Socialistas y centristas españoles llegan a acuerdo para investidura

Mientras el líder socialista, Pedro Sánchez, pactaba un programa de "regeneración democrática" con Ciudadanos, mediante una "reforma exprés" de la Constitución, Podemos mostraba sus recelos.
El líder socialista, Pedro Sánchez, comparece ante los medios para explicar el acuerdo alcanzado con Ciudadanos
El líder socialista, Pedro Sánchez, comparece ante los medios para explicar el acuerdo alcanzado con Ciudadanos (EFE)

Madrid

El Partido Socialista español (PSOE) y la formación liberal Ciudadanos llegaron este martes a un acuerdo sobre un programa de "regeneración democrática" en un país minado por la corrupción, mientras el PSOE intenta obtener apoyos para la investidura, que se ha adelantado al 1 de marzo.

El líder socialista, Pedro Sánchez, anunció hoy que aceptaba incluir en su programa de gobierno una "reforma exprés" de la Constitución para una "regeneración democrática", y que implica importantes reformas de orden territorial y judicial, como el fin de las inmunidades de los parlamentarios.

"Cuando hay voluntad de cambio, hay voluntad de acuerdo", dijo Sánchez, afirmando que "habrá acuerdo". "Si estas son las propuestas (de Ciudadanos) que permitan culminar un acuerdo, nosotros decimos que sí", añadió el líder socialista.

Por su parte, el número dos de Ciudadanos, José Manuel Villegas, dijo que hay "un principio de acuerdo entre Ciudadanos y PSOE". Junto a este programa, también están en curso negociaciones sobre la fiscalidad (Ciudadanos no quiere subida de impuestos), la deuda pública o la unidad de España, ante la situación en Cataluña, donde gobiernan los independentistas.

En caso de acuerdo, los liberales podrían dar sus votos a Sánchez, en el debate parlamentario donde el líder socialista intentará ser investido presidente del gobierno, lo que le permitiría contar con 129 votos de 350 al sumar los diputados socialistas (89).

Estos números siguen siendo insuficientes para la investidura y Sánchez negocia el apoyo o la abstención de otras formaciones, en particular el partido de izquierda radical Podemos, que tiene 65 diputados y con el que también está negociando.

Podemos reafirma sus condiciones

Por su parte, el líder del partido de izquierda radical Podemos, el carismático Pablo Iglesias, recordó este martes que "si el PSOE opta por apoyar al Ibex 35 en lugar de a las clases populares retiraremos automáticamente nuestro apoyo".

Añadiendo, "no es un acuerdo de gobierno ni de investidura sencillamente porque no dan los números. Noventa diputados más 40 disputados están muy lejos de que este país tenga un nuevo gobierno y tenga un nuevo presidente".

Para apostillar, "nosotros proponemos un gobierno de coalición que contaría con los apoyos de 90 diputados del Partido Socialista, 65 diputados de Podemos (...) además, creo que habría 4 de Compromís, 2 de Izquierda Unida. Y, creo que hay buenas razones para pensar que el Partido Nacionalista Vasco podría estar interesado en este gobierno. Esto suma".

En un tono similar y tras el segundo encuentro de la mesa de negociación de fuerzas de izquierda, el dirigente de Izquierda Unida, Alberto Garzón, pidió a los socialistas que apoyen un Gobierno "de resistencia" en favor de las clases populares y que no se dejen "seducir" por las políticas neoliberales y de la "troika" del gobernante PP y Ciudadanos.

En cuanto a Ciudadanos, presiona para intentar lograr la abstención del conservador Partido Popular, que fue la fuerza más votada en las elecciones, pero no puede formar gobierno ante la oposición del resto de fuerzas y sigue firmemente opuesto a apoyar a ningún candidato que no sea el jefe del gobierno saliente, Mariano Rajoy.

Sánchez se someterá al debate de investidura el 1 de marzo, tras la decisión del presidente del Congreso de los Diputados, Patxi López, de adelantar un día este debate. López justificó este cambio de fechas para permitir que, en el caso de fracasen todos los intentos para formar gobierno y se tengan que repetir las elecciones, éstas tengan lugar el domingo 26 de junio "y no un lunes".

La reforma que Ciudadanos ha puesto como condición "sine qua non" para su apoyo incluye la supresión de inmunidades de políticos, la reducción del número de firmas necesarias para las iniciativas legislativas populares, una reforma de la justicia para garantizar su independencia, la limitación a dos mandatos del presidente del gobierno (ocho años) y una reforma territorial para suprimir las diputaciones provinciales.

Sin embargo, para aprobar esta reforma será necesario el apoyo de la derecha, todavía mayoritaria en el senado. Pese a estas críticas a la negociación paralela entre Ciudadanos y PSOE, los equipos negociadores de fuerzas de izquierda se emplazaron mañana a mantener otra reunión para intentar consensuar posturas de cara a la investidura de Sánchez -el próximo martes, 1 de marzo- y abordar cuestiones concretas en materia de emergencia social, mercado laboral, pacto de libertades, sistema electoral y participación ciudadana.

El objetivo declarado por los socialistas desde que su líder, Pedro Sánchez, aceptara el encargo de Felipe VI de someterse a investidura ha sido "tender la mano a izquierda y a derecha" para aglutinar el mayor apoyo parlamentario posible.

De hecho, a pesar de que todos los partidos de izquierda (161 escaños) votaran a favor de Sánchez, éste no contaría con el apoyo suficiente para la investidura, por lo que un papel de Ciudadanos sería decisivo.

Uno de los principales escollos de las negociaciones es el objetivo de Podemos de celebrar un referéndum vinculante sobre la independencia de Cataluña, una propuesta que los socialista rechazan de plano.

Dirigentes de Podemos se reunieron hoy con representantes de los partidos nacionalistas catalanes en el Congreso para abordar esta cuestión, en una de las numerosas reuniones bilaterales que esta tarde ha acogido el Congreso español y que también contó con un encuentro entre Podemos y PSOE.

Al lento desarrollo de las negociaciones se suma la condición de estos dos partidos de que su militancia apruebe cualquier pacto alcanzado, para formar un futuro Gobierno de alternativa al PP, que hoy se mostró convencido de que Sánchez fracasará.