Teme guerra sectaria la ONU en Siria e Irak

La comisión onusiana de Derechos Humanos en Damasco advierte sobre la ofensiva del grupo fundamentalista EIIL contra el gobierno chiita iraquí.
La infraestructura petrolera.
La infraestructura petrolera.

Bagdad,Damasco

La guerra civil en Siria y el actual conflicto en la vecina Irak amenazan con desatar la violencia en toda la región, advirtió ayer la comisión de investigación de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para Siria.

"Ahora estamos más cerca que nunca de una guerra regional en Oriente Medio", dijo el presidente de la comisión, Sérgio Pinheiro, al presentar su último informe ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. "La situación alcanzó un punto amenazante para la zona", agregó.

El avance de la agrupación extremista Estado Islámico de Irak y Siria (EIIS) en ambos países es peligrosa, ya que los yijadistas contribuyeron a expandir la violencia, subrayó.

La comisión criticó que la comunidad internacional hubiera abandonado a Siria, luego de que fracasaran las conversaciones de paz entre el gobierno del presidente Bashar al Asad y la oposición civil y armada en febrero, en Ginebra.

Las advertencias se dan en momentos en que seguidores del EIIS libran combates contra fuerzas rebeldes y grupos kurdos en el norte y este del país. Según fuentes de activistas, el EIIS avanza con "miles" de combatientes hacia la ciudad de Deir al Zour, cerca de Bagdad.

Los comandos del EIIL se enfrentaron ayer a tropas iraquíes en la ciudad de Baquba y otras zonas próximas a Bagdad.

El ejército logró frenar la ofensiva en varios barrios de Baquba, capital de la provincia de Diyala, a escasos 60 kilómetros al noreste de la capital.

Los combates en áreas de esa provincia vecina a Bagdad causaron la muerte de unos 30 insurgentes, según fuentes militares.

Un episodio sangriento se produjo en la comisaría de Al Mefraq, en Baquba, donde medio centenar de presos murieron por un ataque con proyectiles de morteros lanzados por yijadistas.

Desde que la semana pasada el EIIL tomó el control de Mosul, la segunda ciudad del país (norte), las milicias avanzan hacia el sur del país y amenazan con conquistar Bagdad y las ciudades chiitas de Kerbala y Nayaf.

En la localidad de Tal Afar, tomada ayer por los extremistas y situada entre Mosul y la frontera con Siria, los choques entre tropas iraquíes y grupos rebeldes dejaron más de 100 extremistas muertos, según una fuente policial de la zona.

En la provincia de Al Anbar, hombres armados se hicieron del control del puesto limítrofe de Al Qaem.

Aprovechando la crisis en el país vecino, milicianos tribales sirios que combaten contra Bashar al Asad y los del EIIL en la localidad siria de Bukamal, penetraron en territorio iraquí y tomaron el puesto al otro lado de la frontera, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), con sede en Londres.

En Bagdad, el primer ministro iraquí (chiita), Nuri al Maliki, destituyó a altos oficiales del ejército y anunció que serán sometidos a juicio militar por "haber huido del campo de batalla".

Gran Bretaña vuelve a Irán

El ministro británico de Asuntos Exteriores, William Hague, anunció que Reino Unido volverá a abrir su embajada en Irán porque se dan "las circunstancias adecuadas".

El ministro habló de la completa normalización de las relaciones diplomáticas con el gobierno del presidente islamista moderado Hasan Rouhaní, después de que la sede fuera cerrada en 2011 tras el asalto al edificio por un grupo de estudiantes islámicos.

La decisión coincide con el acercamiento de EU a Irán ante la tensión en Irak por la ofensiva yijadista y la disposición del gobierno iraní de ayudar al país vecino, de mayoría chiita, como Irán.

Para entender el conflicto

Las diferencias entre los musulmanes (también conocidos como islámicos o mahometanos) sunitas y chiitas nacen cuando Mahoma murió en el año 632 sin dejar en claro quién debía sucederlo en el ámbito político y espiritual. Los primeros —que representan 90% de los musulmanes, es decir, unos mil 200 millones— se basan en las enseñanzas de Abu Bakr, suegro del profeta. Para los seguidores de la rama chiita —unos 100 millones y mayoría en Irán, Siria, Líbano y zonas de Irak—, el sucesor de Mahoma es su yerno Alí y se inclinan por una jerarquía encabezada por los imanes o guías espirituales.

A la vez, los mujahidines son musulmanes decididos a luchar, e incluso morir, en defensa del islam y llevarlo a todo el planeta. Estas milicias hacen de la yijad (la expansión de la fe islámica, que figura en el Corán, su libro sagrado) un decreto de guerra, con una dimensión sangrienta.

En el sunismo y chiismo existen tanto corrientes moderadas y modernas, como conservadoras y también radicales yijadistas, que utilizan métodos terroristas.

Los salafistas son sunitas que defienden la lucha armada (como Al Qaeda) para "liberar" los territorios musulmanes de toda influencia occidental y de los "infieles" chiitas. Horacio Besson/México

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