Toma de Tikrit refuerza la lucha de Irak contra EI

El primer ministro Haider al Abadi, reafirmó hoy su voluntad de "liberar cada centímetro" controlado por el Estado Islámico (EI) al celebrar la reconquista de Tikrit a los yihadistas.
Milicianos chiitas de las unidades de movilización popular hacen el signo de la victoria en Tikrit, tras haber derrotado a los yihadistas del EI
Milicianos chiitas de las unidades de movilización popular hacen el signo de la victoria en Tikrit, tras haber derrotado a los yihadistas del EI (AFP)

Tikrit

El primer ministro iraquí, Haider al Abadi, afirmó hoy su determinación de "liberar cada centímetro" controlado por el grupo Estado Islámico (EI) al celebrar en Tikrit la reconquista de la ciudad a los yihadistas.

Llevando en mano una gran bandera iraquí, Abadi visitó una parte segura del centro de Tikrit, mezclándose con los soldados que dieron el asalto hace casi un mes. El primer ministro proclamó el martes la "victoria" de Tikrit como una "etapa mayor" de la campaña lanzada por Bagdad para recuperar porciones del territorio controladas por EI desde junio de 2014.

Las fuerzas gubernamentales iraquíes garantizaban la seguridad de las calles de Tikrit, al 160 km al norte de la capital, mientras acorralaban a los últimos yihadistas y sorteaban los explosivos diseminados por todas partes. "Las fuerzas de seguridad iraquíes controlan el 95% de la ciudad" pero todavía quedan "enfrentamientos esporádicos", afirmó hoy un coronel.

"Todavía quedan francotiradores y numerosos edificios están repletos de explosivos", explicó a AFP Karim al Nuri, alto responsable de la organización Badr, una de las principales milicias chiitas de Irak, y admitió que la ciudad no estaba completamente libre de yihadistas. Se refirió principalmente al barrio de Qadisiya, en el norte de Tikrit.

Cientos de reclutas en fosas comunes

En las zonas "liberadas", los equipos de funcionarios fueron desplazados para limpiar los restos y restaurar los servicios básicos como la electricidad, afectados por los combates. Presente en Tikrit, el ministro de Interior, Mohamed al Ghabbane, señaló el descubrimiento en un barrio de fosas comunes con los cuerpos de cientos de reclutas ejecutados por EI.

En junio de 2014, el grupo yihadista atacó el campo militar de Speicher, en el límite norte de Tikrit, secuestró y luego ejecutó a cientos de reclutas, esencialmente chiitas. Una de las preocupaciones de las fuerzas gubernamentales es limpiar Tikrit de todas las trampas dejadas por EI.

Hasta el momento han contabilizado 185 edificios con encerrona y 900 artefactos explosivos disimulados en las calles, según el ministro. También están desplegados equipos de funcionarios para limpiar los restos y restaurar servicios básicos como la luz eléctrica, dañados por los combates.

Más de 650 combatientes del grupo yihadista Estado Islámico (EI) llegaron esta madrugada a Mosul (norte), provenientes de Tikrit. Según informó a Efe Mohamed Ibrahim al Bayati, presidente de la Comisión de Seguridad del Consejo Provincial de Nínive, cuya capital es Mosul, los yihadistas huían de los combates en Tikrit, donde los milicianos del EI resistieron hasta ayer el acoso de las fuerzas de gubernamentales, que comenzó a principios de marzo.

La caída de la provincia de Saladino supone un duro golpe para los yihadistas, ya que limita con otras siete provincias, es la primera productora de trigo del país y acoge la mayor refinería de petróleo de Irak. Su control permite el bloqueo de las rutas de traslado de los yihadistas entre Al Anbar, Nínive y zonas del sur y el oeste de Kirkuk.

Alrededor de 30 mil efectivos participaron en la conquista, que contó en la última semana con el apoyo de la aviación de la alianza comandada por EU. Tikrit tiene también un componente simbólico ya que el fallecido presidente Sadam Husein era originario de esa zona y allí se encuentra su mausoleo, que quedó destrozado tras los combates entre las fuerzas gubernamentales y el Estado Islámico a mediados de este mes.

Próximo objetivo: Mosul

El ministro iraquí de Defensa, Jaled al Obaidi, reunió también el martes a los responsables de su ejercito para preparar la reconquista de la provincia de Nínive, más al norte, cuya capital, Mosul, es el feudo de EI en Irak.

"Esta victoria es solamente un nuevo punto de partida para lanzar la operación para liberar la provincia de Nínive", afirmó el ministro después de reunirse con los principales comandantes. Para EI, la pérdida de Tikrit, ciudad de mayoría sunita que fue bastión del antiguo dictador Sadam Husein, acentuará el aislamiento de Mosul.

Pero la toma de Mosul podría ser más complicada que la de Tikrit, según advierten los expertos. La batalla de Tikrit se benefició del hecho de que una gran parte de la población, unas 200 mil personas antes de la guerra, había abandonado la ciudad, aseguró el experto Zaid al Ali. Mientras que "Mosul sigue estando muy poblada, lo que complicará las cosas mucho más", precisó.

Tensión entre Irán y Estados Unidos

Ninguna información fue facilitada sobre el número de yihadistas abatidos, heridos o capturados y el gobierno no dio ningún balance desde el comienzo de la ofensiva, el 2 de marzo.

La operación fue presentada como la más importante lanzada hasta el momento para reconquistar extensos pedazos de territorio perdidos durante la fulgurante ofensiva empezada en junio de 2014 por el Estado Islámico.

Las "Unidades de Movilización Popular", que respaldan la ofensiva militar, están compuestas esencialmente por milicias chiitas ayudadas por Irán y por voluntarios que jugaron un papel crucial durante las tres primeras semanas de la operación.

Éstas estuvieron en primera línea durante las primeras semanas de la operación, lo que irritó a Estados Unidos. Finalmente Washington, accediendo a una petición del presidente iraquí, empezó a bombardear posiciones de EI en Tikrit el 25 de marzo tras haber exigido un papel más importante para las fuerzas gubernamentales en la ofensiva. Francia también participó en esta campaña.

Las milicias chiitas empezaron en ese momento su retirada, antes de relanzar los asaltos la pasada semana y de participar el lunes en la toma de la sede del gobierno provincial de Saladino. Varias oenegés han expresado sus temores de que los combatientes chiitas sólo busquen vengarse de la población civil en las zonas tomadas con mayoría sunita.

Milicianos progubernamentales saquearon hoy comercios del centro de Tikrit y se llevaron sobre todo ropa, champú o jabón de afeitar, según testigos. El enviado especial de la ONU en Irak, Jan Kubis, reiteró su llamado para la protección de los civiles, cuya "seguridad debe asegurarse conforme a los principios de los derechos humanos fundamentales".