Snowden ofrece ayudar a Brasil a investigar espionaje y podría pedir asilo

En una carta abierta en el diario Folha de Sao Paulo el ex asesor de inteligencia estadunidense lamenta que "hasta que un país conceda asilo político permanente, el gobierno de EU continuará ...
Dos simpatizantes de Edward Snowden, en una manifestación contra el espionaje en Berlín
Dos simpatizantes de Edward Snowden, en una manifestación contra el espionaje en Berlín (AFP)

Brasilia

El ex asesor de inteligencia estadunidense Edward Snowden, quien reveló un esquema masivo de vigilancia de las comunicaciones de Estados Unidos, se ofreció a ayudar a investigar el espionaje en Brasil y podría pedir asilo en el país, informó hoy el diario Folha de Sao Paulo. En una carta abierta publicada por Folha expresa su disposición a "auxiliar" en las investigaciones del Senado sobre las denuncias de espionaje estadunidense a brasileños. Aún así, lamenta que "hasta que un país conceda asilo político permanente, el gobierno de EU continuará interfiriendo en mi capacidad de hablar".

Snowden, asilado provisionalmente por un año en Rusia, no pide directamente asilo a Brasil en la carta, pero Folha afirma que su objetivo es venir al país suramericano. El rotativo cita como fuente al periodista radicado en Brasil Glenn Greenwald, quien divulgó buena parte de los documentos filtrados por el exanalista, y a su compañero David Miranda, que ha iniciado una campaña para que Brasil le dé asilo. "Brasil es uno de los pocos países con fuerza para darle asilo", dijo Miranda a la AFP.

La campaña para pedir el asilo se inició recientemente en internet, a través de la ONG Avaaz, especializada en peticiones públicas, y este martes contaba con unas tres mil adhesiones. Miranda señaló que Snowden escribió esa carta "explicativa" ante cuestionamientos de por qué no estaría colaborando con las investigaciones brasileñas sobre el espionaje. "Queda claro que no puede mientras no tenga una situación de asilo permanente", dijo.

El ministerio de Exteriores brasileño afirmó no tener "ningún pedido oficial" de asilo de Snowden, y que sólo comentará el caso si este se produce, dijo a la AFP un portavoz. El gobierno ha indicado, no obstante, que "es difícil" que un pedido de asilo sea atendido, según una fuente del Ejecutivo a la AFP. Snowden pidió asilo a Brasil en julio, así como a otros países antes de ser acogido temporalmente en Rusia, pero este no fue atendido. Brasil tiene una fuerte tradición de ofrecer asilo.

En la época, Bolivia, Venezuela y Nicaragua se declararon dispuestos a recibirlo y el avión del presidente boliviano Evo Morales se vio obligado a hacer una escala en Viena cuando regresaba de una visita a Moscú, después de que varios países europeos sospecharon que Snowden estaba a bordo. Ecuador dijo estar dispuesto a estudiar el asilo de Snowden si éste lo solicitaba. Responsable de filtrar documentos confidenciales de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) sobre operaciones de espionaje de EU en el mundo, Snowden elogió en la carta la reacción de Brasil de fuerte crítica al espionaje, que considera "inspiradora".

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, ha denunciado -en la ONU y en su país- el espionaje estadunidense, que según revelaciones de prensa en base a las filtraciones de Snowden afectó las comunicaciones de la propia mandataria, a la petrolera estatal Petrobras, y a ciudadanos brasileños. Tras las denuncias, Rousseff canceló una visita de Estado a Washington en octubre. Asimismo y junto a Alemania, Brasil presentó en la ONU un proyecto de resolución sobre el derecho a la privacidad en la era digital.

La carta de Snowden se divulgó un día después de que un juez estadunidense dio por primera vez un revés al programa de vigilancia de la NSA, al estimar que las escuchas a ciudadanos privados quebrantan su privacidad a un grado probablemente inconstitucional. El presidente estadunidense, Barack Obama, recibió hoy a las mayores empresas de Internet y de las telecomunicaciones de Estados Unidos, alarmadas por la vigilancia de la NSA.

Asistieron las empresas Google, Microsoft, Yahoo, Facebook, Twitter, Netflix, LinkedIn, Comcast y AT&T, a la reunión que la Casa Blanca describió como una "ocasión para evocar cuestiones de seguridad nacional y las consecuencias económicas de la difusión de datos de las operaciones de inteligencia sin autorización", en referencia a las revelaciones de Snowden.

Según un participante en el encuentro que habló a condición de anonimato, la reunión duró alrededor de tres horas, y Obama habló durante dos horas con sus interlocutores sobre la NSA y sus controvertidos programas. La Casa Blanca ha rechazado la posibilidad de negociar con Snowden, acusado de espionaje en Estados Unidos, a cambio de los documentos clasificados que sustrajo.

De otra parte, un representante del Congreso de Estados Unidos advirtió hoy al Parlamento Europeo de las "consecuencias negativas" de una intervención de Snowden. "Será muy negativo para los vínculos entre Estados Unidos y la Unión Europea", sostuvo el representante republicano Mike Rogers, presidente de la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, durante una rueda de prensa tras intervenir en el Parlamento Europeo, en Bruselas. Los diputados europeos están muy divididos sobre la posibilidad de escuchar a Snowden.

Los eurodiputados del PPE (centro-derecha) y de ECR (conservadores británicos) se oponen a una videoconferencia con Snowden, lamentó hoy la liberal holandesa Sophie in't Veld. "Personalmente, no creo que esta casa deba proteger a alguien buscado en Estados Unidos por un crimen. Puso en peligro la vida de soldados estadunidenses y de ciudadanos estadunidenses", acusó Rogers.

El representante estadunidense también advirtió a los diputados europeos contra el bloqueo de los acuerdos SWIFT (consulta de datos sobre transferencias bancarias), PNR (datos de pasajeros de aviones) y Safe Harbour (código de conducta sobre la explotación y la transferencia de datos personales recogidos por las empresas estadunidenses en Europa). "Suspender SWIFT sería una mala idea (...) y suspender Safe Harbour causaría tanto daño a las empresas europeas como a las empresas estadunidenses", sostuvo Rogers.