Soberanistas prometen independizar Cataluña en 18 meses si ganan comicios

El partido que gobierna la comunidad autónoma, CDC, y ERC, que lo apoya, acordaron impulsar una hoja de ruta hacia la independencia en año y medio si en las elecciones de septiembre logran la ...
Artur Mas (i), presidente de la Generalitat de Cataluña, gobierno autónomo, podría cambiar sus planes de convocar elecciones en Cataluña
Artur Mas (i), presidente de la Generalitat de Cataluña, gobierno autónomo, y Oriol Junqueras, líder de ERC, en el parlamento catalán, en Barcelona (EFE)

Madrid

La independencia de Cataluña del resto de España ya tiene fecha: 18 meses después del próximo 27 de septiembre, cuando se realicen las elecciones en la región. La única condición es que el próximo parlamento catalán tenga mayoría soberanista; se trata de un nuevo pulso al gobierno conservador de Mariano Rajoy que se opone a la independencia en dicha región.

Así lo acordaron hoy Convergència Democrática de Catalunya (CDC) y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y en ese plazo el Parlamento deberá impulsar una declaración soberanista, redactar un proyecto de texto constitucional en un máximo de diez meses, crear y poner en marcha las estructuras de Estado necesarias, abrir negociaciones con el gobierno de España y la comunidad internacional, celebrar un referéndum sobre la nueva constitución y convocar de nuevo elecciones.

Esa es al menos la hoja de ruta firmada por dichos partidos y junto a las dos principales entidades soberanistas: la Asamblea Nacional Catalana y Òmnium Cultural. Por el contrario, el acuerdo no lo firman algunas fuerzas políticas como Unió Democrática de Catalunya (UDC) e Iniciativa per Catalunya (Izquierda Unida en Cataluña) que participaron en el llamado proceso soberanista.

El texto firmado por las citadas formaciones es el mismo que ya hicieron público hace dos semanas tiene como finalidad fijar el camino posterior a las elecciones del 27 de septiembre y las etapas que se prevén para culminar el proceso soberanista catalán.

Según indica el comunicado de las formaciones que suscribieron el preacuerdo, su voluntad es la de “sumar nuevas organizaciones manteniendo el respeto absoluto a sus procesos de debate interno”.

“Los firmantes del documento mantienen conversaciones con la CUP (Candidatura de Unidad Popular) para ampliar y construir un espacio común referente al proceso constituyente”, señala el escrito, que también explica que MES-Moviment d'Esquerres (Movimiento de Izquierda Socialista, surgido del PSC-PSOE) “acabará de fijar su posición en el consejo político que llevará a cabo el próximo 17 de abril”.

No hay referéndum de autodeterminación

A la espera de sumar nuevos apoyos, los firmantes del preacuerdo apuntaron que “se convertirá en acuerdo en el momento en que el presidente del Gobierno de Cataluña, Artur Mas, convoque las elecciones del 27-S y los partidos políticos que concurren a las mismas lo incorporen en su programa electoral”.

El texto firmado no establece plazos para las diversas etapas y su redactado es muy genérico hasta el punto de que no aclara si dentro del proceso figurará o no un referéndum de autodeterminación.

Indica que si lo quiere “la mayoría de la ciudadanía”, ambos partidos se comprometen a elaborar un proyecto de texto constitucional “en el plazo aproximado de 10 meses mediante un proceso participativo que permita reunir más voluntades al proyecto a través de un proceso constituyente abierto”.

Durante este tiempo se pondrían en marcha “las estructuras necesarias del nuevo estado”. Concretamente se habla de la hacienda propia, la seguridad social, medidas de transitoriedad legal, acción exterior, infraestructuras energéticas, servicios sociales y de salud, energía y seguridad.

Además, subraya que el Parlamento de Cataluña también aprobaría una declaración de soberanía “como anuncio e inicio del proceso hacia la proclamación del nuevo Estado o República catalana”.

En ese sentido, ambos partidos dejan claro que “el proceso de transición democrática no quedaría en ningún caso supeditado a la vigencia jurídica o a eventuales impugnaciones de esta declaración.

Eso sí, el documento no prevé que se realice un referéndum de independencia de Cataluña. Para los partidos soberanistas el referéndum son las elecciones del 27 de septiembre. Lo único que votarían los ciudadanos sería un referéndum sobre la Constitución de Cataluña.

El texto del acuerdo finaliza señalando: “Al final del proceso se celebrará un referéndum vinculante sobre el texto constitucional que culminará con el ejercicio del mandato democrático a favor de la constitución del nuevo estado catalán. El resultado positivo de este referéndum permitirá la proclamación de la independencia”.

Y se deja claro que la hoja de ruta concluye con la elección de un nuevo Parlamento catalán “ya en el nuevo marco constitucional”. Después se pasaría a “negociar las nuevas formas de relación con el Estado español y la Unión Europea”.

El pasado mes de noviembre se organizó un referéndum en Cataluña en el que se preguntó a los ciudadanos si querían o no la independencia. Votaron más de dos millones de catalanes (2'305,290 en Cataluña y 13,573 catalanes en el extranjero) en una jornada electoral sin precedentes en Cataluña.

El esperado referéndum soberanista del 9-N (suspendido hasta en dos ocasiones por el Tribunal Constitucional) movilizó a cerca del 38% del censo previsto (5.4 millones de catalanes) y fue calificado como un “éxito total” por Artur Mas, mientras que el gobierno de Mariano Rajoy aseguró que fue un “fracaso”.