nombrada jefa de campaña la semana pasada después de la renuncia de Paul Manafort, que había sido acusado por la prensa de presuntos vínculos con un partido pro ruso de Ucrania del cual habría recibido en efectivo varios millones de dólares, que no declaró.