Temen 300 muertos en naufragio en Italia, "una verguenza" clama el papa Francisco

En lo que constituye la mayor tragedia de inmigrantes clandestinos en el país europeo, una embarcación colmada de africanos se hundió a 550 metros de la isla de Lampedusa, ante la costa de ...
En este video de la Guardia Costiera puede verse a algunos de los inmigrantes rescatados cerca de la isla de Lampedusa
En este video de la Guardia Costiera puede verse a algunos de los inmigrantes rescatados cerca de la isla de Lampedusa (AFP)

Roma

Más de 300 personas podrían haber muerto hoy a 550 metros de la isla italiana de Lampedusa, frente a las costas de Sicilia, en el naufragio de una embarcación colmada de africanos, en una de las mayores tragedias de inmigrantes en Italia. "Es una vergüenza. La palabra que me viene a la mente es vergüenza", clamó el papa Francisco al ser informado de la tragedia.

El papa argentino, hijo de inmigrantes italianos, visitó el pasado 8 de julio la pequeña isla de Lampedusa, en su primer viaje dentro de Italia, durante el cual denunció la "indiferencia" del mundo frente al drama de los inmigrantes que huyen de sus países en busca de una vida mejor. Sumamente sensible al tema, Francisco pidió esfuerzos "para que no se repita esa tragedia".

Unos 93 cuerpos fueron recuperados pocas horas después del naufragio, mientras un equipo de buceadores halló otros 40 cuerpos dentro del casco de la embarcación que naufragó y está recostado a 40 metros de profundidad, por lo cual el balance provisorio es de más de 130 muertos, indicaron fuentes de la Guardia Costera.

Según las autoridades, el barco zarpó de Libia con 450 a 500 inmigrantes, y sólo unas 150 personas han sido rescatadas vivas", según el ministro de Interior y viceprimer ministro, Angelino Alfano, lo cual hace temer que un balance que ronde los 300 muertos. Las operaciones alrededor del barco hundido fueron interrumpidas la noche del jueves y se reanudarán a las 06:30 de este viernes (04:30 hora GMT).

"Todavía quedan muchos cadáveres. No podemos decir cuántos. Están todos apretados unos contra otros, sólo se ven los primeros", explicó a la televisión SkyTG24 uno de los socorristas, Giovanni de Gaetano, visiblemente impresionado. "Queremos subir a la superficie el mayor número posible para devolverlos a sus familias si es posible", añadió uno de sus colegas, con los ojos enrojecidos por el cansancio.

En la superficie, las operaciones de búsqueda continuaban por la noche por si aparecían cuerpos flotando, pero "ya no tenemos esperanzas de encontrar sobrevivientes", declaró a la AFP un miembro de la Guardia de Finanzas, la policía financiera que opera también en el sector. La nave se hundió cerca de la isla de los Conejos, a 0.3 millas náuticas de Lampedusa (550 metros), donde el mar tiene una profundidad de 30 a 45 metros.

Una joven eritrea, que se encontraba entre los cadáveres en un hangar, fue rescatada viva al comprobar un socorrista que aún respiraba. Trasladada a un hospital de Palermo, en Sicilia, la mujer se encontraba en estado grave, deshidratada, con hipotermia y neumonía, después de haber ingerido, como las otras víctimas, gasóleo que se escapaba del barco.

"Aquí ya no hay lugar para los vivos ni para los muertos", decía consternada la alcaldesa de Lampedusa, Giusi Nicolini. "Es un horror, un horror, no paran de traer cuerpos", añadió. "Tenemos la obligación de dar una sepultura digna a esta pobre gente".

"Vimos un mar de cabezas, no lográbamos cargarlos para salvarlos, estaban cubiertos de aceite", contó a la televisión Rafaele Colapinto, uno de los pescadores que ayudó en la operación de rescate. Todo parece indicar que la embarcación sufrió una avería y los inmigrantes decidieron encender un fuego para llamar la atención cuando llevaban horas en alta mar, contó el viceprimer ministro Alfano.

El incendio se extendió, cundió el pánico y muchos inmigrantes se arrojaron al mar, desestabilizando la embarcación, que volcó. La mayoría de los inmigrantes provienen de Eritrea y Somalia, precisaron fuentes locales. "Era impresionante ver los cuerpos de los niños ahogados", confesó al noticiero Sky TG24, Pietro Bartolo, responsable de centro de salud de la isla.

"Venga a contar los muertos conmigo", escribió indignada la alcaldesa en un telegrama dirigido al primer ministro Enrico Letta. Las autoridades de la isla solicitan desde hace meses ayuda a Italia y a la Unión Europea para hacer frente al fenómeno, denunciado también por el papa Francisco durante su visita a la isla en julio pasado.

Alfano instó a la Unión Europea a ayudar a Italia a afrontar el fenómeno y recalcó que se trata de "un drama europeo, no sólo italiano". "Se necesitan nuevas políticas y canales humanitarios", dijo la primera ministra negra de Italia, Cecile Kyenge, originaria del Congo.

Por su parte, el presidente de la República, Giorgio Napolitano, lamentó "la masacre de inocentes" y pidió a la comunidad internacional que decida urgentemente "el control de las costas de donde parten esos viajes de desesperación y muerte". Este viernes será día de "duelo nacional" y se observará un minuto de silencio en todas las escuelas y en todos los partidos de fútbol del campeonato.

Angelino Alfano confirmó a la AFP que fue detenido el patrón del barco. "Es un tunecino de 35 años expulsado de Italia en abril pasado", precisó. Según los relatos, la barcaza, que zarpó hace dos días de Misurata, en Libia, fue interceptada por algunos pesqueros.

Varios barcos cargados de inmigrantes ilegales han desembarcado esta semana en el sur de Italia, uno la noche del miércoles con 463 inmigrantes, procedentes al parecer de Siria. Más de 25 mil inmigrantes han desembarcado este año en las costas del sur del país (Sicilia y Calabria), es decir, casi el triple que en todo 2012.