Suecia mantiene la orden de arresto contra Assange

El tribunal de apelación de Estocolmo confirmó hoy la orden de arresto por agresión sexual cotnra el fundador de WikiLeaks, que pedía su anulación, dado el "importante" riesgo de fuga.
Julian Assange, durante una conferencia de prensa en la embajada de Ecuador en Londres, el pasado 18 de agosto
Julian Assange, durante una conferencia de prensa en la embajada de Ecuador en Londres, el pasado 18 de agosto (AFP)

Estocolmo

El tribunal de apelación de Estocolmo confirmó el jueves la orden de arresto por agresión sexual contra Julian Assange, que pedía su anulación, aludiendo al "importante" riesgo de fuga del fundador de Wikileaks si el mandato desaparece.

"El tribunal de apelación rechaza la petición de Julian Assange de anular el mandato de arresto", indicó en su sentencia el órgano judicial, al considerar que existe un "importante" riesgo de fuga del australiano, que vive recluido en la embajada de Ecuador de Londres desde 2012 para evitar la extradición.

La justicia sueca pretende interrogar a Assange, al que dos mujeres acusan de delitos de violación y acoso sexual, presuntamente cometidos en 2010 en la región de Estocolmo.

El australiano, que clama su inocencia y ha demandado en varias ocasiones que se le interrogue en el Reino Unido, pidió la anulación de la orden de arresto europea, emitida en 2012, argumentando que ésta lo situaba en una forma de reclusión abusiva.

Pero al igual que el juez de primera instancia, el tribunal de apelación de Estocolmo tampoco comparte esta tesis sobre la gravedad de la situación de Assange. "Julian Assange puede abandonar la embajada si lo desea. Eso significa que la restricción de libertad no equivale a una privación de la misma", explicó.

Además, "el mandato de arresto no puede ser ejecutado en este momento. A juicio del Tribunal de apelación, esto no es una razón en sí misma para anularlo", escribieron los magistrados.

El fundador de Wikileaks se encuentra en una situación complicada. Si saliera de la embajada de Ecuador, sería inmediatamente detenido por la policía británica y entregado a Suecia.

El ciberactivista se niega a viajar al país escandinavo porque cree que este a su vez podría extraditarlo a Estados Unidos para ser juzgado por su papel en la filtración de Wikileaks de 250 mil cables diplomáticos y 500 mil informes militares confidenciales.

El proceso no ha acabado

Esta decisión, largamente esperada, ha reforzado a la fiscal encargada del caso, Marianne Ny: "mi posición siempre ha sido (...) que debe ponerse a disposición de la justicia sueca para la instrucción (judicial) y un eventual proceso", declaró en un comunicado.

Pero los recursos presentados por Assange no terminan ahí: su abogado, Per Samuelsson, indicó que llevará el caso al Tribunal supremo de Suecia y eventualmente, ante la justicia europea.

Para el letrado, quien considera que el caso está muy politizado en Suecia, la hipótesis de la extradición a suelo estadunidense es creíble. "No se le puede exigir que renuncie a su asilo político en Ecuador y que corra el riesgo de acabar en prisión en Estados Unidos", dijo Samuelsson a la AFP.

En septiembre, la fiscalía sueca había calificado esa idea de "extravagante", debido a que la justicia americana no ha emitido ninguna orden contra Assange. La actitud del fundador de Wikileaks ha hecho crecer su impopularidad en Suecia, un país en el que su combate por la transparencia le había granjeado en un principio la simpatía de los medios y de la población.