Supenden paro hasta el jueves en Sao Paulo

Los trabajadores del metro de la ciudad donde en dos días comienza el Mundial se desisten del aumento de 12.2%, pero exigen reinstalar a cesados.
Manifestantes a favor del sindicato exhortaron ayer a los usuarios de la metrópolis a no pagar el boleto y brincar los torniquetes.
Manifestantes a favor del sindicato exhortaron ayer a los usuarios de la metrópolis a no pagar el boleto y brincar los torniquetes. (Reuters)

Sao Paulo

Los trabajadores del metro de Sao Paulo resolvieron anoche suspender la huelga, que en los últimos cinco días ocasionó el caos en la mayor metrópolis de Brasil, pero amenazaron con reanudar el paro el jueves, cuando comienza la Copa Mundial, si el gobierno no reintegra a los despedidos.

La resolución fue adoptada en asamblea, al término de una fracasada reunión que los sindicalistas mantuvieron con representantes del gobierno provincial del socialdemócrata Geraldo Alckmin, opositor al gobierno central de la izquierdista Dilma Rousseff, que este año busca su reelección presidencial.

Los huelguistas llegaron a la mesa de negociación dispuestos a aceptar el aumento salarial de 8.7 por ciento propuesto por la patronal, desistiendo así de su reclamo de un alza de 12.2 por ciento. Pero pusieron como condición que el gobierno suspenda el despido de unos 43 trabajadores, detenidos durante una protesta y luego de que una resolución judicial declarara "abusiva" la huelga.

Como el gobierno de Alckmin no aceptó el reintegro de los trabajadores, el sindicaro decidió suspender el paro hasta el jueves, cuando debatirán qué hacer, justo el día en que Brasil y Croacia se enfrentan en el primer partido del Mundial, en el estadio Arena Corinthians.

Una eventual huelga afectará a millares de aficionados que dependen del metro para llegar al estadio. Ante esto, el secretario de Transportes Metropolitanos, Jurandir Fernandes, admitió que el gobierno paulista analiza medidas paliativas.

"Vamos a trabajar con la FIFA para que las puertas (del estadio) se abran una hora antes", dijo Fernandes.

Por la huelga, los cuatro y medio millones de usuarios que utilizan el metro cada día se volvieron a ver afectados ayer durante la jornada, con embotellamientos en unos 170 kilómetros de calles.

En la madrugada de ayer, las entradas de varias terminales fueron bloqueadas por sindicalistas con barricadas incendiarias, y en algunas de ellas se registraron choques violentos con la policía, que reprimió con bombas de gas lacrimógeno.

Los disturbios se extendieron a varias avenidas, lo que afectó el de por sí caótico tránsito de la mayor ciudad de Sudamérica.

"Las negociaciones comenzaron en mayo y desde entonces veníamos avisando de que iríamos a la huelga en junio si no se oían nuestras exigencias", asegura el sindicato y rechaza que el momento elegido para el paro sea "porque empieza el Mundial".

De hecho, afirma que dentro de las propuestas estaba la de trabajar gratis durante las negociaciones a cambio de que el servicio también fuera gratuito para los millones de usuarios. Pero el gobierno de Alckmin, con competencia sobre el servicio de trenes subterráneos de la región, lo rechazó, según el sindicato.

Brasil espera acoger en sus principales ciudades sede a 600 mil turistas hasta el 13 de julio, cuando finalice el Mundial en el célebre estadio Maracaná, en Rio de Janeiro.

Ley para negros y mulatos

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, sancionó una ley que reserva 20% de los empleos en el servicio público a la población afrodescendiente.

Según la ley, aprobada por todos los partidos políticos, los concursos realizados por el gobierno federal para contratar empleados en la próxima década deben reservar 20% de los cupos a los aspirantes que se declaren negros o mulatos, que además reúnan los debidos requisitos para su contratación. La ley incluye a todos los organismos públicos y a las empresas estatales. Según el gobierno, solo 30% de los empleados públicos es negro o mulato y la cifra cae a 12% entre los mejor pagados.

La mayoría de la población de Brasil se declaró afrodescendiente en el Censo 2010, lo que no ocurría desde 1872, cuando comenzó el conteo estadístico. El último censo muestra que de los 190.8 millones de brasileños de entonces, 50.7% era negro o mulato, 47.7% blanco, 1.1% de origen asiático y 0.4% indio. Pero pese a ser mayoría, los negros figuran entre los más pobres y los menos instruidos del país. EFE/Brasilia