Tailandeses desafían a junta militar con manifestación en Bangkok

Más de mil personas salieron a las calles de la capital de Tailandia, mientras los militares dejaban en libertad a la ex primera ministra Yingluck Shinawatra, junto a decenas de líderes políticos, ...
Un manifestante muestra su indignación contra el golpe militar gritando a los soldados mientras sostiene una pancarta que dice "queremos democracia"
Un manifestante muestra su indignación contra el golpe militar gritando a los soldados mientras sostiene una pancarta que dice "queremos democracia" (AFP)

Bangkok

Más de mil manifestantes salieron hoy a las calles de Bangkok para protestar contra el golpe de Estado en Tailandia, desafiando a la junta militar que había prohibido las protestas. El nuevo régimen disolvió el sábado el Senado, que se mantenía a pesar de la suspensión de la Constitución, y otorgó el poder legislativo al jefe del ejército de tierra Prayut Chan-O-Cha, que tomó el poder el jueves después de siete meses de crisis política que ha dejado 28 muertos.

La junta había detenido a varios políticos, entre ellos a la ex primera ministra Yingluck Shinawatra, hermana de Thaksin Shinawatra, ex jefe del gobierno destituido por un anterior golpe de Estado en 2006, que siguió provocando la división en el país a pesar de estar en el exilio. Shinawatra fue liberada hoy junto a decenas de líderes políticos. Los opositores al golpe de Estado que se volvieron a reunir el domingo eran más numerosos que los días anteriores.

La junta militar de Tailandia liberó a la ex primera ministra Yingluck Shinawatra, retenida desde el pasado viernes junto con decenas de otros líderes políticos, indicaron hoy fuentes de su entorno a la cadena CNN. Yingluck fue convocada a declarar a un club del Ejército el pasado viernes y luego trasladada a una base militar por los uniformados, al día siguiente del golpe de Estado proclamado tras siete meses de protestas antigubernamentales.

Los militares llegaron a convocar a 150 políticos y miembros del Gobierno depuesto, entre ellos 22 miembros y socios del clan Shinawatra, que ha dominado la política tailandesa de los últimos 13 años. El portavoz del Ejército, Winthai Suwaree, aseguró que todos los detenidos están siendo bien tratados y que varios de ellos ya han sido puestos en libertad.

"Ni están encadenados ni han sido torturados. Estamos tratando a todos con honor (...) Les hemos informado sobre la necesidad de que cooperen para ayudar a resolver los problemas del país", dijo Winthai en declaraciones recogidas por The Nation. Yingluck, que ganó las elecciones de 2011 con holgada mayoría, fue obligada a dimitir hace dos semanas en una controvertida decisión judicial del Tribunal Constitucional por abuso de poder en la sustitución de un alto funcionario.

La ex primera ministra también es investigada en la Comisión Anticorrupción por presunta negligencia en el polémico programa de ayudas al arroz, criticado por irregularidades y por causar pérdidas millonarias a las arcas del Estado. El golpe militar se ha encontrado con la oposición de cientos de personas que han desafiado en los últimos días la prohibición de asambleas callejeras para exigir la vuelta al sistema democrático, sin que de momento no se han producido episodios importantes de violencia.

Según un periodista de la AFP, más de mil manifestantes que gritaban "fuera" y portaban pancartas en las que se podía leer "stop al golpe", pasaron por las calles del barrio comercial de la capital. No se observaba presencia militar a su alrededor, pero anteriormente los soldados habían detenido a dos manifestantes, uno de los cuales estaba sangrando.

Unas horas antes la junta había prohibido las manifestaciones de más de cinco personas para evitar que se reprodujera una concentración como la del sábado en la que fueron arrestadas cinco personas. "Quiero pedir a las personas de todos los ámbitos que comprendan la situación actual y se abstengan de hacer manifestaciones contra el golpe de Estado porque la democracia no puede seguir de forma normal en este momento", declaró el portavoz de la junta Winthai Suvaree en una rueda de prensa.

Varios testigos aseguraron que también había manifestaciones en Khon Kaen, en el noreste, y una importante presencia militar en las calles de Chiang Mai, una ciudad importante en el norte. Estas regiones son feudos de Thaksin y de la organización Camisas Rojas, fiel al expolítico millonario, decapitada por el arresto de varios de sus líderes en los últimos días.

El régimen ha convocado a más de 200 políticos o universitarios, entre ellos el primer ministro derrocado, Niwattumrong Boonsongpaisan, que había sucedido a Yingluck tras ser destituida por la justicia a principios de mayo. El ejército indicó que las personas convocadas podían ser retenidas sin cargos hasta siete días, conforme a la ley marcial. También aseguró que no se les esposaba y que tampoco iban a ser "golpeados o torturados", dijo Winthai el domingo.

La junta ha prohibido a más de 150 personas salir del país, también ha establecido un toque de queda y ha amenazado con bloquear las redes sociales en caso de encontrar contenidos críticos. El golpe de Estado obligó a las cadenas de televisión a suspender su programación, aunque la mayoría ya habían recibido la autorización para volver a emitir. Las únicas que todavía no tenían permiso el sábado eran cadenas internacionales como la BBC o la CNN.

La comunidad internacional ha denunciado la toma de poder por parte del ejército. Estados Unidos, aliado de los militares de Bangkok, ha suspendido unos ejercicios que estaba realizando con el ejército tailandés y también la ayuda de 3,5 millones de dólares que les daba. "Nos preocupa cada vez más lo que está haciendo el ejército", comentó el sábado un portavoz del Departamento de Estado norteamericano, pidiendo la vuelta a la democracia con la organización de elecciones.

El Ejército alega que tomó el poder para evitar enfrentamientos entre los manifestantes a favor y en contra del Gobierno de Yingluck Shinawatra. Tailandia padece una grave crisis política desde el último golpe de Estado en 2006 contra Thaksin Shinawatra, hermano de Yingluck y que vive en el exilio para evitar una pena de dos años de cárcel por corrupción. Los militares tailandeses han protagonizado 19 intentos de golpe de estado, de los que doce se consumaron con éxito, desde el fin de la monarquía absoluta en 1932.

La casa real de Tailandia dará su reconocimiento a la nueva junta militar y a su jefe, el general Prayuth Chan-ocha, en una ceremonia que se celebrará mañana en el cuartel general del Ejército, informó hoy la prensa local. La Corona prevé emitir mañana la orden que servirá para nombrar oficialmente a Prayuth como líder del Consejo Nacional para la Paz y el Orden, nombre oficial de la junta, según informó el diario Bangkok Post.

Tras la ceremonia de nombramiento, Prayuth, que el viernes se autoproclamó primer ministro, dará un mensaje televisado a toda la nación en el que expondrá las próximas medidas que tomará la junta. Entre estas se espera la proclamación de una nueva Constitución provisional y la creación de un consejo legislativo, según el mismo rotativo.

El jefe del Ejército envió una carta para informar al rey Bhumibol Adulyadej tras tomar el poder el pasado jueves. Pero a diferencia del golpe que en 2006 depuso al entonces primer ministro, Thaksin Shinawatra, en esta ocasión los generales no han pedido audiencia con el monarca, de 86 años y en precario estado de salud.