Tailandia analiza declarar estado de emergencia por jornada violenta

El decreto da a las agencias de seguridad amplios poderes para imponer toques de queda, detener a sospechosos sin cargos, censurar medios, prohibir reuniones políticas de más de cinco personas y ...

Bangkok

Las autoridades tailandesas están considerando "muy seriamente" declarar un estado de emergencia tras hechos de violencia el fin de semana en la capital, donde los manifestantes han estado tratando de derrocar al Gobierno desde hace más de dos meses, dijo el lunes el jefe de seguridad.

La violencia es el más reciente episodio en un conflicto de ocho años que enfrenta a la clase media y al estamento monárquico de Bangkok contra los partidarios más pobres y mayormente rurales de la primera ministra Yingluck Shinawatra y de su hermano, el ex primer ministro Thaksin Shinawatra, que fue derrocado por los militares en el 2006.

"Estamos preparados para usar el decreto de emergencia (...) Todos los involucrados, incluyendo a la policía, los militares y el Gobierno, están considerando esta opción muy seriamente, pero aún no se ha llegado a un acuerdo", dijo a Reuters el jefe del Consejo de Seguridad Nacional, Paradorn Pattantabutr, tras reunirse con Yingluck.

"Los manifestantes han dicho que cerrarán varias oficinas gubernamentales. Hasta ahora, sus cierres han sido simbólicos, van a oficinas del Gobierno y después se retiran", afirmó.

"Pero si sus tácticas cambian y cierran bancos u oficinas del Gobierno en forma permanente, entonces aumenta la posibilidad de agitaciones y tendremos que invocar esta ley", agregó.

El decreto de emergencia da a las agencias de seguridad amplios poderes para imponer toques de queda, detener a sospechosos sin cargos, censurar medios, prohibir reuniones políticas de más de cinco personas y declarar la prohibición de entrar a determinadas zonas de la ciudad.

La magnitud de las manifestaciones en Bangkok ha disminuido, pero el Centro para la Administración de la Paz y el Orden (CAPO), una entidad que agrupa a funcionarios del Gobierno y de seguridad, afirmó que pequeñas protestas se han propagado a otras 18 áreas.

Un hombre murió y decenas de personas resultaron heridas, algunas de ellas de gravedad, cuando desconocidos lanzaron granadas contra manifestantes antigubernamentales en el centro de Bangkok el viernes y el domingo.

"Creo que estos ataques han sido diseñados para provocar una reacción del Ejército", afirmó Paul Chambers, director de investigación en el Instituto de Asuntos del Sudeste Asiático en Chiang Mai, quien anticipó un mesurado incremento de la violencia.

Eso, a su vez, podría hacer que el comité electoral se rehúse a supervisar las elecciones convocadas para el 2 de febrero, que los opositores han dicho que boicotearán, añadió.

Las manifestaciones, lideradas por el líder opositor Suthep Thaugsuban, fueron provocadas por la decisión de Yingluck el año pasado de tratar de conseguir la aprobación de una amnistía política que habría permitido a su hermano Thaksin volver a casa.