Socialistas quieren formar gobierno de izquierda en Portugal

Una semana después de las elecciones parlamentarias, el líder socialista, Antonio Costa, comenzó a negociar con otros partidos de izquierda para suceder al gobierno de centro-derecha de Passos Coelho.
El líder socialista Antonio Costa (i), durante su reunión de hoy en el palacio de Belem con el presidente de Portugal, Aníbal Cavaco Silva (d)
El líder socialista Antonio Costa (i), durante su reunión de hoy en el palacio de Belem con el presidente de Portugal, Aníbal Cavaco Silva (d) (AFP)

Lisboa

Una semana después de las elecciones parlamentarias en Portugal, los socialistas iniciaron hoy el intento de formar un gobierno con una amplia alianza de izquierda.

El jefe del Partido Socialista (PS), António Costa, comenzó a negociar con otros partidos de izquierda en el Parlamento, para suceder al gobierno de centro-derecha del primer ministro Pedro Passos Coelho.

Hasta fines de la semana se verá si existe una base para un gobierno conjunto de izquierda, dijo Costa tras una reunión con el presidente portugués, Aníbal Cavaco Silva, en Lisboa.

Previamente, Costa habló con la portavoz del bloque de izquierda BE marxista, Catarina Martins. Según informó después, "hubo un acercamiento en una serie de puntos". La portavoz de BE subrayó: "Ahora se vuelve evidente que el gobierno de Passos Coelho está ante su fin".

La alianza de centro-derecha de Passos Coelho, llamada Portugal à Frente (PàF), se impuso en las elecciones del 4 de octubre, pero perdió la mayoría absoluta. Los partidos opositores de izquierda PS y BE así como la alianza CDU liderada por los comunistas sumaron juntos más de la mitad de los escaños.

Hasta ahora se consideraba casi imposible una alianza de los tres partidos de izquierda a causa de sus grandes diferencias sobre todo en materia de política financiera.

El bloque de izquierda BE y los comunistas rechazan completamente los recortes de las instituciones europeas. Los socialistas, en cambio, se muestran a favor de una modificación en la política de recortes.

Antonio Costa, el líder del Partido Socialista portugués (PS), eludió hoy evaluar un posible pacto de Gobierno con los conservadores y apuntó su intención de profundizar el diálogo con los partidos más a la izquierda, manteniendo así la incertidumbre sobre el futuro Ejecutivo del país.

Tras reunirse con el presidente de la República, Aníbal Cavaco Silva -que será el encargado de designar qué partido debe formar Gobierno-, Costa insistió en que trabajará en la "creación de condiciones" que respondan a "la voluntad de gran mayoría de los portugueses", en alusión a los 2.7 millones de votantes que logró la izquierda en los comicios del 4 de octubre.

Aunque los conservadores, liderados por Pedro Passos Coelho, reeditaron su triunfo electoral, perdieron la mayoría absoluta que tenían desde 2011, al lograr el 39 % de los sufragios. Por ello, matemáticamente, el PS, el marxista Bloque de Izquierda (BE, por sus siglas en portugués) y los comunistas (PCP), podrían formar un tripartito con mayoría absoluta en el Parlamento.

"No se trata de extraer conclusiones, estamos en una fase prematura. Hay todavía conversaciones programadas con diversas fuerzas políticas", señaló Costa, quien mañana tiene previsto mantener una segunda reunión con la coalición de centro-derecha de Passos Coelho, después de la que celebraron el pasado viernes.

Costa, cuyo partido es clave para formar un Gobierno en Portugal a pesar de haber perdido las elecciones con el 32 % de los votos, lanzó hoy un guiño al Bloque de Izquierda y a los comunistas, que juntos representan en torno al 20 % de los sufragios.

"Todos tenemos que tener la humildad de esforzarnos para aproximarnos a las posiciones políticas de unos y otros", expuso el líder socialista, tras reunire con Catarina Martins, dirigente del BE, tras hacerlo la semana pasada lo hizo con el líder del PCP, Jerónimo de Sousa.

"Ha quedado claro", agregó, que "todos hemos estado trabajando no en el programa de cada partido, sino en lo que es importante: la plataforma de Gobierno", subrayó, sin aportar más detalles.

Costa evitó comentar qué le parece la postura de Cavaco Silva, quien quiere "una solución de Gobierno" con Passos Coelho como líder y no con los partidos a la izquierda, y apenas constató que el Ejecutivo que promoverán los socialistas "respetará los compromisos internacionales" de Portugal y fomentará su participación en la Unión Europea (UE).

Frente a la postura de los socialistas, que han dado señales de sintonía con los partidos más a la izquierda, la reunión de mañana entre Costa y Passos Coelho adquiere mayor relevancia, sobre todo, después del improductivo encuentro que ambos mantuvieron el último viernes.

La coalición de centro-derecha deberá ahora seducir al PS para que le brinde el apoyo parlamentario en leyes tan cruciales como los Presupuestos del Estado de 2016, que deberán llegar a Bruselas solo cuando se forme nuevo Gobierno.

En caso de que los tres partidos se pusiesen de acuerdo, podrían formar una alianza a la izquierda inédita en los 40 años de democracia portuguesa y pondrían en un aprieto al jefe de Estado, encargado de dar posesión al Gobierno y contrario a una solución a la izquierda.

La incertidumbre sobre el futuro Gobierno en Portugal se contagió a la Bolsa de Lisboa, que hoy cayó el 3.05 %, influenciada por los bancos, uno de los sectores más sensibles a los cambios políticos.