Trump dice que EU no debe preocuparse por impago ya que "imprime el dinero"

El magnate y aspirante republicano, que se declaró "el rey de la deuda" y dijo que le encanta endeudarse para desarrollar sus proyectos, sugirió que podría reducir la deuda del país, superior a ...
Las opiniones de Trump favorables al endeudamiento le crearon la oposición de la dirigencia de su partido, el republicano
Las opiniones de Trump favorables al endeudamiento le crearon la oposición de la dirigencia de su partido, el republicano (EFE)

Washington

El virtual candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, aseguró hoy que EU no debe preocuparse por una posible suspensión de pagos ya que es quien "imprime el dinero", al tratar de matizar sus recientes comentarios sobre cómo renegociaría las obligaciones de pago del país en caso de ser elegido presidente.

"La gente dice que quiero ir y comprar deuda y declarar un impago, y quiero decir, esta gente está loca. Es el gobierno de EU en primer lugar, nunca tendría que suspender pagos porque imprimes el dinero, odio decirlo, ¿ok? Nunca habría suspensión de pagos", señaló en una entrevista en la CNN, en aparente referencia al poder del dólar como divisa global de reserva.

El magnate neoyorquino comentaba así sus declaraciones de la pasada semana en CNBC en las que se declaró el "rey de la deuda" y dijo que le "encanta" endeudarse para desarrollar sus proyectos, algo que ha sembrado de nuevo la polémica.

En ellas, sugirió que podría reducir la deuda de EU, actualmente superior a los 19 billones de dólares, convenciendo a los acreedores de que aceptaran una quita en el monto adeudado, algo que apuntó había realizado en ocasiones en sus negocios empresariales. En esta nueva entrevista, rechazó la opción del impago y aseguró que a lo que se refería es que el país podría "comprar deuda federal con descuento".

"En otras palabras, si los intereses suben y los bonos bajan y podemos comprar los bonos con descuento, si somos lo suficientemente líquidos como país, deberíamos hacerlo", dijo Trump. "Desde luego, no estoy hablando de renegociar la deuda", agregó.

La propuesta de Trump, sin embargo, choca frontalmente con las políticas defendidas por el partido republicano, que ha criticado el creciente nivel de endeudamiento federal y han apostado por reducir de manera drástica el gasto para reequilibrar las cuentas públicas.

Contradicciones sobre impuestos

Asimismo, Trump trató de matizar hoy unas declaraciones suyas de las últimas horas acerca de que los ricos pagarán más impuestos si él gana la Presidencia de EU en las elecciones de noviembre. "Yo estoy dispuesto a pagar más (impuestos) y (...) los ricos están dispuestos a pagar más", sostuvo el magnate multimillonario este domingo durante una entrevista con la cadena ABC.

Esa idea de que los ricos paguen más contradice el plan fiscal de Trump, que plantea rebajas impositivas para todos los estadunidenses. También choca con la filosofía contraria a las subidas de impuestos que ha mantenido el Partido Republicano desde la década de los noventa.

Hoy, en la entrevista con la cadena CNN, Trump quiso aclarar sus declaraciones anteriores y precisó que, si él llega a la Casa Blanca, los ricos pagarán menos impuestos que ahora. "Si aumento (los impuestos) a los ricos, ellos todavía van a pagar menos de lo que pagan ahora (...). No estoy hablando de incrementos desde este punto (el actual). Estoy hablando de aumentos desde mi propuesta fiscal", explicó el magnate.

El plan fiscal presentado por Trump durante la campaña establece un impuesto del 25 % para las rentas más altas, inferior al 39.6 % que existe ahora. Según el empresario neoyorquino, él está abierto a que esa tasa del 25 % pueda incrementarse dentro de futuras negociaciones con el Congreso para tratar de aprobar una reforma fiscal, pero no llegaría a ser tan alta como la actual.

Durante su entrevista del domingo con la cadena ABC, Trump también se mostró abierto a un posible aumento del salario mínimo, que está hoy en 7.25 dólares por hora, aunque matizó que eso debe estar en manos de los estados, no del Gobierno federal.