Sube a 4 la cifra de muertos en el ataque con misiles en Benghazi

Las víctimas participaban en una manifestación en apoyo al Parlamento de Tobruk y al controvertido general Jalifa Hafter, convertido desde hace meses en el principal escollo para la paz en el país.

Trípoli

Al menos cuatro personas, entre ellas dos niños, murieron el viernes y 30 más resultaron heridas al caer tres proyectiles en una manifestación en la plaza de La Kish, en la ciudad oriental de Benghazi, informaron a Efe a fuentes de seguridad.

Según su relato, las víctimas participaban en una manifestación en apoyo al Parlamento de Tobruk y al controvertido general Jalifa Hafter, convertido desde hace meses en el principal escollo para la paz en el país.

Al parecer, los proyectiles cayeron por error desde alguno de los barrios de la ciudad, escenario desde mayo de 2014 de combates entre milicias islamistas moderadas afines al antiguo gobierno en Trípoli y las fuerzas del citado Hafter.

Fathi Meriam, portavoz de la presidencia del Parlamento en Tobruk, condenó "el acto terrorista contra civiles indefensos en la Plaza de la Kich" y renovó la exigencia a Naciones Unidas, a la Liga Árabe y a la Unión Africana para que no injieran en los asuntos internos del país.

Libia es un Estado fallido, víctima de la guerra civil y el caos, desde que en 2011 la comunidad internacional apoyara militarmente el alzamiento rebelde contra la dictadura de Muamar Al Gadafi.

Desde hace un mes, tres grupos se disputan el poder político: un Parlamento reconocido en Tobruk, un gobierno considerado rebelde expectante en Trípoli, y un gabinete de unidad que carece de legitimidad popular y que ninguno de los otros dos reconoce.

La división ha sido aprovechada por los grupos yihadistas como la rama libia del Estado Islámico y de la organización de Al Qaida en el Magreb Islámico (AQMI) para conquistar varias ciudades y extender su influencia al resto del norte de África.