Perfil: Tabaré Vázquez, el oncólogo que quiere gobernar de nuevo a Uruguay

Todas las encuestas vaticinan un triunfo holdado en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de este domingo de este socialista, oncólogo, que en 2005 fuera el primer presidente de ...
Tabaré Vázquez, candidato del Frente Amplio, durante el último acto electoral de la agrupación oficialista en Montevideo
Tabaré Vázquez, candidato del Frente Amplio, durante el último acto electoral de la agrupación oficialista en Montevideo (AFP)

Montevideo

Socialista, oncólogo y abanderado de la lucha contra el tabaco, Tabaré Vázquez, que en 2005 fuera el primer presidente de izquierda de Uruguay se apresta a ceñirse por segunda vez la banda presidencial y darle un tercer gobierno al oficialista Frente Amplio.

A horas de la segunda vuelta electoral que definirá al sucesor de José Mujica, todas las encuestas vaticinan un triunfo holgado de Vázquez sobre el candidato del Partido Nacional Lacalle Pou: el primero obtendría entre 52% y 55% y el segundo entre 37% y 40% de los votos.

El carismático líder ganaría así un nuevo mandato, 25 años después de llevar al Frente Amplio (FA, izquierda) a ganar por primera vez la intendencia (alcaldía) de Montevideo, donde reside casi el 50% de la población del país.

Fue la primera vez que un dirigente de izquierda ganaba una elección municipal y le abrió las puertas a Vázquez y al FA para ocupar un lugar de privilegio en la lucha por el poder, en competencia con los tradicionales partidos Colorado y Nacional. Luego de dos frustrados intentos -1994 y 1999- Vázquez se convirtió en 2005 en el primer presidente de izquierda del país.

Durante su mandato se aprobaron reformas tributarias y de la salud, se creó un plan de emergencia social, se implementó el Plan Ceibal, que dota a todos los escolares con una computadora, y se aprobaron duras normas antitabaco, que enfrentaron al país con la tabacalera Philip Morris.

Además, se reactivaron las investigaciones contra represores de la dictadura (1973-1985). A nivel social, este referente de la izquierda generó polémica dentro de su fuerza al vetar una ley que legalizaba el aborto, algo luego aprobado durante el gobierno de Mujica.

"Hoy los desafíos son mayores", dijo Vázquez en su último acto de campaña en la noche del jueves. "Hay que mejorar, avanzar, profundizar el programa y el proyecto político de la izquierda", señaló.

Una carrera meteórica

Hijo de una familia obrera, este médico socialista y masón es ejemplo del ascenso social en el Uruguay: en su juventud repartió diarios, fue mozo de bar y trabajó en una carpintería antes de emplearse como administrativo mientras estudiaba medicina.

"Yo provengo de un hogar muy humilde y pude estudiar, en la escuela pública, el liceo público (...) soy producto de todo eso y me siento profundamente agradecido y comprometido con la sociedad uruguaya", aseguró Vázquez en octubre en una entrevista con el canal VTV.

Curiosamente, uno de los máximos dirigentes de la izquierda uruguaya hizo su carrera universitaria alejado de la militancia estudiantil en la turbulenta década de los 1960 -en la que el actual presidente José Mujica tomó las armas en el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros- algo que ha atribuido a sus obligaciones laborales y familiares, ya casado y con hijos pequeños.

Graduado en 1969, decidió hacer la especialidad de oncología luego de que entre 1962 a 1968 su hermana, su madre y luego su padre fallecieron de cáncer. Mientras el país ingresaba en la última dictadura (1973-1985), Vázquez se perfeccionó en Francia para iniciar luego una larga carrera docente, médica y empresarial. El dirigente nunca dejó de ejercer su profesión ni siquiera cuando fue presidente.

Vázquez llegó a la política tras más de una década como exitoso dirigente del modesto club de fútbol Progreso. En 1983, hacia el final de la dictadura, Vázquez se unió en forma clandestina al Partido Socialista, iniciando una carrera política meteórica que lo convirtió en uno de los máximos referentes de la izquierda uruguaya.