Terremoto político en Perú: dos candidatos, fuera de los comicios

El Jurado Nacional de Elecciones retiró de la competencia a dos de los candidatos protagonistas, Julio Guzmán y César Acuña, lo que favorece a Keiko Fujimori.
Combo de fotografías de archivo del 7 de marzo de 2016 de Julio Guzmán (i) y de César Acuña (d)
Combo de fotografías de archivo del 7 de marzo de 2016 de Julio Guzmán (i) y de César Acuña (d) (EFE)

Lima

El Perú tuvo hoy un terremoto político, a 32 días de la primera vuelta de los comicios presidenciales, después de que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) sacara de carrera por distintas razones a dos de los candidatos más protagónicos: Julio Guzmán y César Acuña.

Julio Guzmán, segundo en la intención de voto, y el millonario César Acuña quedaron fuera de la carrera por el sillón presidencial en Perú por incumplir leyes electorales, una decisión que termina fortaleciendo a la favorita, Keiko Fujimori.

El liberal Guzmán no fue admitido por presuntas violaciones al reglamento de su partido, Todos por el Perú (TP), mientras que el populista Acuña fue expulsado por regalar dinero en mítines.

El fallo fue especialmente impactante en el caso del postulante por TP, pues se había posicionado en el segundo puesto en los sondeos y se vislumbraba como el único que podría derrotar a la favorita derechista Keiko Fujimori.

El partido de Guzmán anunció en un comunicado que presentará un recurso extraordinario ante el JNE y una acción cautelar ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), pero los expertos estiman que será una pérdida de tiempo. El grupo también aseguró que la próxima semana llegarán enviados de la Organización de Estados Americanos (OEA) para analizar la situación.

Para el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), el partido de Guzmán, Todos por el Perú, "vulneró grave e irreparablemente sus propias normas" al incumplir un proceso de democracia interna para la elección de sus candidatos, mientras que Acuña "incurrió en conducta prohibida por entregar dinero en un acto proselitista".

La decisión del JNE ratifica el fallo del 4 de marzo del Jurado Electoral Especial de Lima. Ambos candidatos pueden presentar en un máximo de tres días una apelación extraordinaria para que se reconsidere la decisión, un procedimiento sin antecedentes de éxito.

Participantes y especialistas cuestionan que, a un mes de los comicios, no se sepa claramente quiénes son los candidatos para las presidenciales del 10 de abril, donde también se eligen a 130 parlamentarios, mientras que una misión de observación de la OEA manifestó su preocupación por el tiempo que toma resolver las impugnaciones.

"En medio de este río revuelto, es Keiko Fujimori quien puede salir a pescar, explotando una imagen de estabilidad frente a sus rivales y hasta puede empezar a soñar con ganar en primera vuelta", dijo a la AFP el director de la consultora Vox Populi, Luis Benavente. Actualmente, quince candidatos a la presidencia siguen en carrera, de los 19 iniciales.

Fujimori favorecida

Keiko Fujimori, hija del ex presidente Alberto Fujimori (1990-2000), preso por crímenes de lesa humanidad y corrupción, encabeza las preferencias electorales en Perú, con 33.7%, seguida hasta ahora por Guzmán, con 18.3%.

"La salida de Guzmán coloca a Fujimori frente a un oponente más débil (...) Guzmán era su mayor amenaza", dijo en un informe la consultora de riesgo político Eurasia Group. Guzmán había capitalizado el descontento popular ante los políticos tradicionales.

De acuerdo con un reciente sondeo de GFK, con Guzmán y Acuña fuera, el apoyo a Fujimori se eleva a 37.7%, mientras que el economista de derecha Pedro Pablo Kuczynski se coloca segundo, con 10.1%.

"Las encuestas mostraban un ascenso fuerte de Guzmán y un leve descenso de Keiko y tal vez sus porcentajes podrían haberse encontrado en algún momento. Ahora, con su salida, Keiko no tiene un rival fuerte sino varios pequeños. Alguno de ellos deberá desmarcarse", explicó Benavente.

Además, entran en la pelea los candidatos Alfredo Barnechea (centro) y Verónika Mendoza (izquierda), en medio de un amplio descontento popular frente a la política tradicional. El expresidente Alan García también aguarda expectante.

