Trump gana Indiana y está a un paso de la candidatura

De acuerdo con proyecciones divulgadas por medios, el magnate consiguió una cómoda ventaja sobre el ultraconservador senador Ted Cruz y el moderado gobernador de Ohio, John Kasich.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Donald Trump habla durante un acto de campaña, ayer en South Bend, Indiana, estado que este martes celebra primarias (AP)

Washington

El magnate y precandidato presidencial estadounidense Donald Trump venció por un amplio margen en las primarias del Partido Republicano en el estado de Indiana, según las proyecciones de los principales medios.

Hillary Clinton y Bernie Sanders estaban en una cerrada contienda por el triunfo en las primarias demócratas y el resultado estaba aún en el aire mientras se contabilizaban los votos. Clinton ya recorrió 91 por ciento del camino hacia la nominación de su partido.

Pese a que Trump no puede asegurar matemáticamente la nominación republicana con el triunfo en Indiana, su camino es mucho más sencillo y le otorga margen de error en las primarias restantes. El empresario obtendrá al menos 45 de los 57 delegados en disputa, y ahora necesita menos de 200 en los próximos comicios.

Indiana había concentrado el último gran esfuerzo de su principal rival, el senador Ted Cruz, y de la llamada "campaña anti-Trump", que trataron de evitar una nueva victoria del multimillonario neoyorquino y propiciar así en julio una convención republicana disputada en la que ningún aspirante cuente con todos los delegados necesarios para lograr la nominación.

Cruz se volcó en Indiana con especial intensidad (sólo el lunes llegó a dar alrededor de una decena de discursos en el estado) y los grupos de la campaña "anti-Trump" (de tendencia conservadora, pero alejados de los posicionamientos del magnate) se dejaron millones de dólares en anuncios televisivos críticos con su figura.

Sin embargo, todos estos esfuerzos no impidieron que Trump lograra una amplia victoria en este estado del Medio Oeste industrial de Estados Unidos, una zona que, por sus características socioeconómicas, se le está dando especialmente bien al magnate, que también ganó en Illinois, Michigan y Pensilvania.

Se trata de una región que entró hace ya décadas en un proceso de desindustrialización y resultó especialmente golpeada por la última crisis económica, lo que ha incrementado la pobreza, ha reducido la cantidad y calidad de los empleos y ha extendido entre su población una sensación generalizada de desesperanza.