Tribunal francés suspende investigación por corrupción contra Sarkozy

La decisión de la corte, que no anula la inculpación, supone un respiro judicial para el ex presidente, decidido a volver a la política francesa y competir por la presidencia otra vez en 2017.
El ex presidente francés, Nicolas Sarkozy (c), durante un reciente partido de futbol del PSG en el Parque de los Príncipes de París
El ex presidente francés, Nicolas Sarkozy (c), durante un reciente partido de futbol del PSG en el Parque de los Príncipes de París (AFP)

París

Un tribunal ordenó hoy suspender las investigaciones en un caso en el que Nicolas Sarkozy fue inculpado de corrupción, un respiro judicial para el ex presidente, días después del anuncio de su vuelta a la política. La decisión de la cámara de instrucción, que no necesita motivos y no puede ser apelada, suspende las investigaciones pero no anula la inculpación, precisaron fuentes judiciales a la AFP.

La suspensión de las investigaciones podría durar muchos meses, indicaron fuentes judiciales. Las juezas de instrucción no podrán llevar adelante ninguna investigación hasta tanto el tribunal de apelación se pronuncie sobre varios recursos de anulación presentados por Sarkozy y su abogado, Thierry Herzog, también inculpado en el caso.

Sarkozy y Herzog cuestionan la legalidad de las escuchas telefónicas que llevaron a la inculpación por corrupción. Nicolas Sarkozy regresó a la política el viernes pasado con la ambición de conquistar el liderazgo de la Unión por un Movimiento Popular (UMP), principal partido de la derecha francesa, y competir en las elecciones presidenciales de 2017.

El domingo pasado Sarkozy rechazó las acusaciones contra su persona en una media docena de asuntos judiciales en los que está citado su nombre, sin hablar del caso en que está inculpado.

La juezas de instrucción Claire Thépaut y Patricia Simon investigan si Sarkozy y su abogado intentaron obtener que un alto magistrado de la Corte de Casación, Gilbert Azibert, les transmitiera informaciones sometidas al secreto de instrucción en una causa que los involucraba.

A cambio de esas informaciones, Sarkozy habría prometido a Azibert intervenir ante el principado de Mónaco para que lo nombraran en un puesto prestigioso. Al final Sarkozy no obtuvo la información que quería ni Azibert el puesto que pretendía, pero los tres protagonistas del asunto fueron inculpados.

Sarkozy fue inculpado por "corrupción activa, tráfico de influencias activo y encubrimiento de violación del secreto profesional". La corrupción y el tráfico de influencias son delitos punibles en Francia con penas de hasta diez años de prisión. Las juezas también se interrogan sobre las condiciones en las que el ex presidente fue informado de que sus teléfonos estaban intervenidos.

La justicia había ordenado esas escuchas en una investigación sobre una supuesta financiación de la campaña presidencial de Sarkozy en 2007 por parte de Libia cuando era gobernada por Muamar Gadafi. Esta no es la única causa judicial en la que figura Sarkozy desde que dejó de ser presidente en 2012.

El caso más peligroso para Sarkozy podría ser la falsificación de la contabilidad de la campaña presidencial de 2012. El diputado europeo Jérôme Lavrilleux, que fue director adjunto de la campaña de Sarkozy, confesó que la UMP había emitido facturas falsas o sobrevaluadas por un monto de unos once millones de euros.

La justicia quiere saber si el ex presidente estaba al corriente de esos manejos tendientes a ocultar el hecho de que Sarkozy había superado el techo de gastos electorales permitido por la ley. Además, la justicia investiga la legalidad de varios contratos durante su presidencia con una empresa de sondeos dirigida por un colaborador sin que mediara una licitación.