Como es habitual en Perú, el 51% del total de encuestados dice que podría cambiar su voto o que todavía no lo ha decidido. En el actual momento, una segunda vuelta es inevitable, ya que ninguno obtiene la mitad más uno de los votos válidos. De ser el caso, Fujimori se impone en todos los escenarios.

Golpe a Guzmán

El economista Guzmán se convirtió en la sorpresa de la campaña al saltar en menos de dos meses desde el rubro "otros" al segundo puesto, con una intención de voto que fluctúa entre 16 y 18%.

La apelación de Guzmán fue derrotada por tres votos a dos. TP llamó la atención de que entre los votos en contra estuvieron los de dos magistrados de quienes la prensa ha documentado vínculos con el Partido Aprista, del ex presidente y también candidato Alan García.

"Los fundamentos del JNE son flagrantemente ilegales e inconstitucionales, ya que se han admitido como causales de tacha cuestiones de democracia interna que las leyes vigentes no sancionan", enfatizó TP.

Un asunto que promete polémicas para los próximos días es que las fallas cometidas por TP también se presentan en las agrupaciones que defienden las candidaturas de Pedro Pablo Kuczynski, García y el oficialista Daniel Urresti, según han mostrado los medios, sin que las autoridades objetaran.

Similar cuestionamiento se presenta para el caso de Fujimori, pues hay pruebas gráficas y testimonios de que ha dado regalos como Acuña. A diferencia de este último, el Jurado Electoral Especial de Lima sin embargo no le abrió investigación de oficio.

"Si todos los casos no son tratados con los mismos criterios, la actual elección y las posibles autoridades elegidas devendrán en ilegítimas", enfatizó el partido de Guzmán.

"Vamos a recurrir a la vía de la justicia constitucional, a través de un proceso de amparo y medida cautelar correspondiente; así como a la justicia interamericana, a través de una denuncia y medida cautelar ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos", dijo en un comunicado Todos por el Perú.

"La separación de candidatos presidenciales por cuestiones administrativas ocurre en muy pocos países, en donde la palabra democracia ha perdido todo contenido", agregaron. Para su contendor, el ex presidente Alejandro Toledo, con esta decisión "el Estado de Derecho ha prevalecido en el Perú. Esto devuelve la confianza en las instituciones".

Acuña, cuestionado

Acuña, de Alianza para el Progreso, fue excluido del proceso al comprobarse que, durante sus recorridos de campaña, prometió y ofreció dinero a pobladores, algo que justificó como una donación.

El caso de Acuña generó menos ruido, pues el líder del partido Alianza Para el Progreso venía de capa caída por múltiples acusaciones y había bajado al séptimo lugar en los sondeos tras haber estado segundo.

El millonario, quien declara ingresos por 16 millones de dólares al año, es propietario de tres universidades. Las investigaciones por el presunto plagio en sus tesis de postgrado y por haberse atribuido la autoría de un libro escrito por su profesor mellaron seriamente su candidatura.

El jurado electoral tiene en agenda debatir impugnaciones presentadas contra la favorita en los comicios, Keiko Fujimori, por la entrega de premios en dinero por parte de una organización vinculada a su partido durante una actividad, además de reparto de alimentos.

Sin Guzmán, los ojos se han puesto sobre el ex jefe del Gabinete Ministerial Kuczynski, un liberal de 77 años, y el ex congresista Alfredo Barnechea, un centrista de 63, quienes son en teoría los llamados a pelearse los votos huérfanos.

Empero, Kuczynski y Baernechea tendrán que estudiar estrategias para una eventual segunda vuelta el 5 de junio, pues ninguno ha logrado penetrar en el electorado de las clases bajas, el gran fuerte de Fujimori, de 40 años e hija del encarcelado ex presidente Alberto Fujimori.

Además de Acuña, que también penetró en su momento con fuerza en esos estratos, el único que se abría un espacio allí era Guzmán, lo que explica que ya para la segunda vuelta estuviera en los sondeos en empate técnico con la postulante por Fuerza Popular.

El proceso ha estado lleno de dudas y suspicacias y todo indica que seguirá así. Nunca antes, desde el cuestionado proceso de 2000 en que Fujimori padre quiso una tercera reelección, hubo tanto protagonismo de fuerzas externas a los candidatos, como los tribunales electorales.