Trudeau promete borrar el legado de Harper en Canadá

Las diferencias del nuevo primer ministro de Canadá y líder del Partido Liberal, al que algunos comparan con Obama, son tan grandes con su antecesor que se harán sentir probablemente hasta en el ...
El primer ministro electo de Canadá, Justin Trudeau, posa para un autorretrato tras ofrecer una rueda de prensa el martes en Ottawa
El primer ministro electo de Canadá, Justin Trudeau, posa para un autorretrato tras ofrecer una rueda de prensa el martes en Ottawa (EFE)

Toronto

Con sus propuestas diametralmente opuestas a las de su predecesor, la victoria de Justin Trudeau sobre el líder más conservador en la historia de Canadá se hará sentir incluso más allá de sus fronteras.

El primer sacudón se produjo el martes, cuando Trudeau dijo que había hablado con el presidente estadunidense Barack Obama y le había dicho que Canadá retirará los seis aviones de combate que participan en la campaña de bombardeos de blancos de la organización Estado Islámico en Irak y Siria.

Troudeau también tiene planteos muy contrapuestos a los de Harper en relación con el cambio climático, la inmigración y el impacto que el oleoducto de Keystone XL tendrá en las relaciones con Estados Unidos.

Trudeau, de 43 años e hijo de uno de los políticos más populares y dinámicos que ha dado Canadá, dejó en claro su visión en un discurso que pronunció en Ottawa.

"Quiero decirle esto a los amigos de este país en todo el mundo: muchos de ustedes se alarmaron pensando que Canadá había perdido su voz compasiva y constructiva en los últimos diez años. Pues bien, tengo un mensaje muy sencillo en nombre de los 35 millones de canadienses: Estamos de vuelta", afirmó.

Con la clara victoria de Trudeau en las elecciones del lunes, los canadienses recuperaron su identidad liberal y le dieron al nuevo primer ministro una amplia mayoría parlamentaria que le permitirá gobernar sin el apoyo de otros. Esto quiere decir que se avecinan profundos cambios en muchos sectores.

"Trudeau volverá a las posturas tradicionales que han caracterizado a todos los gobiernos canadienses con excepción del de Harper", expresó Robert Bothwell, profesor de la Universidad de Toronto. "Canadá apelará al multilateralismo y apoyará decididamente a las Naciones Unidas".

"Canadá tendrá una nueva presencia en la escena mundial", aseguró el legislador liberal Marc Garneau, quien fue reelegido el lunes. Hijo del finado primer ministro Pierre Trudeau, quien llegó al gobierno en 1968 en medio de una "Trudeaumanía" y gobernó la mayor parte de las dos décadas siguientes, Trudeau hijo derrocha igualmente carisma, aunque resta por verse si también alcanza el peso político de su padre.

Alto y delgado, es un ex maestro de escuela y miembro del Parlamento desde el 2008. Es el segundo primer ministro más joven en la historia de Canadá y muchos lo comparan con Obama.

El presidente estadounidense lo llamó para felicitarlo y Trudeau dijo que hablaron de su promesa de retirar los aviones de combate canadienses que realizan misiones contra el EI en Siria e Irak. Trudeau considera que los soldados canadienses deben limitarse a ofrecer entrenamiento, pero no participar en misiones de combates. "(Obama) Comprende el compromiso que asumí de poner fin a las misiones de combate", dijo Trudeau.

Su victoria seguramente mejorará los lazos con Estados Unidos, al menos en lo que queda de la presidencia de Obama. A Harper la frustraba mucho la reticencia de Obama a aprobar el oleoducto de Keystone XL entre Alberta y Texas, y tuvo muchos desencuentros con Obama en torno a otros temas, incluido el acuerdo nuclear con Irán.

Trudeau está a favor del oleoducto de Keystone, pero sostiene que eso no debe afectar las relaciones entre los dos países. "En teoría, Justin está a favor de Keystone, pero obviamente no puede imponerlo por la fuerza", manifestó Bothwell. La aspirante a la candidatura presidencial demócrata Hillary Clinton se opone al proyecto, mientras que los precandidatos republicanos lo apoyan.

De todos modos, hay otros factores que podrían generar tensiones con Estados Unidos, incluido el retiro de los aviones de combate de las misiones en Siria e Irak. Harper había dicho que semejante actitud afectaría las relaciones con Estados Unidos.

Trudeau, por otro lado, prometió recibir 25 mil refugiados sirios para fin de año. Harper se había negado a recibir más refugiados para ayudar a enfrentar la crisis humanitaria causada por la emigración de cientos de miles de personas que tratan de llegar a Europa.

Canadá hizo un brusco giro hacia la derecha con Harper, quien redujo los impuestos a las ventas y a las empresas, evitó tomar medidas para combatir el cambio climático, apoyó la extracción de gas y petróleo y respaldó al gobierno derechista de Benjamin Netahyahu en Israel.

Trudeau tendrá una actitud más equilibrada en el Medio Oriente, según analistas. "Desde ya que no brindaremos un apoyo irrestricto a Netanyahu como hicieron los conservadores", declaró Maioni.

Trudeau prometió consultar con los gobernadores de las provincias canadienses para tratar de buscar un consenso de cara a las conversaciones de noviembre sobre el cambio climático en París.

Bajo Harper, Canadá se retiró del Protocolo de Kyoto que reduce las emisiones de los países ricos y los defensores del medio ambiente consideraban al líder conservador un político más preocupado por proteger los intereses de la región petrolera de Alberta que en combatir el impacto del cambio climático.

"Han quedado atrás los días en que Canadá no mostraba mucho interés en el cambio climático", aseguró Trudeau en Ottawa. Harper, quien fue primer ministro casi diez años, renunciará a la conducción del partido conservador tras su debacle electoral, según sus allegados.

Durante su campaña Trudeau revitalizó el Partido Liberal, que sufrió su peor derrota electoral hace cuatro años, obteniendo apenas 34 bancas y terminando tercero, detrás incluso del Partido Demócrata Nuevo, habitualmente la tercera fuerza política del país.