CIA torturó ilegalmente a detenidos

El informe del Senado de EU dio a conocer que las torturas y métodos de interrogatorio utilizadas por la CIA contra sospechosos fueron "mucho peores" de lo que se había reconocido.
El Senado de Estados Unidos hará público un informe sobre las brutales técnicas de tortura que la CIA usó para interrogar sospechosos tras los atentados del 2001.
El Senado de Estados Unidos hizo público un informe sobre las brutales técnicas de tortura que la CIA usó para interrogar sospechosos tras los atentados del 2001. (Reuters)

Washington, EU

Investigadores del Senado entregaron un duro informe sobre las prácticas de interrogación de la CIA después de los ataques 11 de septiembre de 2001, en el que acusa a la agencia de espionaje de infligir dolor y sufrimiento en los presos sobre quienes se utilizaron tácticas que iban mucho más allá de los límites establecidos por la ley.

El informe sobre la tortura publicado por el Comité de Inteligencia del Senado dice que la CIA engañó a Estados Unidos cuando insistió que gracias a sus tácticas duras de interrogación les permitieron salvar vidas. Dice que esas afirmaciones resultan infundadas de acuerdo con los propios archivos de la CIA.

El informe de 500 páginas representa un resumen ejecutivo y las conclusiones de una investigación de 6 mil 700 páginas que todavía es secreto.

El comité senatorial divulgó una gran cantidad de documentos indicando que el tratamiento de prisioneros hace una década era peor de lo que se le dijo al Congreso o al público en general. No llega a calificar las prácticas como tortura, pero la senadora Dianne Feinstein, la titular del panel, escribe que "bajo cualquier definición, lo que hizo la CIA con los detenidos debe llamarse tortura".

Aparte de la táctica de ahogamiento simulado, la CIA privó de sueño a los detenidos, los embistió contra paredes, los mantuvo encerrados en cajas, los aisló por largos períodos y los amenazó de muerte.

El Senado de Estados Unidos hizo público un informe sobre las brutales técnicas de tortura que la CIA usó para interrogar sospechosos tras los atentados de 2001, lo que preocupa a la clase política y aliados de Washington, como Polonia.

Las torturas y métodos de interrogatorio utilizadas por la CIA contra sospechosos fueron "mucho peores" de lo que se había reconocido públicamente hasta ahora, apunta un informe del Senado estadounidense.

El documento de 525 páginas, que incluye párrafos enteros cubiertos por una tinta negra para proteger información confidencial, apunta que la CIA impidió que el Congreso y la Casa Blanca tuvieran acceso a información sobre lo ocurrido.

Los brutales métodos de interrogatorio "no fueron una forma eficiente de adquirir información precisa u obtener la cooperación de detenidos", señala el informe, que sin embargo apuntó que la CIA insistía en la eficacia del sistema.

El estudio del Senado también denuncia que la CIA "no llevó un conteo profundo o preciso del número de personas que detuvo, y del número de detenidos que no reunían las condiciones mínimas para ser detenidas". Investigadores del Senado contaron 119, cuando los memorandos difundidos en 2009 hablaban de 98. Al menos 39 fueron sometidos a esos métodos de interrogatorio, según el informe, aunque la CIA dijo que eran 30.

El informe sobre la investigación promovida por el Senado y realizada entre 2009 y 2012 fue finalmente publicado pese a que el secretario de Estado, John Kerry, advirtió la semana pasada sobre el impacto negativo que podría tener para los intereses estadounidenses en el mundo.

El documento contiene duras revelaciones sobre el programa secreto que puso en marcha el gobierno del presidente George W. Bush (2001-2009) para interrogar a las personas consideradas sospechosas de tener vínculos con Al Qaida, después de los ataques del 11 de septiembre.

Los sospechosos fueron sometidos a técnicas que incluían el ahogamiento simulado, mantenerlos durante períodos prolongados en posiciones incómodas, impedirles dormir y otros métodos que fueron aplicados en centros de detención clandestinos manejados por la CIA y en la prisión de la base militar de Estados Unidos en la bahía de Guantánamo en la isla de Cuba.

De acuerdo a fuentes anónimas, el reporte describe como el destacado miembro de Al Qaeda, Abdel Rahman al Nashiri, sospechoso de planificar el ataque con bomba al barco USS Cole en 2000, fue amenazado por sus interrogadores con un taladro eléctrico. El aparato nunca llegó a usarse sobre Nashiri.

En otro pasaje se cuenta cómo al menos uno de los detenidos fue sexualmente amenazado con un palo de escoba, dijeron las fuentes.