Snowden busca declarar ante el Congreso de EU

De acuerdo al diputado alemán con el que se reunió, el ex analista “entiende que su misión es esclarecer los graves delitos cometidos”.
El parlamentario Hans-Christian Ströbele en rueda de prensa ayer.
El parlamentario Hans-Christian Ströbele en rueda de prensa ayer. (Michael Sohn/AP)

Moscú/Nueva York

El informante estadunidense Edward Snowden querría declarar ante el Congreso en Washington para aclarar el escándalo sobre espionaje que destapó con sus filtraciones, informó ayer en Berlín un diputado alemán que se reunió el jueves con el ex analista de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés).

“Lo que más quisiera Snowden es presentar los hechos ante el Congreso de Estados Unidos, porque él entiende que su misión es esclarecer los graves delitos cometidos”, indicó el parlamentario alemán de los Verdes Hans-Christian Ströbele.

El legislador destacó que, si bien Snowden es “consciente del gran, gran riesgo que corre con sus revelaciones”, quiere colaborar en esclarecer la información filtrada y recabada para que la administración y los servicios secretos se corrijan y anulen estas prácticas.

Quiere hacerlo, según destacó Ströbele, “por el bien de la privacidad y de los derechos humanos a nivel global”. Snowden no se me presentó como “un enemigo de Estados Unidos, más bien lo contrario”, dijo el diputado.

Asimismo el asesor legal de Snowden, Anatoli Kucherena, informó que su cliente está dispuesto a cooperar “con todos”, después de que la prensa alemana informara que el ex analista se mostró accesible a comparecer ante la justicia de ese país.

Snowden “está dispuesto a cooperar con todos (...) aquí no hay ninguna prohibición. Él mismo decide con quien se relaciona y cuando”, dijo Kucherena.

En su opinión, si finalmente Snowden decide declarar ante la justicia alemana no infringiría ningún acuerdo ni tampoco saldría perjudicado.

El periódico Süddeutsche Zeitung informó en su edición digital que Snowden está dispuesto a comparecer como testigo tanto ante la justicia como ante el Bundestag (cámara baja del Parlamento alemán).

Así lo aseguró Ströbele, quien mantuvo una reunión privada en Moscú con Snowden.

Según el parlamentario, a quien el ex técnico de la CIA entregó una carta para el gobierno alemán, el Bundestag y la Fiscalía teutona, “Snowden está sano y con buen aspecto” y “ha dejado claro que sabe mucho”.

No obstante, el analista, que con su información provocó la mayor crisis diplomática de Estados Unidos con sus aliados en décadas, le dijo a Ströbele que debido a su complicada situación —Estados Unidos le retiró el pasaporte— no podrá declarar en persona.

Al mismo tiempo, Kucherena advirtió que Snowden perdería el estatus de asilado temporal en Rusia que recibió el pasado primero de agosto si abandona el territorio, sea con destino a Alemania u a otro país.

“Edward Snowden se encuentra en Rusia con el estatus de asilado temporal y si abandona el territorio de la Federación Rusa puede perderlo. Si algún país tiene alguna pregunta que hacerle a Snowden se la puede enviar y él decidirá”, señaló.

Kucherena agregó, “en lo que se refiere a la no divulgación de cualquier información, puedo decir que cumple son su palabra”.

El abogado aseguró que, “en virtud de un acuerdo, al encontrarse en Rusia, no puede desvelar información de carácter secreto”.

Esa fue la condición que en su momento le puso el presidente ruso, Vladimir Putin, para concederle asilo temporal.

Proyecto contra espionaje

Los gobiernos de Brasil y Alemania presentaron ayer en las Naciones Unidas (ONU) un proyecto de resolución sobre el derecho a la privacidad en la era digital, una respuesta a las revelaciones sobre el programa de espionaje internacional de Estados Unidos que afectó a las líderes de ambos países.

El texto fue presentado ante la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, anunció la cancillería brasileña.

El proyecto de declaración no menciona a EU pero pide “tomar medidas para poner fin a las violaciones” del derecho a la privacidad “incluyendo el contexto de la comunicación digital”, y “prevenir” nuevas actividades de este tipo, y fuerza además a los países a cumplir sus obligaciones “bajo la legislación internacional de derechos humanos”.

También insta a “establecer mecanismos nacionales independientes de supervisión, capaces de garantizar la transparencia del Estado y su responsabilidad en las actividades relacionadas con la vigilancia de las comunicaciones, su interceptación y la recolección de los datos personales”.