Trump quiso demostrar que se pone laca pero no peluquín

En un acto más cómico que político en Carolina del Sur, el aspirante republicano volvió a cargar contra Jorge Ramos, del que dijo que hizo un "discurso" y no una pregunta, mientras un grupo de ...
Trump en el momento en que obliga a Mary Margaret Bannister, su simpatizante suya, a comprobar que su pelo es real.
Trump en el momento en que obliga a Mary Margaret Bannister, su simpatizante suya, a comprobar que su pelo es real. (AP)

Washington

El aspirante republicano a la Presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, aprovechó hoy un mitin en Carolina del Sur, en el que pidió a una asistente que confirmara que no lleva peluquín, para cargar contra el periodista hispano Jorge Ramos por su enfrentamiento en una rueda de prensa el pasado martes.

Trump inició su diatriba mostrando un ejemplar del diario The New York Times con un artículo en primera plana en el que se menciona su episodio del martes en una rueda de prensa en Iowa, en el que expulsó temporalmente al periodista de Univision Jorge Ramos por querer preguntar sobre su plan migratorio.

"Dice (el artículo) que yo entré en cólera. ¿Yo? La sala estaba llena de reporteros y este tipo (Ramos) gritó, saltándose su turno", explicó Trump, que aseguró que Ramos hizo un "discurso", no una pregunta.

En un acto en la cámara de la patronal Upstate Chamber Coalition (Carolina del Sur) más propio de un espectáculo cómico, Trump leyó el inicio del artículo del diario en el que el periodista radiofónico hispano Ricardo Sánchez se refiere a él como "el hombre del peluquín". El magnate inmobiliario pidió a una asistente al evento subir a la tarima y certificar que él no usa un peluquín, en todo caso solo "laca".

Ramos afirmó en una entrevista con el diario The Washington Post que Trump, líder en las encuestas republicanas, "no entiende a los latinos y su importancia en el país", al tiempo que tachó de impracticable su plan de deportar a once millones de inmigrantes indocumentados y levantar un muro en la frontera con México.

"Mi plan se ha llevado tremendos aplausos. Dicen que el muro no se puede construir... pero va a ser muy bonito, tanto que algún día, cuando yo no esté, lo llamarán el muro de Trump", explicó el magnate, que aseguró que su experiencia en el mundo inmobiliario valida su plan.

El aspirante republicano, quien también aprovechó para criticar al exgobernador de Florida Jeb Bush, uno de sus principales rivales para la nominación de su partido de cara a las elecciones presidenciales de 2016, dijo que en esta campaña electoral es necesario "un tono fuerte o nos quedaremos sin país".

El multimillonario, acusado de no dar detalles de su programa electoral, llamó a los funcionarios del Gobierno "ladrones", "incompetentes" y "malos gestores", y siguió presumiendo de ser el mejor candidato en todo, excepto "en hacer pausas cuando me aplauden", mientras recibía ovaciones de pie de la audiencia.

Sin embargo, en las afueras de la sede de la patronal de comercio de Carolina del Sur donde Trump hablaba, un grupo de hispanos, con consignas, carteles y camisetas se apostó para expresar su rechazo a las propuestas en materia de inmigración del magnate.

"Trump dice que él hace a América grande, pero son realmente estos inmigrantes trabajadores que me acompañan los que hacen a este país grande", dijo a Efe el activista Héctor Vaca, de la organización Action NC, y que coordinó la movilización de manifestantes hasta Greenville, en Carolina del Sur.

El grupo, con sede en Charlotte (Carolina del Norte), organizó el traslado de unas 30 personas hasta la citada ciudad para manifestar su oposición a las propuestas de Trump, que entre otras cosas plantea deportar a once millones de inmigrantes indocumentados y levantar un muro en la frontera con México.

Durante dos horas y media, los manifestantes entonaron el estribillo "Donald, escucha, estamos en la lucha" y "Stop the hate, we make America great" ("Paren el odio, nosotros hacemos a América grande") frente a la sede del mitin, donde Trump ofreció un discurso a unas 1,800 personas, cada uno de los cuales pagó un billete de 30 dólares por escucharlo.

Cerca de quince activistas locales se unieron a la delegación del estado vecino con banderas de diferentes países latinoamericanos y letreros que criticaban al magnate inmobiliario, quien al anunciar sus aspiraciones presidenciales calificó a los inmigrantes mexicanos como "delincuentes y violadores".

"Yo no soy una criminal, soy una persona de bien que le aporta al país y pago mis impuestos", afirmó Tania Varón, una joven "soñadora" que trabaja en una empresa de transportes.

De la misma forma se expresó Maura Trejo, una empresaria que ha luchado por dar representación igualitaria en las escuelas a los voluntarios latinos, y quien resaltó: "yo contribuyo a la economía".

Maricela Prieto Ramón, de la organización Familias Unidas, conformada por individuos que están o estuvieron en proceso de deportación, recalcó que sus hijos nacidos en el país perderían la ciudadanía estadunidense si Trump lograra sus objetivos.

"Una deportación masiva costaría 10,070 dólares por persona, para un total de 114 mil millones de dólares si se trata de deportar a 11.3 millones de indocumentados", aseveró Vaca, citando un informe de la organización Center for American Progress, con sede en Washington.

"En contraste, dar la Acción Diferida a los padres (DAPA) y ampliada a los 'soñadores' para que tengan presencia legal en Estados Unidos, promovería el crecimiento de la economía estadunidense en 230 mil millones de dólares en un lapso de diez años", resaltó el activista de Action NC. Durante la protesta, un individuo lanzó insultos a los manifestantes y les gritó: "regrésense a México".

SIP critica "exabrupto" de Trump contra Ramos

De otra parte, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) calificó hoy de un "exabrupto" la expulsión del periodista mexicano Jorge Ramos de una rueda de prensa de Trump. "Obstaculizar ese trabajo perjudica el derecho del público a estar debidamente informado", expresó Gustavo Mohme, presidente de la SIP, sobre al tenso episodio vivido ayer en una rueda de prensa del aspirante en Iowa (EU).

Se debe destacar "la importancia del trabajo de la prensa de buscar y difundir informaciones, lo que incluye confrontar a los interlocutores, en especial a las figuras públicas y candidatos", agregó Mohme en un comunicado. El periodista de Univisión y el magnate inmobiliario se enzarzaron el miércoles en una batalla dialéctica y el periodista fue expulsado momentáneamente de la sala, aunque luego se le permitió regresar.

"Nos preocupa que la actitud ofensiva de Trump ya manifestada de forma personal y grosera contra varios periodistas, pueda convertirse en la norma que habrá de soportarse durante esta larga carrera por la Presidencia de su país", manifestó por su parte Claudio Paolillo, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP.

La periodista Megyn Kelly, del canal Fox, también fue objeto de los ataques del precandidato el pasado 6 de agosto, cuando Trump insinuó que durante el primer debate entre candidatos republicanos la reportera fue dura con él porque tenía la menstruación. La organización, con sede en Miami (EU), cuestionó que "obstaculizar el trabajo periodístico perjudica el derecho del público a estar debidamente informado".

Diferentes voces hispanas en Estados Unidos, desde pequeños negocios hasta congresistas, han expresado su rechazo a la hostil actitud hacia los inmigrantes del precandidato presidencial republicano y a la expulsión de una rueda de prensa de Ramos. Trump se refirió a los inmigrantes mexicanos como "violadores" y "narcotraficantes" en el lanzamiento de su campaña el pasado junio.